miércoles, 19 de agosto de 2026

 

                 PRECIOSA MELODÍA Y BAILE

(Me traen recuerdos de mi infancia y adolescencia la melodía, letra  y baile de los que voy a escribir; aunque todas las actuaciones de aquel día, son merecedoras de lo mismo, de ser resaltadas,  y a todas felicito por su magnífica actuación).


    Lo primero, es felicitar a la simpática y peculiar pareja de baile que actuaron en el solidario y ya tradicional espectáculo de nuestras fiestas de agosto “Mira quien baila”, a beneficio de “Afa La roda Alzheimer”; pareja compuesta por la señorita concejal de nuestro ayuntamiento Dª Eva María Perea Cortijo y nuestro solidario sacerdote D. José Valtueña Gregorio.

·            El resultado y éxito de esta actuación la podemos ver y admirar  todavía en los perfiles de ambos en Facebook. La elección, tanto de la preciosa canción de origen francés, que  en España hizo famosa el cantante Jorge Sepúlveda con su orquesta por 1950, como la elección o combinación de la mencionada pareja para bailarla como “chachacha”, han sido muy acertadas, bonitas e impactantes.  Los dos hacían una buena pareja: altos, esbeltos, simpáticos, elegantes  y resolutivos: lo hicieron muy bien; gustó muchísimo. Y la melodía y letra…muy propias de la época primera en la que fue lanzada internacionalmente:  “evoca memorias de juventud, primeros amores y jardines florecidos bajo la imagen poética de un cerezo rosa junto a un manzano blanco”.1

Es pura poesía:

                      Aquel cerezo rosa que creció

                     en un rincón de tu jardín

                      junto al manzano blanco floreció

                      mi amor por ti.

                      Nos pareció entonces un Edén

                     de nuestros juegos de candor

                      y allá al besarnos por primera vez,  sentí el amor.

                      No olvidaré yo jamás el beso aquel que te di

                      que aprisionó nuestro amor aquella tarde feliz,

                     fue como bella ilusión que floreció con amor

                      fue hechizo fue gran pasión que nos unió.

                      Y si la vida me alejó de ti,

                      el fiel recuerdo perduró,

                      aquel cerezo aprisionó, mi corazón.                    

                      No, no, no lo olvidaremos enla vida,

                      no lo olvidaremos no,

                      no, nuestro amor primero,

                      nuestros juegos y nuestra felicidad.

                          ( se vuelve al principio)

A esta buena melodía como fue la del compositor y músico francés de origen catalán, Louis Guglielmi, conocido como “Louiguy” , se le unió la romántica letra, original del francés  Jaques Larue, pero traducida y adaptada en castellano para el cantante valenciano Jorge Sepúlveda, fue un grandísimo éxito de los años cincuenta. Tuvo que estar de moda en España mucho tiempo, porque  personalmente la recuerdo desde niño.

   Por ser un clásico de nuestra historia discográfica y nos trae  gratos recuerdos de otros tiempos, la he resaltado en este artícolo como homenaje a la buena música con buena letra; pero sobre todo como homenaje a la linda pareja ya mencionada y muy admirada por toda La Roda y sus seguidores en las redes sociales.

Enhorabuena y felicidades a los dos.

                      Adolfo Martínez García

martes, 18 de agosto de 2026

 

 (Si don Antonio de Toro Gómez viviera, leyendo este poema me diría, que es una octava real)

 

Sonó el arpegio  triste sin  tu canto,

sin tu voz, siempre alegre y afinada.,

luciendo un timbre dulce y con encanto,

de ser feliz y muy enamorada.

Sin ti, ¿qué acordes no suenan a llanto?

Sin tu sonrisa y alma inmaculada

se escuchan ecos rotos sin consuelo

que  mi guitarra tañe hasta tu Cielo.

          Adolfo Martínez García

miércoles, 12 de agosto de 2026

 

HOY, 12 DE AGOSTO, (DE 1978),  ME CASÉ CON CARMEN.

¡Qué ilusión y qué recuerdo tan precioso!

   Cuanto más pasan los años, más buscamos en la memoria los bonitos recuerdos de la persona amada  que ya no está entre nosotros;   y  es muy hermoso ansiar y  evocar esos recuerdos para que no se alejen o pierdan por el mar inmenso de neuronas que los custodian.

   Me  gusta seguir recordando aquella preciosa y querida  Carmen que se  fue de nuestro lado a un Cielo de almas buenas, ¡demasiado pronto! ; quisiera hablar más de ella en la familia, entre los amigos y amigas; seguir escribiendo aquí o allí mucho más  de ella; seguir percibiendo aún más su aroma que custodia nuestro armario del dormitorio; buscarla en los sueños nocturnos y poderla recordar a mi lado otra vez  al despertar; sacar y mirar las fotografías en donde ella permanece, y embelesarme sin tiempo; tenerla mentalmente presente las más veces posibles; poderle escribir más poemas de humildes versos que volaran buscando su alma; bailar muy lentos y muy juntos,  como antes,  con aquellas dulces melodías que nos hacían soñar despiertos; reír contando  sus anécdotas graciosas; admirar sus virtudes, acciones, sentimientos…e incluso volver a llorar cuando la añoranza me acongoje de nuevo. Así, en la fantasía y magia de los pensamientos, parecerá que aún vive ella a mi lado, aunque sólo sea en los  recuerdos.

