domingo, 28 de diciembre de 2025

 

                    OTRA CENA DE NAVIDAD

La “Nochebuena” de este año 2.025, como en las anteriores sin Carmen, ha tenido para mí dos lecturas diferentes, pues a la íntima añoranza y desconsuelo por la ausencia de la gran anfitriona que fue mi mujer, tengo que reconocer la  entrañable compañía y gozosa contemplación de casi toda la familia ─ estuvimos trece en total─unidos alrededor de nuestra tradicional mesa navideña con  los mariscos, el cordero y los vinos.


   Ver, admirar y disfrutar de nuestros dinámicos nietos en sus muchas intervenciones ─tanto en la cena como después─ me producía un especial regocijo. Por ejemplo, cuando ellos, los nietos, me rondaban una y otra vez en los preámbulos, mientras cortaba jamón del pernil para completar varios platos de aperitivos, que no se terminaban de llenar con rapidez, porque me los iban mermando ellos al tiempo que los iba reponiendo.  También fueron admirables en sus improvisados “karaokes” con actuaciones sin timidez y con mucha gracia; o implicándonos  a todos los adultos en varios de sus “bingos” en los que, Carmen y Juan, de once y nueve años, fueron los directores y protagonistas.

   También la nieta Lucía, con casi seis años,  estaba muy atenta participando con dos cartones junto a su madre, Fuen. Y “la benjamín” de la familia, Alicia, con casi tres años, se paseaba con garbo por la sala y pasillos sobre unos zapatos grandes de su prima, con bastante tacón para actuaciones de bailes infantiles, luciéndose a placer y taconeando al andar mientras canturreaba con el micro del karaoke.  

   En un momento de la noche, con la televisión encendida, salió en la pantalla una gran fotografía  del rostro de mi mujer, que nos cautivó a todos porque tenía movimiento, se sonreía, movía los ojos, etc.; también surgió otra foto donde estábamos nosotros dos, que nos movíamos abrazándonos y parecía real .

    Era Fuen con su teléfono o “móvil mágico” la autora de esas instantáneas movibles, a través de  una aplicación con inteligencia artificial que podía hacer todas esas cosas; pero fue bonito ver a Carmen mirándonos en la tele, e imaginarla entre nosotros en esa noche tan especial.

   Y casi al final,  después de los postres, el café, mantecados y unas copas de cava, estando dispersos, algunos de conversación en la sala, otros en el salón entre los nietos jugando, el resto ayudando a recoger, o bien fregando en la cocina, me sentí orgulloso de la familia que Carmen y yo habíamos creado y que ha seguido creciendo después de morir ella,  Y recordándola  más intensamente, miré a nuestra hija mayor, la primogénita, que en ese momento se había sentado frente a mí, e invitándola a coger una copa, me acerqué a ella con otra de cava en la mano, y le dije:

   ─Vamos a brindar Toñi.

   ─ ¿Por quién? ─ me preguntó.

   ─ ¡Por tu madre! ─ le dije con emoción. Y mirando  un retrato de Carmen colgado en la pared de la sala, tragué emocionado el espumoso vino en honor a la persona más maravillosa de mi vida.

Adolfo Martínez García

viernes, 19 de diciembre de 2025

 

RECORDANDO A CARMEN

¡Cómo olvidar que hoy, 19 de diciembre, al anochecer, hace seis años ya,  Carmen murió en mis brazos!



   Nos quedamos deshechos y desolados, y hasta pasado un mes no supe reaccionar ante los demás; me había quedado sin palabras ni ánimos para escribir otra vez aquí agradeciendo a tantas personas sus condolencias.

   He buscado mi primera reacción escrita después de su muerte y compruebo que el paso de seis años no han amortiguado ni dulcificado aquellos sentimientos de soledad y dolor que entonces sentí y expresé. Hoy, recordando a Carmen, siento que siguen siendo los mismos sentimientos, pensamientos y duelos:

   “…Yo, su compañero y esposo, no dejo de emocionarme e incluso llorar como un niño, cada vez que la tengo presente en la mente, que es  a casi todas horas; aunque procuro contenerme ante quienes se paran a mi lado y me hablan de ella. Porque Carmen está en los recuerdos casi constantemente. Cualquier rincón de nuestra casa, de nuestra barrio  o de nuestro pueblo, me sugieren hermosas imágenes de escenas vividas a su lado. Y todavía no me hago a la idea de haberla perdido para siempre.

   En mis visitas a su eterna morada me quedo un rato ante ella, recordándola  junto a mí, bien de joven (como en el dibujo que ilustra este artículo), o de cuando era más mayor, siempre divertida, atractiva, lista, cariñosa, simpática…Un ser irrepetible, bondadoso y solidario, a la que amé y seguiré amando siempre. Buena madre, preciosa esposa, magnífica hermana, cariñosísima abuela de dos nietos que la conocieron: Carmen, de cinco años, y Juan de tres; porque Lucía, la hija mayor de Fuen y Jesús, nació once días después de morir su abuela Carmen; y Alicia, la más jovencita de los nietos, ni existía entonces en la mente de sus padres.

