DESPLAZAMIENTOS Y SALTOS DE FRASES
Puede ocurrir que al escribir en el ordenador un
texto, el cursor (por diversas causas que no vamos a enumerar ahora) no
funcione del todo bien, y motive algunas incorrecciones y alteraciones
en dicho texto que estamos escribiendo,
y por lo tanto debemos estar muy atentos para corregirlas inmediatamente; como
podría ser cambiarte el orden de las
palabras que escribes; dividir y dispersar sus sílabas, colocándolas donde menos te esperas;
borrándote palabras e incluso frases, etc.; y si no prestas la debida atención
y repasas bien tu escrito, al final te
encontrarás enormes sorpresas negativas cuando lo imprimas o publiques.
Y, pensando
en los posibles lectores que tengas, tal alteración en las frases, si no se han
corregido al ser detectadas, harán que el escrito sea incomprensible en ese
párrafo y, lógicamente, incitará a cualquier lector a dejar de leer el resto
del artículo.
Cuando
estas alteraciones ocurren y salen a la luz sin haberse repasado y corregido,
“se nos han pasado” sin detectarlas y ya están impresas y publicadas en un
artículo, libro, etc. creo que nadie
podrá pensar que, esos errores con frases incorrectamente mezcladas e incomprensibles,
podrían ser consecuencia de algo que no
sea un cursor incorrecto en el ordenador o, por supuesto, un despiste y
ausencia de un obligado repaso corrector final, bien por el copista de dicho
artículo o bien por la imprenta.
Pero lo cierto es que, a veces, ocurren
estos casos.
Y cuando se
lee un párrafo como el siguiente que expongo en letra cursiva, (perteneciente a
la copia de un artículo recopilado en un libro que ya leí hace tiempo y ahora lo
he vuelvo a hacer, pues se acercan momentos propicios de reflexiones y recuerdos
en sus contenidos); pero donde no se
puede entender correctamente la expresión del autor en ese primer párrafo, por
culpa de las alteraciones y saltos de las
palabras y frases en la copia del original, coincidiendo además que es el
primer párrafo del mencionado artículo… Entonces, ante tal galimatías
ininteligible en dicho primer párrafo, es lógico que cualquier lector, tal vez
decepcionado, deje de leer el resto de ese artículo o texto completo.
Pero ahora,
me he permitido poner entre paréntesis el número ordinal que le corresponde a
cada parte desordenada del texto, y que serán las que debamos leer ordenadamente
según el número ordinal que lleven delante (1º-2º-3º y 4-º) y así entender lo escrito
como corresponde, ya que se nos presentan las frases totalmente mal entremezcladas:
(1º)“Permítanme
que estas primeras palabras sean de agradecimiento hacia ustedes por su
presencia; para este presentador de lujo, (3º)querido
concederme el presente honor de poder estar ante ustedes como pregonero de la (2º)Federico Martínez, por tan agradables palabras y
elogios; y para la hermandad de Jesús Nazareno, organizadora de este acto de
Semana Santa y procesiones, especialmente a su hermano mayor Gabriel, que ha (4º)Semana de Pasión. Honor que creo no merecer, pero que
asumo con responsabilidad, expresando durante algunos minutos los pensamientos
que…otra persona diría mejor.”
Es
importantísimo leer y releer los textos que escribimos y publicamos, e incluso “dejarlos
descansar” para volver a ellos después de un tiempo; y a pesar de ello, siempre
se escapan algunos errores involuntarios que no hemos detectado en su momento. Como
solía decirse cuando se utilizaban las plumas mojadas en tinta para escribir,
y todavía solemos decir en estos tiempos modernos: “Hasta el mejor escribano
echa un borrón”. Pero, no importa, la buena voluntad por querer hacer las cosas
bien, ha sido, es y será siempre, la
mejor manera de iniciar y acabar el proyecto solidario y hermoso de publicar un
libro; aunque traiga consigo alguna circunstancia
negativa que .sabremos comprender
siempre sus lectores.
Adolfo Martínez García

No hay comentarios:
Publicar un comentario