 

Si tú vivieras…yo renacería;

 e igual que ayer de novio enamorado,

 estando siempre cerca, a tu lado,

sintiendo  amor, belleza y poesía

entre los besos dados cada  día

en nuestro idilio fiel y apasionado,

jurando eterno  amor desmesurado…

¡ante el altar de nuevo juraría!

Pues nuestro amor sublime, no acabó

ni en el espacio, tiempo  o pensamiento,

que sigue vivo el fuego que prendió

aquel romace y lindo casamiento;

y  aunque tu amado cuerpo ya murió…

¡Jamás se irá el amor que por ti siento!

    Adolfo Martínez García

 (Creo que fue el  día 6 de agosto de 2026 cuando publiqué este artículo en facebook, y  no pude ponerlo aquí en mi blog: pero ahora lo pongo)                  

                    EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE

           NUESTRAS FIESTAS PATRONALES

Las fiestas patronales y feria que anualmente disfrutamos en estos días de intenso verano, no siempre fueron, se llamaron  y desarrollaron circunstancialmente así, como hoy las conocemos, sino que, ocasionalmente, los rodenses de diferentes épocas, concretamente los alcaldes y  sus concejales correspondientes, aconsejados o influenciados por  movimientos y asociaciones   culturales, políticas, gremiales. ideológicas, etc. las fueron cambiando y modificando por distintas conveniencias, necesidades, modas, imitaciones con las de otras ciudades; etc. etc.; y los nuevos cambios que se introducían fueron justificados ante el pueblo llano como una necesidad y mejora colectiva por diferentes motivos.

   Aquí,  algunos de esos cambios  no los vamos a juzgar en uno u otro sentido, sólo los vamos a investigar y exponer históricamente para tener un mejor conocimiento de los orígenes y evolución de dichas fiestas a través del tiempo.


   Las primeras y primitivas fiestas patronales que se celebraban antiguamente en La Roda,  también fueron en honor a El Salvador, y eran en el mes de septiembre, por los días 10,11 y 12; siendo muy pobretonas, con poquitas distracciones y, bajo la influencia de las de Albacete capital, estaban muy poco concurridas de público.

   Después de la guerra civil, con motivo de haberse tallado de nuevo la imagen de la Virgen de los Remedios, idéntica a la quemada en la guerra, y que se traería a La Roda en romería todos los años por el mes de mayo desde su santuario en Fuensanta, se empezaron a celebrar en su honor  unas novedosas “Fiestas de Primavera”,  desde el año 1942; recogiendo los actos y celebraciones más tradicionales de las antiguas fiestas de septiembre, como la costumbre ancestral de encender una gran hoguera ante la fachada del “Asilo” en la calle del Cristo; pero esa hoguera que se hacía antes con simples palos de leña, se perfeccionó y transformó en una falla artística que ardería con figuras alegóricas a diversos temas locales, creadas en cartón y madera,  e inspiradas  en las fallas alicantinas y valencianas. Dicha primera falla en nuestro pueblo para ser quemada se llamó “LUMINARIA”, dando nombre a casi todo lo referente a las fiestas en mayo: “Luminaria” al libro de fiestas; “comisión luminaria”; “señoritas luninarias”; “artistas luminarios”, e  incluso el pasodoble que compuso nuestro paisano Enrique de la Hoz recordando las fiestas del mes de mayo se llamó “Luminaria”.  Se comenzó ese año a elegir una reina de las fiestas que se llamó “REINA DEL FUEGO”,  que sería quien prendiera fuego a la falla o “luminaria” primera y posteriores, creadas por los artistas del pueblo. También la chica “Reina del Fuego” era acompañada por sus damas o corte de honor, como siguió ocurriendo en años sucesivos hasta el año 1954 inclusive, siendo llamadas en los libros  o “falleros”de las “Fiestas de Primavera”: “La Reina del Fuego y su Corte de Honor”. ( Repito, se llamaron así desde el primer año  de estas fiestas, 1942,  hasta  trece años después, en 1954). Este periodo de tiempo festivo estuvo organizado y dirigido principalmente por el entusiasmo  innovador y creativo del autodidacta pintor local Antonio Martínez Martínez, cariñosamente apodado “Sorolla” y un gran equipo de hombres preocupados y amantes de la cultura que le ´ayudaban: comerciantes, poetas, artistas…  cuya lista haría este artículo interminable; y  todo ello bajo la legislatura del alcalde del pueblo,  Eloy López Moreno.

   El año 1955, siendo el alcalde Antonio García Villodre, las fiestas patronales se trasladaron al mes de agosto, en honor a El Salvador, otra vez,  justificando dicho traslado al veraniego mes, por varias razones, como: para no estar sometidos a las lluvias y tiempo cambiante de la primavera, o por la  mejor situación económica y solvente del pueblo en  este mes de agosto, al estar terminadas las  recolecciones agrícolas; los cursos escolares y universitarios ya estaban terminados,  etc. Desde este año, dejó de llamarse “La Reina del Fuego y su Corte de Honor”,  y se llamaría sencillamente: “La Reina de la Fiestas y Feria con su Corte de Honor”; pero conservando  el tradicional y   significativo nombre de “Reina”. (Ya no aparecieron más artículos de Antonio Martínez en los libros de fiestas, que cambiaron a formatos  más pequeños y delgados, y  alguno fue un simple tríptico  informativo.  En estas fiestas estivales se dejaron de crear y levantar en las calles las famosas fallas o “luminarias”; aunque se siguieron creando en la localidad  las “carrozas”  artísticas para los desfiles finales de las fiestas.