    No ceso de pensar en Carmen, y desearía saber de su paz inmensa, de su luz y contemplación celestial. Saber si su alma puede estar algún instante  junto a cualquier familiar o amiga que la recuerde; si podrá estar cerca de sus hijos Toñi, Adolfo y Fuen en sus trabajos u hogares, o cerca  de sus cuatro nietos. Y tal vez, también si pudiera estar cerca de mí, que tanto la quise y la quiero, animándome mentalmente en mi vida con su optimismo y alegría. Quisiera creer que me  acompaña en esas largas y solitarias noches, y la puedo  ver y sentir en la mente con mis pensamientos, imaginándome escuchar otra vez de sus sagrados labios, aquel melodioso y dulce susurro de un ¡Te quiero! “

                         Adolfo Martínez García

viernes, 5 de diciembre de 2025

 


Se van acercando las fechas importantes de la Navidad, siempre alegres y muy familiares para todos; pero también penosas y nostálgicas por las ausencias eternas de quienes  se nos fueron de nuestro lado y jamás volveremos  a ver. En este mes, algunas personas perdimos a nuestra pareja, a nuestra confidente, esposa y compañera, con la que, hace muchos años, habíamos emprendido la aventura de formar una familia y vivir juntos ese sueño maravilloso de tener hijos y nietos. La familia surgió feliz y siguió creciendo gozosa; pero a ella  la perdimos hace casi seis años  y, aunque ya no la veamos jamás, siempre la tenemos muy presente en la memoria y el corazón. Se va acercando aquel día de la muerte de Carmen, y recordándola constantemente le he escrito otro poema:     

                          SIN TI: PERDIDO  

En un rincón del mundo algo escondido,

sin nadie cerca, solo y alejado,

pensando  aquellos días del pasado

que están muy dentro y nunca los olvido,

sigo soñando escenas complacido

de cuando novio, siempre enamorado,

 del  brazo, ibas tú justo a mi lado

con tu sonrisa y gesto distinguido;

pero hoy, ausente tú, voy solitario

 surcando un rumbo incierto en mi camino,

y poco o nada me es ya necesario.

Mi amor por ti es el único destino:

¡Vivir contigo un sueño  extraordinario,

sublime y bello, puro y cristalino!

        

            Adolfo Martínez García


martes, 25 de noviembre de 2025

 HACE CASI CUARENTA AÑOS

Por el año 1986, escribí el resultado de una ardua investigación sobre un entrañable y original personaje llamado Antonio López Sotos, “El Cojo de Nazareno”, y su extensísima familia de antepasados que se remontaban hasta casi el siglo XVI, así como sus numerosos descendientes, (hijos, nietos, bisnietos, y los tataranietos que existían en el año que formé y grapé los folios mecanografiados, 1986). Por parte paterna, yo soy uno de sus muchos bisnietos.


Descubrí en aquella investigación que, el apodo de “Nazareno”, le venía heredado y transmitido desde, al menos, ocho generaciones de antepasados, que con este apodo eran conocidos por el resto del pueblo. Por lo que tenía una especial curiosidad y empeño en llegar a saber el por qué de aquel apodo familiar; desde luego, relacionado con las procesiones de Semana Santa y la cofradía de Jesús Nazareno, de la que eran y somos nazarenos la familia todavía.
He considerado que aquel humilde trabajo histórico de genealogía familiar, creado a multicopista y grapado “caseramente” por mí, merecía completarse con más datos informativos, ser ilustrado con las fotografías originales que he podido recoger, como los retratos de algunos de los hijos e hijas de “El Cojo de Nazareno”, que en total tuvo 12, y me faltan aún varias fotos que me están buscando sus descendientes, a los que les doy las gracias anticipadas. Y he incorporado a este nuevo libro, el árbol genealógico en color de toda la gigantesca familia, que irá en una hoja grande y desplegable para que al ser mayor, sea más legible; y todo ello maquetado y publicado por la magnífica editorial con la que sigo en contacto desde hace años. Por curiosidad histórica, o por parentesco, bien cercano o lejano, si alguien estuviera interesado en obtener dicha investigación o libro, ya comunicaré su nacimiento y publicación a través de este mismo medio.
El estar jubilados y ser ya mayores, no significa que debamos permanecer inactivos y poco creativos, pues a pesar de las determinadas circunstancias sentimentales de cada uno, es una buena época de la vida, serena, reflexiva y pacífica, muy propicia para seguir desarrollando nuestras inquietudes.
ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

viernes, 21 de noviembre de 2025

 

