domingo, 26 de febrero de 2023

 


    LOS NOMBRES DE LOS DESCENDIENTES

   Es una tradición bastante arraigada en las familias españolas, volver a poner a los hijos los nombres de progenitores significativos de su rama genealógica, ( padres, abuelos, bisabuelos...). Y siempre suele haber quienes sigan, más o menos, esa vieja tradición ante la duda de no saber cuál nombre ponerle al nuevo hijo; pero también es verdad que hay quienes no quieren seguir esa costumbre y eligen libre y caprichosamente el que les apetece.

   Me llamo Adolfo, como se llamaba mi abuelo paterno, y así se llama también mi hijo. (Fue mi mujer, Carmen, quien eligió ese nombre, y la verdad, me gustó mucho ese detalle). En la familia de mi mujer, el nombre más peculiar y repetido en las diversas ramas familiares, es Ernesto. Todas las ramas tienen un Ernesto. Detrás de ellos, seguro que se arrastra una bonita y peculiar historia.

   El repetir un determinado nombre familiar, transmitiéndolo de padres a hijos, es muy importante para perpetuar sus recuerdos. Yo, estoy contento con mi nombre, que a su vez, recuerda el de mi abuelo y el de mi hijo. 

   Mi mujer, eminentemente familiar, cariñosa y lista, supo satisfacer los deseos de mi familia y los de la suya, poniendo a nuestros hijos los nombres que su conciencia le dictó sabiamente: los de nuestras madres respectivas y el mío. No quiso salirse de los de las familias, y siguió la tradición ancestral de sus mayores. ¡Dios la bendiga! 

                       ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

   

martes, 14 de febrero de 2023

 



                              Más allá de la estrella y del lucero,
                           donde el Cielo cobija tus semblanzas,
                              te envío mis mil besos y añoranzas,
                            y como ayer, te escribo ¡que te quiero!

                                      Adolfo Martínez García


                EL DÍA DE SU NACIMIENTO. Como hoy, un 14 de abril, nació quien sería la mujer que tanto había buscado en mi vida, en mis s...