   Desde el año 1966,  con la legislatura del alcalde y médico Francisco de Paula Jiménez, los formatos de los libros de fiestas volvieron a un tamaño mayor, con abundantes artículos y fotografías, respetando ese  tamaño y presentación ya  clásica y tradicional  todas las comisiones y alcaldes de los años  siguientes, hasta la actualidad; si bien,  tanto en las fiestas como en sus mencionados libros han   existido algunos cambios importantes como:

   1.-  Desde el año 2009, siendo alcalde del pueblo Vicente Aroca Sáez, las pastas de los  libros de fiestas se pusieron de cartón duro, con una encuadernación más duradera, y así se siguieron publicando hasta el año actual.

   2.-  En el año 2024, con nuestro actual alcalde,  Juan Ramón Amores, se decidió crear y nombrar una primera “corte de honor mixta”: con una chica que llamarían “Rodense de Honor”,  con dos chicas “rodenses mayores”, más tres niñas “Rodenses infantiles”; Innovando este grupo de honor con un chico, “Rodense de Honor”, más tres niños “Rodenses infantiles”. ( Por lo tanto, decidieron que desapareciera la clásica denominación de tantos años atrás de “La Reina de las Fiestas y Feria con su Corte de Honor”; aunque, con el paso de otro año más, en el 2025 y en el siguiente,  actual 2026, la parte masculina de esta nueva modalidad no ha continuado existiendo y sólo perdura la femenina: “Rodense de Honor” con sus “Rodenses mayores” y “Rodenses infantiles”.

   Bueno, habrá quienes vean  muy bien y lógico los cambios que se produjeron a través de la historia y hemos mencionado en esta ligera investigación sobre nuestras fiestas patronales, porque innovar y cambiar, es opinable que podrá ser más moderno, vital y actualizable en las viejas costumbres. Y lo mismo podremos decir en sentido contrario, pues habrá personas que  no vean lógico ni bien que se  cambien y pierdan los nombres tradicionales de “Rena”: “Reina de las Fiestas y Feria con su  Corte  de Honor”, después de tantos años y esfuerzos por mantenerlos tal y como se crearon. Todo es opinable y respetable.

   Me he limitado a buscar y repasar un poco nuestro pasado histórico festivo de las fiestas patronales del pueblo,  dando a conocer algunos de los cambios y modificaciones realizadas a través de los años pasados, y que encontramos registrados en las revistas y prensa antigua local, para así saber un poco más de nuestro queridísimo pueblo, con la evolución que ha habido en sus  fiestas patronales y en  nosotros mismos como rodenses receptores de las mismas.                                     

                  Adolfo Martínez García 


 (En el día 1 de agosto escribí este artículo en facebook, perono aquím y ahora lo traigo):                EN LA APERTURA FERIAL

En esta noche, los vecinos que vivían cerca, como nosotros,  en este barrio, salíamos a la Plaza Mayor  para ver el desfile de la apertura de la feria y fiestas, admirando la juventud y belleza de la reina de las fiestas y sus damas de honor, acompañadas de las autoridades que presiden siempre la comitiva, seguidos de los grupos de coros y danzas manchegos que suelen actuar después en el escenario de la pista municipal; y  va también la banda de música solemnizando y  amenizando el ambiente festivo con sus melodías, hasta llegar  al principio de la feria en donde se  izará la bandera de España mientras se oye el himno nacional.


   Nosotros  buscábamos enseguida una mesa libre en alguna churrería inmediata a la valla del “parque de la cañada”, en donde siempre corre un airecillo húmedo y agradable. Y ese era nuestro primer e inmediato feriado del día de la apertura:  unos buenos churros con chocolate, mientras veíamos pasear al inmenso gentío de visitantes por la avenida de la Mancha, llena de puestos y cachivaches festivos de toda índole.

   La felicidad e ilusión de la gente en la feria la compartíamos nosotros también con mucho gusto y esperanza, cada año y en cada día de feria. En nuestros planes entraban los bailes, ¡éramos muy amantes de ellos y practicantes!; los actos culturales como exposiciones, la gala literaria, el  teatro, los conciertos… Y por ello, todas las noches bajábamos ilusionados a divertirnos y ser felices, como el resto de personas que participaban en las fiestas y feria rodense.

   Las fiestas patronales con su importante feria nos siguen visitando inexorablemente cada año; y poco varían los  enormes entusiasmos de las gentes en sus diversiones, eventos tradicionales e ímpetus festivos, que siempre son los máximos; sólo cambian las circunstancias de las familias, los acontecimientos de alegría  o de tristeza que hayan ocurrido; pero, primordialmente, es una semana de esplendor, alegría, divertimiento e ilusión, como siempre fue y seguirá siendo a través del tiempo; aunque siempre tendremos presentes a quienes nos faltan, y jamás volverán a darnos su compañía y felicidad. Serán sus recuerdos inolvidables los que nos acompañan en nuestra vida, y por eso solemos decir que mientras los recordemos no habrán muerto del todo, puesto que “viven”  en nuestra memoria.

   Personalmente, como “ella” me falta desde hace ya seis años, siete  meses y un día, no me apetece ni tengo muchas ganas de bajar  a la feria, salvo si, en su recuerdo, alguna hija o nieta me acompaña de noche a comernos unos churros con chocolate, como hacía con Carmen antes; y,  seguramente, entre ese sabor tradicional y los recuerdos entrañables de aquellos  años pasados a su lado haciendo lo mismo, hasta la imaginaré allí sentada a nuestro lado, tan atractiva y jovial, cariñosa e inteligente como siempre, mirándonos con aquellos ojos verdes, de expresión dulce y picarona, reflejando en los nuestros un entrañable y bello:  ¡OS QUIERO!