       ADIOS A JULIO MARTÍNEZ ARENAS

A las 17 horas de la  tarde del viernes 21 de noviembre de 2025, asistí con  varios amigos a la misa del sepelio de Julio Martínez Arenas, muy conocido popularmente como “Julio el de la Rosa de Oro” por la tienda o comercio que tuvo en el paseo de Ramón y Cajal.  Para mi generación, fue un veterano deportista muy admirado y querido, pues  lo tuvimos como amigo, entrenador,  ejemplo de buenísima persona y deportista múltiple  desde su juventud hasta su madurez, practicando los deportes de  tenis de mesa, senderismo,  acampada, natación,  baloncesto, pesca, caza menor, fútbol, del que también fue entrenador y presidente de este  deporte en el Club Polideportivo…  Y también lo conocimos muy ilusionado y lleno de vigor en su parcela del “Pozobueno”, con su cilíndrico molino, pozo y piscina, trabajando con optimismo en parte de su tierra para conseguirle suculentos frutos hortícolas, con los que alguna vez merendamos allí. Y mucho después, algo abatido por el paso de los años y algunas dolencias, ya en su hogar, bien cuidado por sus hijos Julio y Víctor, lo visité y pudimos aún conversar de la vida y del deporte, siempre  optimista y esperanzado, siempre buen conversador y amigo. 

     Hemos sentido muchísimo su muerte, y ya poco podemos hacer, salvo seguir recordándolo con cariño y desearle lo mismo que  deseo a mi mujer, familia y amigos en mis visitas a sus nuevas moradas:

   Julio, que Dios te acoja en su Gloria, que seas feliz en tu nuevo estado o mundo, y Descanses En Paz.

                           Adolfo Martínez García

jueves, 20 de noviembre de 2025

 

             RECUERDOS CONTRA LA NOSTALGIA

Pasamos por la vida acumulando experiencias maravillosas que nos  hacen sentirnos seres privilegiados  y enriquecidos espiritualmente:

    ¿Quién no se siente absorto y reflexivo al contemplar lentamente un esperanzador amanecer? O, atardeciendo, ¿ Quién no admira nostálgicamente “una  puesta de Sol” tintada de acuarela? 

   Es cotidiano, pero excepcional: escuchar y ver en el campo el alegre gorjeo y volar de los pájaros sintiendo las caricias de nuestro astro rey; ver crecer a nuestro alrededor a los hijos y nietos, sintiendo el calor y orgullo emocionado de cada día al llamarnos padre, o abuelo; haber tenido una infancia llena de juegos, “tebeos”, amigos y sueños, que conservamos y recordamos con ilusión; y haber vivido segundos, meses o lustros descubriendo lo que era estar enamorado en un primer sentimiento platónico de adolescencia, deseando ser amado dulce y plenamente por aquel otro ser inolvidable; o admirar la visión  de un campo con rosas, claveles o margaritas, percibiendo la fragancia y esencia de sus flores.

    Haber escuchado tantas creaciones musicales  y voces magníficas que nos engrandecían el alma y erizaban la piel en sentimientos y emociones únicas; haber bailado con nuestra pareja  en aquellos domingos de juventud, con las canciones y conjuntos de moda, bien en “El Castilla Park”, discotecas o bodas, aunque hoy, desconectados del mundo,  alcanzaron ya la senectud, su derribo y casi el olvido.

   ¡Cuántas maravillas  hemos vivido y contemplado en nuestra existencia!

   ¡Aquellos tiempos de cines entrañables: “El Cervantes”, “La Avenida”, “El Rialto” o “El Gran Cinema”, con sus sesiones festivas de tarde y noche, o en las sesiones continuas de los jueves especiales  en las que nos llevábamos un suculento bocadillo para cenar mientras disfrutábamos de la película; haber experimentado nuestra noviez, nuestro matrimonio y enamorada vida con la idílica e inolvidable pareja, ( yo con Carmen),  que nos bendijo con hijos y nietos…

    Por tantos acontecimientos vividos que recordamos, mereció la pena haber nacido y seguir aún existiendo con placer, alegría y satisfacción; a pesar de que todos, unos más y otros menos, tengamos también circunstancias  y experiencias negativas que sufrir y recordar.

    Otros seres no llegaron nunca a nacer. Por todo lo expuesto, y muchas mas razones que omitimos por no hacernos interminables, pienso que, en general,  debemos sentirnos privilegiados por lo vivido y lo que aún podamos vivir; convirtiendo nuestros posibles pensamientos negativos, crisis o desánimos, en pequeñas esperanzas y agradecimientos vivificantes. ¡El Sol volverá mañana a salir, como siempre,  y nuestros bonitos recuerdos a florecer!

Adolfo Martínez García

viernes, 7 de noviembre de 2025

 

LOS NOMBRES A TRAVÉS DE LOS SIGLOS

En una interesante conversación, estábamos comentando y preguntándonos mi hijo Adolfo, mi yerno Jesús y un servidor, cómo los nombres antiguos rodenses de lugares determinados o de hechos significativos del pasado, fueron y son respetuosamente transmitidos de generación en generación hasta llegar a nosotros, que seguimos nombrándolos, manteniéndolos y transmitiéndolos también  a otras generaciones.

