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viernes, 13 de marzo de 2015




         UNA SEMANA SANTA…  ESPECIAL

De nuevo otra primavera, y otra vez conmemoramos la “Pasión, Crucifixión, Muerte y Resurrección de Cristo”;  pero este año es para los rodenses y vecinos en general  una conmemoración muy especial por varias razones significativas:

 Es el primer año que vivimos las procesiones y actos litúrgicos  bajo un prisma más exigente  y comprometido  al haber sido merecidamente  “Declarada de Interés Turístico Regional”. Y precisamente en este año, cuando a la cofradía de Jesús Nazareno la más antigua y heredera de aquella  del siglo XVI  “de la Sangre de Cristo”  le corresponde  la organización  y coordinación de los actos.  
Porque, por primera vez,  muy acertadamente, se han expuesto en la antigua ermita de San Sebastián  todas las imágenes que participan en las procesiones, creando escenas secuenciales que  recuerdan la trágica y última semana vivida por Jesucristo en Jerusalén.

   Y  porque, precisamente, la exposición está en el mismo edificio que era la antigua sede de la ancestral cofradía de la Sangre de Cristo, hoy de Jesús Nazareno, en donde hace más de cuatrocientos años se custodiaban  las imágenes que salían en las procesiones. Es, como dice María José Martínez, la  secretaria cofrade de la hermandad de Jesús Nazareno, “…que de nuevo han vuelto a su primera casa, donde antes se custodiaban”.

   Este año es la primera vez que se ha conseguido todo esto. Por eso digo que es ¡una Semana Santa muy especial! 

  ¡No dejen de visitar esta maravillosa  exposición! tanto si son creyentes como si no lo son, pues es, para los primeros, desde el punto de vista religioso y espiritual, un hermoso y reflexivo Vía Crucis contemplativo que ayuda a imaginar los padecimientos del Redentor y ayuda en la oración a los creyentes.

Y paralos segundos, mirándola sólo desde el punto de vistacultural y artístico, es una impresionante exposición de esculturacon tallas magníficas que pocas veces podremos volver a verasí, tan cercanas y expresivas, casia la altura denuestros ojos.

   Recordemos brevemente que al finalizar la guerra civil (1936-1939), no había imágenes con las que seguir celebrando las tradicionales procesiones de Semana Santa, pues habían sido destruidas y quemadas por las gentes ateas y sobre todo  incultas, porque  destruyeron totalmente el patrimonio iconográfico de la villa.

    Y como  esto mismo se había repetido en multitud de pueblos y ciudades de la nación, ante tanta demanda de nuevas imágenes en unos años de crisis,  los talleres  escultóricos  de la provincia de Gerona,  como eran los de la localidad de  Olot, especializados en hacer imágenes en pasta de madera,  material más asequible a la entonces deficiente economía de las cofradías y en general de la sociedad española, surtieron rápidamente los pedidos  que les solicitaban  para poder seguir celebrando la tradicional  Semana Santa en cualquier rincón de España.


También la Iglesia facilitó la difusión de estas imágenes, pues concedió un privilegio permitiendo que  pudieran bendecirse ( ya que estaba reservado para las de madera o materiales nobles y preciosos) pudiendo así recibir culto en los templos.

  Hay en la exposición algunas imágenes de pasta de madera de aquella época de la posguerra, que ya son históricas, pues sus primeros escultores creadores ya murieron, como Santiago Castellanos o Martín Casadewall,  en “Jesús Nazareno”(1943)  y  “El Cristo Yacente” (1942)”, respectivamente. Y de igual época y modalidad son las de “San Juan Evangelista”, “Cristo Amarrado a la Columna” y “Cristo Resucitado”.

   Y otras,  del mismo material y técnica, bien modeladas y expresivas, son más recientes,  como “El Cristo de Medinaceli” o “Ecce Homo” (1958). Y las complementarias: “El Cirineo”(1961) que acompaña a “Jesús Nazareno”;  “El Sayón y el Soldado romano” (1994) del “Cristo Amarrado a la Columna”; las cuatro imágenes del grupo de “La Verónica”(1992 y 1994).
 Y  son muy dignas de admirar  las magníficas imágenes talladas directamente por el artista sobre los bloques de madera. ¡Son verdaderas joyas de importantes y famosos escultores contemporáneos! Las hay, desde  los años de la década de los cuarenta, (¡Ah!, perdón, pues hay una talla anterior, de 1786, del escultor valenciano José Esteve Bonet,  restaurada, rehabilitada y reconvertida en “Las negaciones de San Pedro”  desde hace unos dieciocho años, gracias al magnífico escultor valenciano Gabriel Cantalapiedra; ya que este San Pedro, en sus orígenes fue una “ánima bendita del Purgatorio” que estaba junto a otra más  a los pies de la Virgen del Carmen, todo obra del ya mencionado José Esteve).
  Reiniciando la enumeración de  las tallas de la década de 1940,  podrá admirarse a la antigua Verónica, hoy reconvertida en María Magdalena, obra posiblemente del escultor alzireño  Ernesto Casterá y Masiá; la imagen de “La Soledad” es del año 1941 y se desconoce su autor.

   Del importante escultor  valenciano   Carmelo Vicent Suria, son preciosas sus imágenes de “La Oración del Huerto”(del año 1955)  y del “Cristo del Perdón” (año 1955);  del  genial murciano Gregorio Molera Torá , contemplamos  “La Dolorosa” (año 1955), imitando a la famosa de Salcillo.

  Ya en tiempos más cercanos  disfrutamos de las tallas del escultor hellinero José Zamorano Martínez con su “Virgen de la Amargura” (de 1998) y “La Esperanza Macarena (de 1999). Del gran escultor sevillano Fernando Cotro Sáenz  vemos  las tallas de “Jesús Cautivo” , del año 2004, junto a  la del “Guardia  Judío del Sanedrín”, del año 2014.

  Y del joven y famoso escultor sevillano, Fernando Aguado Fernández, admiramos su impresionante  “Jesús Coronado de Espinas”, del año 2012.

 Las cruces expuestas recordando  el instrumento físico donde murió Jesús u otros momentos de la pasión, como las referentes al paso de “Las Siete Palabras”, tienen un emotivo significado y transcendencia, pero no  las  integro entre las imágenes escultóricas. 
 ¡Un auténtico lujo esta inolvidable exposición!    Recuerden que estará abierta al público, desde los días 7 al 26 de marzo y, con creencias religiosas o sin ellas, simplemente por  amor al  arte y a la cultura, deben contemplarla. ¡No se la pierdan!

                                ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

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