                   Adolfo Martínez García


miércoles, 29 de julio de 2026

 

                     AGRADABLES ENCUENTROS

Hace unos días, por la Plaza Mayor de La Roda, me encontré con una compañera y amiga, maestra jubilada como yo, que hacía muchísimos años que no nos veíamos, tal vez desde cuando estábamos en nuestro colegio José Antonio (hoy Purificación Escribano). Nos paramos a saludarnos y estuvimos un buen rato conversando, recordando muchas cosas en común, e intercambiando criterios y nuevas situaciones. Según ella me dijo,¡ pareciéndole mentira!, estaba a punto de cumplir los ochenta años, (como casi todos, más o menos,  los y las que estábamos antaño en aquel histórico colegio y hoy andamos impertérritos aún por las calles del pueblo). Y desde luego parecía mentira que tuviese ya esa edad que me decía, porque ciertamente estaba guapísima y muy joven ─le dije porque era verdad─, aparentando unos cuarenta y tantos años solamente.



   Fue un entrañable ratito en el que disfrutamos hablando como buenos amigos y compañeros, riendo y reflexionando sobre nuestras respectivas vivencias pasadas y actuales. Y hablando de Carmen, mi mujer, me recordó que en un recreo, una vez, yo le conté muy entusiasmado:

   ─Sabes que ya me he echado novia─; aunque de aquella confidencia yo no me acordaba y me hizo mucha ilusión que me lo dijera.  Y continuamos recordando cosas de mi inolvidable novia, que después sería mi esposa y madre de mis hijos. E igualmente recordamos a su marido, que también murió muy joven. Después de aquellos bonitos minutos de conversación con recuerdos familiares, profesionales y de amistad sincera, nos despedimos con la alegría y satisfacción que irradiaban nuestros rostros por aquel encuentro casual de antiguos compañeros de trabajo.

   Al salir uno de su casa, quienes no lo hacemos muy frecuentemente, solo para hacer algún recado o gestión, es muy posible que nos encontremos con personas que llevamos tiempo sin ver, y es muy agradable saludarlas y charlar un rato con ellas, como ya me ocurrió en otra ocasión y comenté aquí también, tras una procesión en donde iba nuestra inolvidable amiga Lola, de aquella pandilla de chicas jóvenes que me ayudaron en “la carroza de la reina de las fiestas 1973”.

   Pienso, y así lo hago, que no sólo hay que escribir o comentar lo que fuere con motivo de las grandes e importantes fechas o aconteceres de la vida; también es bonito hacerlo en otras ocasiones cotidianas de nuestro existir, y no menos importantes, como son estos momentos o ratitos intrascendentes y aislados, pero preciosos, de los encuentros con estas personas tan especiales por los motivos que fueren.

                    Adolfo Martínez García

 

¿ SOLUCIÓN FUTURA A LOS GRANDES INCENDIOS?

Estos días de supremas temperaturas y gigantescos incendios que están quemando media España, ante la desesperación e impotencia de quienes están luchando contra las llamas con los medios disponibles y técnicas conocidas, pero insuficientes y poco eficaces, nos hacen pensar e imaginar a todos en otras soluciones que no sean sólo las actuales conocidas, siempre sujetas y condicionadas a la meteorología  del momento, a las direcciones imprevistas de los vientos y las nubes que, cambian de dirección no caprichosamente, sino que  tienen un por qué o una explicación científica. Y la humanidad, las grandes mentes de la ciencia, deben pensar y buscar soluciones  urgentes para evitar estos desastres ecológicos que producen los incendios anualmente, destruyendo  la vegetación, los animales las casas de los pueblos por donde pasa, y a veces, a las personas; pero, actualmente, no hay una solución fácil e inmediata.


   Cualquier invento y técnica que tenemos y disfrutamos hoy, primero fue una idea avanzada e insólita de alguien que la imaginó, aunque pareciera una locura e imposible. Pongamos por ejemplo a Leonardo da Vinci, nacido en el siglo XV, pensando en una máquinas para poder volar un hombre como los pájaros; o pensemos en Julio Verne, nacido en el siglo XIX,  que escribió de un viaje en cohete a la Luna, o a las profundidades del océano, calculando de antemano los requisitos y técnicas necesarias. Pues pasadas muchas generaciones y años, esos sueños se consiguieron y son una realidad. E igualmente, se ha de pensar, y de hecho se piensa, en una solución que remedie los incendios cuando sean tan aparatosos, grandes e imparables como los que se están sufriendo en nuestros campos y pueblos estos días de julio.

   Hoy parecerá la solución que imaginamos, una locura o un imposible, porque no existe aún esa capacidad, técnica  y ciencia, para atraer o crear sobre el área conveniente la nube o nubes necesarias para que llueva y apague el gigantesco incendio. Aún es un imposible, es un sueño, una quimera; aunque creo que sí que existen proyectos  y pequeños resultados de laboratorio, con lo que llaman “siembra de nubes” que más o menos consiste en dispersar substancias, como yoduro de plata, etc. en nubes ya formadas para favorecer la creación de lluvia; aunque la idea a la que me refiero sería más compleja: atraer o crear la nube con la lluvia en donde no hay aún nubes, y así apagar el incendio. Ese sería el gran reto de la ciencia, pues las nubes y los vientos sabemos que están gobernados por procesos atmosféricos enormes,  que implican masas de aire de cientos o miles de kilómetros y una energía inmensa.