  Aunque, a veces, el significado, el por qué de ese nombre,  incluso el lugar  o hecho exacto, pudo habernos sido desconocido durante mucho tiempo, hasta que algún anciano, o algún documento encontrado en un archivo, nos  pudieron resolver nuestras incógnitas.

   Por ejemplo: hasta no hace demasiados años, muchas personas mencionábamos “la gasolinera del Portazgo”; o “el barrio del Portazgo”, etc.; y sabíamos por dónde estaba, pero no sabíamos bien lo que significaba, ni si existía todavía, y dónde estaba exactamente.

   (Después de muchos años, un anciano muy interesante y culto, me informó que aún estaban en pie, pero ocultos, los capiteles y fustes de las columnas del porche primitivo del Portazgo; visité el lugar en el antiguo Camino Real; e investigué que,  antiguamente, se  cobraban allí unas tarifas determinadas por pasar con ganado, alimentos, animales, esclavos, etc. desde tierras del reino de Castilla, como La Roda, a las entonces tierras del reino de Murcia; y desde tiempos de los Reyes Católicos se regía y funcionaba con las  normas estrictas dictadas por ellos (en el año 1500, según los documentos encontrados  por la historiadora e investigadora rodense María Pilar Gil García); pero su antigüedad era muchísimo mayor.

   Y seguimos mencionando otros nombres  antiguos que todavía perduran entre nosotros (aunque parezca difícil y mentira que sigan “vivos” a través de tantos años)  y guardan interesantes orígenes o significados, como por ejemplo: el barrio de “Las Cábilas”;  el barrio de “La Goleta”; “el Camino Romano”; “La Balsa”; la calle de “La Balsa”; el paraje de “El pozo bueno”;  “Hoya Murciana”; “El Castillejo”; “Las Zorreras”; “el castillo de Robda”; “Las cuatro esquinas”; “La Miliaria”; “El Carrasco”; “El Concejo”;  etc. etc. , que con precisión y respeto han sabido conservar y transmitir las personas de generaciones anteriores a las nuestras. Y eso mismo debemos seguir haciendo nosotros para el futuro.

   Y sería interesante pensar e investigar :

   ─ ¿Desde cuándo, más o menos,  se vienen nombrando  cada uno de esos nombres antiguos ? ¿Y por qué?

   ─ ¿ Cuál de estos nombres antiguos con sus peculiares significados (a descubrir en algunos de ellos) es el nombre que creemos con más antigüedad en La Roda?

   Podremos investigar y opinar cada uno lo que creamos conveniente; pero lo importante es que no se pierdan estos y otros nombres que provienen del pasado histórico de nuestra villa, y que tuvieron en su época un determinado significado e importancia y, aunque ahora haya disminuido o desaparecido, siguen siendo un testimonio histórico de su época, y se deben conservar tal y como nos los han transmitido.

   Adolfo Martínez García


sábado, 1 de noviembre de 2025

 

                     


                    EL NO VOLVER A VERTE

Pensar que nunca más volveré a verte,

es, más que un cruel y horrible pensamiento,

el peor final de un bello sentimiento

que ansiaba estar contigo y complacerte.

Quisiera:  ver tu linda faz sonriente,

besar tu cuerpo entero en un momento

diciendo a gritos todo lo que siento:

llorando mi alma triste por tu muerte.

Recuerdo aquel amor apasionado,

cantar, amar , reír en nuestro lecho

pegado a tí, febril y enamorado,

sintiendo dulces  roces en mi pecho,

del tuyo, suave, bello y agitado…

¡Pero ahora estoy sin ti! solo y maltrecho.

 

                  Adolfo Martñinez García

viernes, 24 de octubre de 2025

 

  

     

CERCANA AL CAMINO 

Viajando al campo alegre y arbolado

de aquella hermosa  tierra del abuelo,

donde hubo vieja viña en viejo suelo

junto a un camino antiguo y asfaltado,

paso cercano a Carmen, casi al lado,

y hacia allá miro y subo con anhelo,

con esperanza y fe implorando al Cielo:      

que su alma esté feliz con Dios amado,

que tenga siempre paz en su memoria

con los  recuerdos bellos de mi amor

y su visión divina de La Gloria,

pues ahora es luz y es ángel del Señor;

pero fue madre y musa de mi historia,

dándome dicha, tres hijos y honor.

                                Adolfo Martínez García


jueves, 16 de octubre de 2025

 

                 UNA TARDE LITERARIA

Como estaba previsto y anunciado, en la biblioteca municipal fue presentado a su hora  el libro de Marciana Molina López, “Paseando por el Universo”.

   Después de la lectura  del prólogo del libro, que sirvió de presentación, pues condensaba las grandes cualidades y virtudes más significativas de la obra y de su autora, pasamos unos minutos muy agradables escuchando las palabras que nos dirigió Marciana Molina López recordando los motivos por los que escribía, de su vocación, sus viajes al extranjero con magníficas anécdotas,  de  su  profundo rodeñismo  y mancheguismo que nos hace universales,  de los derechos y valores de las mujeres, de su igualdad con los hombres,  y tantos otros aspectos a los que se fue refiriendo, deleitándonos gratamente en su intervención. 

   En fin, que estábamos encantados de estar a su lado escuchándola contar tantas experiencias magníficas, formativas y divertidas. Al público asistente se le advertía en sus rostros una grandísima curiosidad, atención y admiración mientras Marciana nos relataba con entusiasmo tantísimos recuerdos y pensamientos. Lo pasamos muy bien, y seguro que  quienes compren y lean su libro les ocurrirá lo mismo en su tiempo de amena, grata y reflexiva lectura.

                  Adolfo Martínez García


viernes, 10 de octubre de 2025

                  

               

                          AÑORANZAS

Ayer con lirios y hoy con  azucenas

te formé un ramo pleno de esperanzas;

aunque con ellas van mis añoranzas

que tras tu muerte están llenas de penas.

Con tus recuerdos bellos de obras buenas

llenas de paz, canciones y alabanzas,

sigo creando sueños y enseñanzas,

versos, historias  dulces y serenas. 

Y aunque a mi mente vuelva el gran dolor

por recordar tu cuerpo ya sin vida,

recordaré  por siempre: nuestro amor,

nuestra noviez aquella tan querida,

 y el matrimonio  lleno de esplendor

que tanto añora mi alma malherida.

                    Adolfo Martínez García


jueves, 2 de octubre de 2025

 

             DE LAS PALABRAS EN VERSOS

Seguramente, muchas de las personas  jóvenes  que estudiaron Lengua y Literatura,  bien en la E.G.B, en el bachillerato, la E.S.O., o bien en estudios superiores, se habrán animado a crear una poesía alguna vez, tomando como modelo y ejemplo las famosas y clásicas  que se les mostraban en los libros oficiales de aquellos cursos que estudiaban,  aprendiendo lo que era un cuarteto, una décima, un romance, una octava real … un soneto.  


   Y, sin sentirse ni creerse poetas, solamente por probar,  empezarían a componer un poema propio, por ejemplo el mencionado soneto, comprobando que no resultaba tan fácil crearlo; pues había que tener en cuenta el número de versos, el número de sílabas de cada verso, las acentuaciones, la rima… y, además, que la creación tuviera un cierto sentido y unidad de pensamiento, sin que resultara un poema forzado y poco natural.

   En ciertas situaciones especiales de la vida, algunas  personas pueden necesitar transmitir sus sentimientos: alegría, tristeza, amor, sutilezas, añoranzas…clamando al mundo que les rodea aquello que sus mentes guardan cautelosas y sus  corazones  dictan apasionados. Y al desear expresarse con los versos de un poema tradicional y clásico en rima y métrica, volverán a recordar y aplicar los conceptos asimilados en los años de jóvenes estudiantes; y se encontrarán algunas dificultades, pues costará cierto esfuerzo “hilvanar” acertadamente las palabras y conseguir crear con facilidad dicho poema.

   Personalmente,  siendo muy joven, casi terminando el bachillerato, e influenciado por los textos que estudiábamos y por el profesor de literatura don Antonio de Toro Gómez, intenté varias veces escribir alguna poesía, como un romance, que era más fácil; también lo intenté con sonetos, encontrando más dificultades.

   En general, como estudiante entonces, expresar los sentimientos con los versos de un soneto era más complicado.  Para darle ritmo y musicalidad a los versos (que debían ser  todos endecasílabos)  debían llevar su énfasis y acentuación en determinadas sílabas siempre; si un verso tenía diez sílabas y  la última palabra de ese verso era aguda, se contaba una sílaba más, total once;  pero si era esdrújula la última palabra, aunque el verso tuviera doce sílabas, se contaba una menos;  podían formarse las sinalefas que se pudieran, afectando al número final de sílabas a contar en el verso; etc. etc.  En fín, que resultaba algo complicado, y no era igual hacer bien un romance que un soneto; en este se requería dedicarle  bastante más tiempo y paciencia, probando una y otra vez,  hasta conseguirlo.

   Podría decirse familiarmente que era y es un trabajo paciente de “artesano literario”, de buscador de palabras y énfasis, de  probanzas poéticas ajustadas y tiempos ilimitados.