   Hoy es un imposible; pero, con el paso del tiempo, podría suceder como ya ha ocurrido en tantas ideas del ser humano: que finalmente, tras una intensísima dedicación de los cientñificos de varias generaciones, llegaría a hacerse realidad, aplicándose ese imaginado logro como solución contra los grandes incendios forestales.

                Adolfo Martínez García

 

         ENTRAÑABLE TARDE  CON LOS NIETOS

Una de estas pasadas tardes del duro estío del mes de julio, en la hora de la tradicional “siesta”,  la temperatura era casi insoportable, a más de cuarenta grados en la calle o en el patio de mi casa; pero dentro de la vivienda…, no sé si por la famosa capilaridad de las tapias con unos setenta centímetros de grosor, absorbiendo e irradiando el frescor y humedad de la profundidad del suelo, o por la antiquísima técnica de construcción mesopotámica y plagiada árabe que existen aún en las viejas casas manchegas, estábamos a unos nueve o diez grados menos que en la calle; es decir, prácticamente sin calor.



   Estaban en casa los cuatro nietos; los tres más jóvenes, Juan, Lucía y Alicia, de 9, 5 y 3 años respectivamente, sentados en el suelo de ladrillos de terrazo del comedor, en corro alrededor de muchos muñequitos de animales diversos con los que jugaban; y la nieta mayor, Carmen, de doce años,  sentada en una butaca  enfrente de mí, creando sobre la mesa pulseras  con preciosas y variadas cuentas que enhebraba en un fuerte hilo de plástico con un broche final. Un servidor, estaba disfrutando del momento familiar, observando a los nietos en  sus quehaceres; aunque, a veces,  atendía lo que nos contaban en la televisión.

   De pronto,  la más pequeña se cansó de jugar en el suelo, llegó hasta mí y me hizo saber que la tomara en brazos para sentarla sobre mis rodillas, porque ahora ella iba a jugar sola en la mesa con dos perritos de aquellos: una mamá y su bebé. Y empezó a inventarse con los perritos un largo y gracioso diálogo mientras los movían de un lado para otro; y, aunque la mitad de aquellas frases no logré captarlas muy bien, me dejó asombrado la nieta. ¡Vaya fantasía y conversación que tenía Alicia haciendo de mamá y de bebé !

   Luego, Juan me empezó a lanzar desde lejos un paquete cerrado de pañuelos de papel, como si fuera una pelota, y con Lucía sobre mis rodillas jugando con sus perritos, yo paraba la improvisada pelota, y se la devolvía una y otra vez.

─¡Tíramela alto, abuelo!─ me decía, e intentaba rematar con la cabeza, acordándose de los recientes mundiales de fútbol.

   Y así estuvimos un rato jugando. Después llegó la hora de la merienda. Los dos mayores pasaron a la cocina y se hicieron ellos mismos sus bocadillos, acompañados de un batido de leche con chocolate;  y las dos más pequeñas fueron atendidas por mi hermana Cres, siempre dispuesta a congraciarlas. Bueno, más o menos, esto es lo que pasó en aquella tarde con los nietos.

   ¿Y por qué no iba a contar lo bien y felices que fuimos todos, en un simple e intrascendente rato familiar, de tantos que nos ocurren en la vida y luego no nos acordamos?

                       Adolfo Martínez García

lunes, 6 de julio de 2026

 


                          ALUMNAS DE DOÑA ADORACIÓN

Encontré esta fotografía antigua ( ¿1946?) de las alumnas de la recordada y querida maestra de escuela de mis hermanas Isabel y Crescen, que fue doña Adoración  Martí, cuya aula estaba en la Plaza Mayor, según me informa mi hermana Crescen, en el edificio que aún existe hoy y en donde primero hubo un casino, y después de la guerra civil, albergó las dependencias del Frente de Juventudes. Ese día de la foto mis hermanas me llevaron a su escuela,  y  ahí estoy con tres o cuatro años, entre ellas, abajo y en el centro. Por las muchas jóvenes contemporáneas de mis hermanas que aparecen en la fotografía, he creído oportuno publicarla y compartirla, pues habrá quienes se conozcan e identifiquen, y también conocerán a la mayoría de sus compañeras; aunque, lamentablemente, algunas ya no vivirán, pero aquí queda para siempre un recuerdo de sus años de escuela.

                  Adolfo Martínez García


 

            UNA MAÑANA DELICIOSA

El sábado pasado, como otra mañana cualquiera de este caluroso verano, seguía mi rutina habitual en casa, entreteniéndome  con algunas de mis aficiones: tocando un poco la guitarra, escribiendo  en el ordenador otro rato…, y aún quería vencer la pereza y falta de voluntad para dedicar otros  momentos a continuar tallando un pequeño bajorelieve con animales salvajes; pero me está costando mucho salir al porche a dar golpes sobre las gubias en la madera y con tanto calor.

   Llamaron a la puerta y al abrir me alegraron la mañana, pues eran mi hija Fuensanta y sus dos retoños, Lucía y Alicia,  invitándome a salir por ahí y tomarnos algo fresco en una terraza. La verdad es que no lo pensé ni un segundo, y bajé con ellas tan feliz e ilusionado. Yo solo no suelo salir, salvo si he de hacer algún recado o gestión.



   Me dejé llevar por mi hija y nietas hasta las mesas de la terraza del bar o cafetería del paseo Juan Ramón Ramírez, con espléndidas sombras, y nos sentamos a tomar un refrigerio. De momento no me di cuenta, pero enseguida saludé a quienes estaban enfrente de nosotros, que eran la pandilla de amigas y amigos de mi mujer, de Carmen. Y qué casualidad tan hermosa, porque nada más verlos, reviví vertiginosamente en la mente preciosas escenas de ellos con Carmen en los bailes del Castilla Park…¡Dorada época de La Roda!, y por asociación de ideas rememoré muchísimos más instantes de Carmen conmigo en cientos de momentos de nuestra vida de amigos, noviez y matrimonio. Su amiga Coké llegó después y se acercó a saludarnos, conversando unos segundos con nosotros, y me hacía mucha ilusión que  lo hiciera especialmente con Fuen, contándole cosas de su madre. Sentía como si un vínculo invisible de cariño y emoción estaba presente entre las dos, e imaginaba a mi mujer muy cercana, feliz en aquel encuentro de su hija pequeña con  una de sus  grandes amigas del alma. Y sí, sin esperarlo, fue una mañana muy distinta  y deliciosa que quiero resaltar.

        Adolfo Martínez García


martes, 30 de junio de 2026

 

                      DE JULIO GARCÍA CARBONELL

No hace mucho, recordaba aquí, y en Facebook,  algunos componentes de mi pandilla de amigos, y publicaba dos fotografías de cuando éramos estudiantes todavía. Escribí que nuestra gran actividad juvenil era entonces el deporte, y concretamente: el fútbol.

   Para practicar este deporte, entrenar y competir, necesitábamos estar en alguna organización que nos dejara material, como el balón de reglamento, camisetas, calzado adecuado…y nos hicieran caso en nuestras aficiones, conversaciones, aspiraciones, organización… Y por entonces, existían para los jóvenes dos entidades significativas y, digamos oficiales, donde podías estar y participar en lo que nos gustaba. Y eso era posible a través de la juventud de  “Acción Católica”; y también en el llamado entonces “Frente de Juventudes”.


   Normalmente, como nos gustaba muchísimo entrenar y competir, solíamos asistir a los entrenamientos y competiciones de ambos organismos, por si nos llamaban o seleccionaban para un partido determinado.

   Siempre hubo alguna persona voluntaria y altruista al frente de estos organismos que nos hacía caso, con la que podíamos hablar de nuestros problemas deportivos;  que era muy entusiasta e importante para nosotros, que nos organizaba, que preparaba  actividades y competiciones para formarnos y no aburrirnos… Y esa persona en los deportes, en el fútbol  de Acción Católica, fue el carpintero Julio García Carbonell. ¡Cuántas horas nos estuvo atendiendo y comprendiendo desinteresadamente desde su carpintería! Allí nos juntábamos y organizábamos. Dicha carpintería estaba en la calle que ahora es Alfonso XII, pero entonces era una anchísima, profunda y larga excavación, preparada para el torrente de agua que discurría por su cauce en los días de muchísima lluvia.

   Y no existen referencias escritas de él, de Julio; ni encontraremos notas en su ignorada biografía, aunque   fue muy importante para todos los jóvenes deportistas rodenses y quinceañeros de aquella “Acción Católica”; pero ninguna historia nos hablará de él; no existen referencias escritas hacia su persona.

    Seguramente, habrá personas que lo conocieran mejor que nosotros que entonces éramos unos críos; pero, lo recordamos aquí, ahora, no solo como profesional de su oficio artesanal, sino como formador cultural y entrenador deportivo de jóvenes rodenses de la “Acción Católica” de aquellos años,

                   Adolfo Martínez García

domingo, 7 de junio de 2026

 

                CUMPLIENDO LA TRADICIÓN

La imagen de nuestra patrona, la Virgen de los Remedios, después de 21 días de estancia en La Roda, es llevada a hombros, en romería, hasta su santuario en la iglesia de la vecina localidad de Fuensanta, como viene haciéndose anualmente desde el año 1941, con la nueva imagen tallada por el escultor Jacinto Higueras Fuentes, que es una réplica exacta de la antigua imagen quemada  en el año 1936 de la guerra civil; pero la devoción a la antigua imagen y sus  ocasionales traslados en romería ante sequías, plagas, epidemias, etc., se remonta hasta muchos años antes de la  primera publicación del libro con  la historia de esta imagen, en 1648, escrita por el trinitario Cristóbal Granados de los Ríos, llegando a realizarse los traslados desde su ermita primitiva de la fuente o manantial de agua, hasta  La Roda, y  después su devolución, ya  en el mismo año de su aparición: 1482.  Por lo que son cinco siglos y casi medio más, 544 años,  de amor, devoción y tradición a la Virgen María en su advocación original “de la Fuente-Santa”, o después “de los Remedios”, cambiada por los frailes trinitarios  en el mencionado libro de su historia.



   La Roda, es un pueblo respetuoso con sus costumbres o tradiciones  ancestrales transmitidas por sus mayores, y podemos sentirnos orgullosos y plenamente satisfechos por  seguir haciéndolo y perpetuándolo ante las nuevas generaciones.

   Hoy, es una bella, tradicional y, también nostálgica despedida de la imagen en romería, viéndola pasar por los últimos parajes urbanos de la villa rodense, hacia el ancestral camino que lleva su nombre y la conduce a su santuario de Fuensanta.