   Todavía, aunque no nos consideremos poetas, siempre merecerá la pena esforzarse en crear algún poema dedicándole el tiempo y paciencia que se necesite,  especialmente si el poema es para una mujer:  como para Carmen, que hará casi seis años que  se nos marchó. ¡Aquella compañera, amiga, novia y esposa, madre buena y abuela querida! que nos dio todo su amor y tanto la echamos de menos.  Aunque la imaginamos cercana, a nuestro lado entre miles de recuerdos, sintiéndonos menos solos si pensamos con ilusión que, tal vez, nos pueda leer, ver y escuchar desde su Cielo, con sus atributos divinos como ser espiritual de luz  y alma angelical de eternidad.

Adolfo Martínez García

viernes, 26 de septiembre de 2025

 

       LAS ACTIVIDADES DE LOS MAYORES

Se acabó el verano y comienzan los viejos y nuevos cursos de formación y entretenimiento de las personas mayores.

   Por las muchas horas libres que  tenemos las personas mayores y jubiladas, es recomendable que intentemos rellenarlas  ─además de con posibles ayudas y  atenciones dedicadas a la familia: cónyuge, hijos y nietos─ , también debemos ocuparlas con actividades, aficiones,  “hobbies”, entretenimientos …o como deseemos llamar a esas horas libres que tenemos ahora y antes de jubilarnos dedicábamos a nuestra profesión.

  Podemos emplear esas horas de libertad en lo que, tal vez, siempre nos gustó y llamó nuestra atención, pero que por diversos motivos  del trabajo, oficio, o familia no pudimos hacer posibles. Mas, ahora, todo aquello que pensamos hacer algún día, podremos realizarlo sin más demora.

   Habrá algunas personas que tengan ya bien pensado la nueva dedicación de su tiempo libre sin que nadie les haya orientado, cubriendo esas horas con sus propias acciones: leyendo libros, escribiendo experiencias, viendo películas y reportajes, haciendo manualidades, paseando, yendo al campo, haciendo  gimnasia de mantenimiento, dibujando, pintando, viajando… Pero habrá quienes prefieran guiarse mejor por las muchas ofertas de actividades que se  ofrecen a través de diversos organismos oficiales, como puede ser por la Secretaría de Estado de Derechos Sociales con el Instituto de Mayores y Servicios Sociales, ofertando magníficos y variados viajes ─llamados popularmente “del Imserso”─, siendo muy asequibles a nuestros bolsillos de pensionistas. 


Y también encontramos otras actividades por la Consejería de Bienestar Social de Castilla-La Mancha, y concretamente como uno de los ejemplos más cercano en nuestro pueblo: a través del “Centro de Mayores Puerta de la Villa”,  ofertando unos treinta y cinco cursos de actividades variadísimas que dan comienzo el día uno de octubre y tienen la mayoría una duración de ocho meses, estando dedicadas a:  gimnasia, zumba, bailes de flamenco, en línea, de salón, sevillanas, manchegas, yoga, meditación, tenis de mesa, golf, ajedrez, natación, tertulias sobre La Roda, pintura, charlas en francés, botánica, bisutería,  manualidades, bordados, bocetos urbanos, etc. etc. hasta treinta y cinco actividades dirigidas por monitoras y monitores especializados. Además existen coros, rondallas, grupos de baile…

   Con tantísimas ofertas de actividades para las personas mayores, nadie deberá aburrirse  y pasaremos las horas de los nuevos días muy entretenidos, divertidos y felices,  ahuyentando las posibles depresiones y desazones por no saber qué hacer,  a dónde ir, o con quién estar.

  Ver pasar a los matrimonios, parejas y grupos de amigas y amigos hacia el Centro de Mayores a recrearse, a formarse, conversar,  bailar y disfrutar de su tiempo jubiloso tras sus años pasados de trabajo y dedicación  profesional, es envidiable y es hermoso, es justo y honorable. Y debemos sentirnos  profundamente orgullosos de pertenecer a generaciones tan dinámicas de mujeres y hombres jubilados y mayores, que con nuestro trabajo sembramos dignamente el futuro de nuestros hijos y nietos, y ahora nos permitimos el placer de seguir disfrutando de la vida.

Adolfo Martínez García

domingo, 21 de septiembre de 2025

 

         DE  LAS  DESEADAS PISTAS DE ATLETISMO

Quienes estamos ya cargados con bastantes años, (afortunadamente y gracias a Dios), es lógico y natural que conservemos muchos recuerdos de todas clases y, de vez en cuando, nos guste repasarlos y revivirlos, especialmente los buenos recuerdos, porque al hacerlo, es cierto que nos trasladamos mental y emocionalmente al pasado durante unos instantes, viéndonos como éramos y estábamos. Y nos reconforta, aunque también nos cause cierta nostalgia por el irrefutable paso del tiempo.

   Las actuales  retransmisiones del campeonato del mundo de atletismo en Tokio (Japón), desde los días 13 al 21 de septiembre, me traen a la mente nuestras primeras, humildes e intrascendentes competiciones locales y provinciales de juventud en tan importante deporte, con Antonio Cebrián Villodre en 1500 metros lisos, Antonio Monsalve Marchante en los 100 y 200 metros lisos, y un servidor en los 400 metros lisos. Los tres amigos fuimos campeones provinciales en nuestras respectivas modalidades, y también en los relevos 4x100 completándonos con Paco Ferrero.