   Verla cada año, en esta despedida,  rodeada y seguida por tantísimas personas entusiastas y fervorosas;  enriqueciendo emotivamente este último adiós los dulces sonidos de la banda de música que la sigue con fidelidad; escuchar el murmullo de la gente alegre, y al mismo tiempo algo apenada por la marcha de la imagen,  dispuestos a caminar los ocho o nueve kilómetros de distancia, acompañándola; ver cómo la imagen es alzada con seguridad y dulzura por los fuertes y vigorosos brazos de quienes la llevan en andas, mientras se canta una Salve cuando pasan frente al cementerio, como último homenaje, amparo y recuerdo especial a nuestros familiares que  yacen allí en un sueño eterno ; …son escenas muy emotivas, hermosas y dignas de ver y sentir en este último día.

  El pueblo, después del paso de la imagen y la multitud de gente en romería, simula estar desierto. El silente frescor de la temprana mañana, parece aumentar la soledad y nostalgia envolvente que reina  en las calles. Pero que nadie se aflija…, el año que viene, la tradición centenaria se volverá a cumplir, y la imagen volverá a estar en  La Roda.

                   Adolfo Martínez García

jueves, 4 de junio de 2026

 

                     EMOTIVOS ENCUENTROS

Que nos encontremos y saludemos llenos de alegría con alguien que no veíamos desde decenas y decenas de años, puede ocurrir cualquier día común; pero, tal vez, sea más probable que ello suceda en una fecha festiva, solemne y tradicional:  en nuestras fiestas de agosto, en las romerías, procesiones…; porque suelen volver a nuestra villa algunas de las personas que están viviendo fuera.


   Hoy me he llevado una grandísima sorpresa y alegría infinita, cuando presenciando la procesión del “Corpus Christi” en la que iba nuestro nieto Juan con sus compañeros de Primera Comunión, se ha parado ante mí y me ha saludado nuestra gran amiga Lola, integrante de aquella inolvidable pandilla de chicas que me ayudaron en la construcción de la carroza de la reina de las fiestas del año 1973.¡Han pasado nada menos que cincuenta y tres años! Al saludarnos, entrañablemente, un torrente de escenas en recuerdos emocionantes me han recorrido el alma en un segundo; y he vuelto a vivir mentalmente aquellos tiempos de palomas nocturnas, sonrisas de juventud, papelillos y engrudo, barro de modelar el torso y brazos de Agustín Merlos para “el arquero”; y la imagen de nuestro inolvidable  Antonio Monsalve ayudando en lo que fuera, junto a tantas chicas jóvenes, como Lola,  que hicieron posible aquel proyecto de juventud.

                         Adolfo Martínez García

domingo, 3 de mayo de 2026

 

                             EN VUESTRO “DÍA DE LA MADRE”

Otro año más llegó “el día de la madre”.¡ Besadlas y abrazadlas mucho, quienes aún las tengáis disfrutando de la vida! Y para quienes ya la perdimos, que su recuerdo sea hoy más intenso y efusivo con un silente beso al Cielo.



     Siempre le escribí algo a mi madre desde que era niño, porque  en esas cortas edades, era alumno de don Antonio de la Hoz, nuestro longevo maestro de Primaria, y en la víspera de este día señalado, en una cartulina, nos mandaba copiar  un esmerado dibujo con un breve poema suyo dedicado a nuestra madre. Y después, ya siendo adultos, no hemos olvidado aquellas felicitaciones especiales, y  algunos seguimos creando nuestra propia felicitación parecida.

    Aunque  Carmen no era mi madre, que era mi esposa, en este día también le escribía algo similar por ser la madre de mis hijos. Siempre le escribí una felicitación con algún dibujo inventado. Y hoy, sirvan estas líneas de recuerdo y felicitación, junto a un bonito ramo de flores que le he llevado en nombre mío y de mis hijos esta mañana,   diciéndole que no la olvidamos.

   Y, en esta fotografía de hace tiempo y ya publicada, vuelvo a  recordar a estas dos entrañables primeras madres de la familia: mi madre y la madre de mis hijos, en donde  estamos jóvenes y agraciados, con una faz madura, risueña y afable, que me gusta muchísimo y no quiero olvidar.  Aquella instantánea fue en un tiempo precioso y sublime, lleno de vida, amor y mágicos sentimientos; sin enfermedades, sin miedos,…donde “ellas” y todos, vivíamos juntos y felices; sólo había… sueños bonitos, buenas voluntades, vitalidad, ilusión, proyectos de futuro, e hijos creciendo. Un tiempo y una convivencia ejemplar que jamás  olvidaremos .

   ¡Felicidades a las dos madres, allá en donde  vuestras  almas estén! que será en la luz del hermoso Cielo que os ganasteis con vuestra entrega e inolvidable cariño.

              Adolfo Martínez García

martes, 14 de abril de 2026

 

              EL DÍA DE SU NACIMIENTO.

Como hoy, un 14 de abril, nació quien sería la mujer que tanto había buscado en mi vida, en mis sueños, en mis años de adolescencia y primera juventud. Aquella por la que vivir, pensar y amar. Aquella que sintió por mí lo mismo que yo sentí por ella. Que en los dos brotó esa chispa interior de deseo y atracción del uno por el otro, ¡Enamoramiento idílico, romántico y apasionado!  entrega, fidelidad, sinceridad, abnegación, pasión,… amor sublime.

  Y la encontré  y me encontró, nos encontramos al cruzarse nuestros  destinos en una excursión  a las montañas nevadas de Segovia. Desde aquel agradable y esperanzador domingo, siempre la tuve presente en mi corazón y en mi vida real, primero como amiga, después como novia, y finalmente como esposa durante cuarenta y un años, disfrutando los dos de nosotros mismos, de nuestros hijos y nietos y el mundo que nos rodeaba. Gocé y compartí con Carmen su ilusión, su cariño inmenso, su enorme simpatía y alegre carácter, bondad, generosidad infinita, atractiva belleza y  amor desbordado.

   Y sigue presente en nuestros recuerdos ahora, aquí, entre nosotros,  su familia, amigas y vecinas que nunca olvidó, entre las personas que la conocimos, que la amamos, la echamos de menos, añoramos su sonrisa, y cálidamente guardamos su bonito recuerdo e imagen en la mente y en el corazón. Y aunque sepamos que falleció hace seis años, tres meses y veintiséis días, la  quisiéramos abrazar y desearle hoy, en el día de su cumpleaños, muchísima felicidad, allá en donde esté su alma, su espíritu bondadoso y eterno, fiel retrato de su cuerpo esbelto y atractivo que tanto idolatré. Sí, hoy la recordamos especialmente, pues cumpliría setenta y cinco años de edad con su alegre y carismática simpatía de siempre. ¡¡Felicidades princesa!!

    Adolfo Martínez García

martes, 7 de abril de 2026

 

         ¡OJO! CON LAS PROCESIONARIAS

   En estos pasados días  soleados, nos  ha gustado salir al campo a pasear y oxigenarnos placenteramente, comprobando en los lugares donde había pinos que las orugas procesionarias habían bajado de sus elevadas bolsas buscando dónde enterrarse para continuar con su metamorfosis y, después en el verano,  desenterrarse convertidas en mariposas que pondrán sus huevos sobre las hojas de los pinos ( acículas), y de ellos nacerán las larvas de orugas procesionarias, devoradoras de dichas hojas.

   Por estos días vimos en la televisión las oportunas informaciones y advertencias sobre el peligro que representan estas orugas si las molestamos y tocamos, pues tienen cientos de pelos urticantes que sueltan al aire en su defensa si se ven amenazadas. Estos pelillos pueden introducirse en los ojos, oídos, nariz, etc. produciendo irritaciones y molestias que pueden tener consecuencias muy graves. Todos tenemos que tener cuidado, pero especialmente debemos procurar que no se acerquen a ellas nuestras mascotas y  niños. Y quienes tienen pinos en su jardín o parcela han de extremar su vigilancia.

   Seguramente, las personas que tengan pinos en sus parcelas y jardines querrán deshacerse de tales orugas para evitar posibles problemas. Y de los diversos procedimientos que podemos aplicar contra ellas,  hay uno muy efectico, fácil y barato que aprendí de un comentario en Internet hace años, y que he aplicado en nuestra parcela varias veces. Ahora, llevo algunas tardes aplicando este remedio al problema en los pinos que tenemos.

    Por si algunos o algunas de las personas que estáis leyendo este artículo tuvierais  cada año, por estas fechas, el problema de las orugas procesionarias, os informo y comparto el procedimiento y remedio efectivo y barato que algunos aplicamos para anularlas:

   Compráis un rollo ancho de precinto de plástico ( yo lo compro transparente); y en los troncos de los pinos que tengáis, y más abajo de las últimas ramas, a una distancia del suelo que os sea cómoda (por ejemplo un metro y medio), rozáis un poco la corteza del pino, en una anchura de unos  diez o quince centímetros, para suavizar las rugosidades con más relieve, pero sim dañar ni profundizar en la corteza, sólo rozarla con algo duro, hierro, madera, etc.; y después vais poniendo el precinto enrollándolo con varias vueltas alrededor del tronco rozado con la anchura dicha d diez a quince centímetros. ¡Y ya está!

    Bueno, con eso solamente ya valdría; pero yo le doy al precinto, después, con una brocha mojada en aceite, “pringue”, ( o aceite del que siempre sobra en las cocinas después de freír los chorizos etc.)

   Cuando llegado el momento que empiecen las orugas a bajar del pino, una detrás de la otra, guiadas por una primera “exploradora”, al llegar al precinto de plástico, como la primera oruga lo nota diferente, liso,  no se atreve a cruzarlo, y sigue dando vueltas al tronco del pino buscando un camino para cruzar y seguir bajando hasta la tierra; pero no lo podrá encontrar; y después de muchas vueltas en la frontera con el inicio delprecinto, agotadas,  dejan de hacerlo y se acoplan allí sin moverse. Leí que tampoco suben para alimentarse de las hojas, pues su instinto es bajar para enterrarse y, por lo tanto,  finalmente mueren después de un tiempo, o son apresadas y devoradas por ciertos pájaros, como el carbonero común, el cuco, el mirlo, la abubilla, el cuervo… Personalmente, para asegurarme que se mueren y dejan de ser un problema, cuando están dando vueltas al tronco sin atreverse a cruzar el precinto, o al final cuando se amontonan estáticas, las rocío rápidamente con un espray de insecticida fuerte “de animales rastreros”; y me retiro lejos de ellas. Pronto estarán  muertas. De momento, se acabó el problema.

   Adolfo Martínez García

                     PRECIOSA MELODÍA Y BAILE (Me traen recuerdos de mi infancia y adolescencia la melodía, letra   y baile de los que voy...