   Por entonces, sería el año 1960 ó 1961, sólo existían unas pistas de atletismo con cuatro calles de ceniza  en Albacete capital. En La Roda nos entrenábamos en las eras de “La laguna de los patos” o en el terreno arenoso del campo de fútbol.

   Después, cuando ya no competíamos, seguimos promoviendo el atletismo en nuestro pueblo como monitores, entrenadores o dirigentes de esa sección deportiva en el club polideportivo “Doncel”, embrión del actual club polideportivo de La Roda.

    Recuerdo que estando en Villarrobledo de maestro dos cursos, pero yendo y viniendo todos los días, en La Roda pusimos en práctica ─además del tradicional “Cros de la Inmaculada” y de los “Juegos Escolares Nacionales”─  el primer y único campeonato local de atletismo en pista “por equipos” entre los niños y niñas de los colegios. Es decir, según las marcas que conseguían los diversos componentes de los respectivos equipos en carreras de velocidad, resistencia, o saltos, se iban anotando diariamente las puntuaciones que correspondieran por la marca conseguida según un baremo que creamos. Fue como una liguilla muy animada entre los diferentes equipos, similar a las conocidas ligas de fútbol, con clasificaciones semanales, etc. Y casi diariamente, por las tardes, había entrenamientos o competiciones que duraron desde el mes de  noviembre de 1973 hasta el mes de abril de 1974.

    Claro, teníamos que pintar las pistas con tierra blanca con un carricoche improvisado provisto de un bidón perforado que iba derramando por un agujero el polvo blanco. Pero no podían ser pistas reglamentarias ni mucho menos, sólo nos servían a nivel local; aunque siempre deseamos tener en La Roda unas de 400 metros de cuerda  y seis calles como mínimo, siendo lo más correcto e ideal que fueran de ocho calles. ¡Un sueño que siempre fue irrealizable!).

   Algo expliqué en el libro de fiestas del año 1974 como responsable entonces del atletismo local, y resalté que el equipo cadete femenino de campo a través habían quedado primeras en las competiciones celebradas en Almansa, Villarrobledo y Albacete. Por ello asistieron como campeonas provinciales al campeonato de España en Tarragona, y recordaba sus nombres:  María Victoria Atienza, Ventura González, Juli Fernández y Justi García. Y anoté otros atletas promesas de entonces como Juan Carrilero, Blas Fernández, Antonio Aranda, Tomás Andrés, Juan Miguel Fernández, Bienvenido Fernández…

   Pero especialmente quise llamar la atención de que en La Roda deberían construirse unas pista reglamentarias de atletismo para competir debidamente y fomentar posibles atletas de categoría. ¡Siempre hemos deseado y pedido unas pistas de atletismo reglamentarias! En el artículo de entonces poníamos la foto de unas jóvenes atletas de aquel año 1974  sobre las pistas con tierra blanca del  primer campeonato local de atletismo en pista, cuya imagen vuelvo a traer aquí.

   Pero, desde entonces, a través  de los años transcurridos  sin pistas en La Roda, 51 años, y  a pesar de tales carencias importantísimas, en nuestro pueblo han surgido atletas  de talla internacional, de los que nos sentimos muy orgullosos todos los rodenses, como Juan José Lozano Jareño,  Mariá José  de Toro, o David Castro; más otros muchos atletas modestos y con menor repercusión. Pero ¡cuántos más podríamos tener si existieran competiciones regladas en unas merecidas pistas de atletismo reglamentarias! ¡La Roda se las merece desde hace mucho tiempo!

   Y, seguimos sin pistas de atletismo, por lo que  ha sido y es una  pena y desilusión que podría interpretarse como una falta de interés y de cultura deportiva en el transcurso de los años y  de las diversas legislaturas municipales. Aunque sabemos y reconocemos los buenos intentos de los concejales de deportes:  Antonio García Morales en los años setenta que consiguió se hicieran unas de cuatro calles, siguiendo nuestros deseos, desplazando el campo de futbol para hacerles sitio, aunque resultaban no reglamentarias e imperfectas. También reconocemos otro loable intento del concejal de deportes en otra legislatura no muy lejana,  Eduardo Sánchez, creando unas pistas de tierra como  para cuatro calles, insuficientes, ya que existe terreno para crearlas con ocho calles, y ahí perduran todavía sin terminar. Y reconocemos los recientes proyectos de los actuales dirigentes municipales en conseguirlas,  cuando el alcalde Juan Ramón Amores presentó el proyecto de unas nuevas y reglamentarias pistas de atletismo con ocho calles, que vimos dibujadas y publicadas el 18 de enero de 2023, aprovechando el acto de “La Roda Villa Europea del Deporte 2023”, etc. etc. y las traemos aquí fotocopiadas, ilustrando este artículo; pero que no deja de ser un proyecto y un sueño deseado y difícil que todos esperamos se haga realidad algún día, y sin que se pasen otros 51 años, por favor.

Adolfo Martínez García

domingo, 14 de septiembre de 2025

 

     UNA CARROZA Y UNA BODA ENTRAÑABLES       

Qué contraste de sentimientos he experimentado  recientemente, entre alegrías y nostalgias, al contemplar una ignorada fotografía de hace 51 años, proporcionada por nuestra  buena amiga Puri Carrasco Giménez, en donde aparecemos bien jóvenes, entre otras personas, parte del magnífico grupo de amigas y amigos que  hicimos realidad el proyecto de una artística carroza para la reina de las fiestas del año 1973, Mari Luz Aguirre, que era una componente más  de aquel grupo de jóvenes amigos.


   Como muestra la fotografía, estamos acompañando y  celebrando la boda de nuestros  amigos  Ana y Daniel, profesores del entonces Instituto Mixto de Enseñanza Secundaria de La Roda, cuyo evento ocurrió en la localidad de Bonete el día 31 de agosto de 1974; (queremos recordar que esta   fue la fecha de la boda y de la foto, y si no fuera así, corregidme en un comentario quienes también estuvisteis allí y lo recordéis mejor, por favor).

   La memoria busca en los recónditos rincones de nuestras neuronas aquellos recuerdos e imágenes lejanas y queridas  de la boda mencionada; y unas personas, a pesar del tiempo transcurrido, las tendrán todavía algo nítidas y asequibles; mientras otras las tenemos algo confusas y más difíciles de rescatar. Aunque al situarnos correctamente en el tiempo, suelen fluir paulatinamente los  recuerdos de entonces:

   Antonio Monsalve, Antonio Grande y un servidor, estábamos en aquella maravillosa  pandilla  de chicas y chicos más jóvenes que nosotros, porque el gran e inolvidable Agustín Merlos era amigo de todos, y al estar nosotros habitualmente con él por las mismas aficiones y gustos, como la caza menor con perro, la pesca con caña, la búsqueda de setas, el amor a la naturaleza,  la música, el rodeñismo…etc. que  nos unían fuertemente a él,  él nos  unía con todos los demás. Y solíamos juntarnos habitualmente por los atardeceres para hablar y divertirnos sanamente en una pequeña y coqueta  cafetería de entonces. llamada “Nidos”.

    Casi todas las tardes nos pasábamos por allí; y al llegar Agustín, todo eran risas con sus ocurrencias y siempre “buenos rollos” como suele decirse ahora. La juventud, la libertad, la gracia y solera de aquella inolvidable  pandilla de amigas y amigos, hacía inmensamente agradable y esperanzada la vida de todos nosotros.

   Especialmente, Agustín nos convenció a todos para que aquel verano de 1973 le hiciéramos a su prima Mari Luz  la carroza  de reina de las fiestas patronales.  Nos comprometimos seriamente a crearla  y aquel verano trabajamos “de lo lindo”, aunque también tuvimos ratos de descansos y deleites con dulces y frescas “palomas” y “cuervas” nocturnas,  de muchas risas, de  escapadas al río Júcar o al pantano de Alarcón, de luchas contra el tiempo cuando ya se acercaban las fiestas; de poses escultóricas del torso desnudo de Agustín entre risitas, modelándolo para cuatro cariátides que sostendrían el trono; y otras poses “gatunas”  para hacer unos fieros  felinos como panteras protectoras de la reina Mari Luz.

   Hoy, recordar aquellos grandiosos o sencillos buenos ratos, como los de la carroza, o como los de la boda de Ana y Daniel un año después, cuando entonces la mayoría de la pandilla tenían veintiuno o poco más de años (y nosotros tres, una decena más), nos produce cierta nostalgia entre una gran alegría y satisfacción por haber sido partícipes solidarios en la desinteresada creación de una carroza artística para una amiga; o de haber sido acompañantes y testigos del amor de Ana y Daniel en su boda;  y siempre nos sentiremos felices de haber vivido aquellas experiencias de sana juventud.  Pero también no podemos dejar de sentirnos impotentes y tristes, muy emocionados, al recordar que ya no están físicamente  entre nosotros, Agustín Merlos,  Antonio Monsalve y Purificación Escribano.

   Sólo tenemos recuerdos hermosos y entrañables de aquella pandilla inolvidable  y maravillosa de chicas y chicos que, aunque cada uno siguiera después de estos dos eventos su camino, todavía quedan inamovibles e imborrables en nuestros corazones la entrañable amistad, el cariño y los recuerdos. (Por aquellos primeros años de la década setenta, yo todavía no había conocido a Carmen Talavera Zorrilla, con la que me casaría felizmente cuatro años después).

Adolfo Martínez García

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