martes, 14 de abril de 2026

 

              EL DÍA DE SU NACIMIENTO.

Como hoy, un 14 de abril, nació quien sería la mujer que tanto había buscado en mi vida, en mis sueños, en mis años de adolescencia y primera juventud. Aquella por la que vivir, pensar y amar. Aquella que sintió por mí lo mismo que yo sentí por ella. Que en los dos brotó esa chispa interior de deseo y atracción del uno por el otro, ¡Enamoramiento idílico, romántico y apasionado!  entrega, fidelidad, sinceridad, abnegación, pasión,… amor sublime.

  Y la encontré  y me encontró, nos encontramos al cruzarse nuestros  destinos en una excursión  a las montañas nevadas de Segovia. Desde aquel agradable y esperanzador domingo, siempre la tuve presente en mi corazón y en mi vida real, primero como amiga, después como novia, y finalmente como esposa durante cuarenta y un años, disfrutando los dos de nosotros mismos, de nuestros hijos y nietos y el mundo que nos rodeaba. Gocé y compartí con Carmen su ilusión, su cariño inmenso, su enorme simpatía y alegre carácter, bondad, generosidad infinita, atractiva belleza y  amor desbordado.

   Y sigue presente en nuestros recuerdos ahora, aquí, entre nosotros,  su familia, amigas y vecinas que nunca olvidó, entre las personas que la conocimos, que la amamos, la echamos de menos, añoramos su sonrisa, y cálidamente guardamos su bonito recuerdo e imagen en la mente y en el corazón. Y aunque sepamos que falleció hace seis años, tres meses y veintiséis días, la  quisiéramos abrazar y desearle hoy, en el día de su cumpleaños, muchísima felicidad, allá en donde esté su alma, su espíritu bondadoso y eterno, fiel retrato de su cuerpo esbelto y atractivo que tanto idolatré. Sí, hoy la recordamos especialmente, pues cumpliría setenta y cinco años de edad con su alegre y carismática simpatía de siempre. ¡¡Felicidades princesa!!

    Adolfo Martínez García

martes, 7 de abril de 2026

 

         ¡OJO! CON LAS PROCESIONARIAS

   En estos pasados días  soleados, nos  ha gustado salir al campo a pasear y oxigenarnos placenteramente, comprobando en los lugares donde había pinos que las orugas procesionarias habían bajado de sus elevadas bolsas buscando dónde enterrarse para continuar con su metamorfosis y, después en el verano,  desenterrarse convertidas en mariposas que pondrán sus huevos sobre las hojas de los pinos ( acículas), y de ellos nacerán las larvas de orugas procesionarias, devoradoras de dichas hojas.

   Por estos días vimos en la televisión las oportunas informaciones y advertencias sobre el peligro que representan estas orugas si las molestamos y tocamos, pues tienen cientos de pelos urticantes que sueltan al aire en su defensa si se ven amenazadas. Estos pelillos pueden introducirse en los ojos, oídos, nariz, etc. produciendo irritaciones y molestias que pueden tener consecuencias muy graves. Todos tenemos que tener cuidado, pero especialmente debemos procurar que no se acerquen a ellas nuestras mascotas y  niños. Y quienes tienen pinos en su jardín o parcela han de extremar su vigilancia.

   Seguramente, las personas que tengan pinos en sus parcelas y jardines querrán deshacerse de tales orugas para evitar posibles problemas. Y de los diversos procedimientos que podemos aplicar contra ellas,  hay uno muy efectico, fácil y barato que aprendí de un comentario en Internet hace años, y que he aplicado en nuestra parcela varias veces. Ahora, llevo algunas tardes aplicando este remedio al problema en los pinos que tenemos.

    Por si algunos o algunas de las personas que estáis leyendo este artículo tuvierais  cada año, por estas fechas, el problema de las orugas procesionarias, os informo y comparto el procedimiento y remedio efectivo y barato que algunos aplicamos para anularlas:

   Compráis un rollo ancho de precinto de plástico ( yo lo compro transparente); y en los troncos de los pinos que tengáis, y más abajo de las últimas ramas, a una distancia del suelo que os sea cómoda (por ejemplo un metro y medio), rozáis un poco la corteza del pino, en una anchura de unos  diez o quince centímetros, para suavizar las rugosidades con más relieve, pero sim dañar ni profundizar en la corteza, sólo rozarla con algo duro, hierro, madera, etc.; y después vais poniendo el precinto enrollándolo con varias vueltas alrededor del tronco rozado con la anchura dicha d diez a quince centímetros. ¡Y ya está!

    Bueno, con eso solamente ya valdría; pero yo le doy al precinto, después, con una brocha mojada en aceite, “pringue”, ( o aceite del que siempre sobra en las cocinas después de freír los chorizos etc.)

   Cuando llegado el momento que empiecen las orugas a bajar del pino, una detrás de la otra, guiadas por una primera “exploradora”, al llegar al precinto de plástico, como la primera oruga lo nota diferente, liso,  no se atreve a cruzarlo, y sigue dando vueltas al tronco del pino buscando un camino para cruzar y seguir bajando hasta la tierra; pero no lo podrá encontrar; y después de muchas vueltas en la frontera con el inicio delprecinto, agotadas,  dejan de hacerlo y se acoplan allí sin moverse. Leí que tampoco suben para alimentarse de las hojas, pues su instinto es bajar para enterrarse y, por lo tanto,  finalmente mueren después de un tiempo, o son apresadas y devoradas por ciertos pájaros, como el carbonero común, el cuco, el mirlo, la abubilla, el cuervo… Personalmente, para asegurarme que se mueren y dejan de ser un problema, cuando están dando vueltas al tronco sin atreverse a cruzar el precinto, o al final cuando se amontonan estáticas, las rocío rápidamente con un espray de insecticida fuerte “de animales rastreros”; y me retiro lejos de ellas. Pronto estarán  muertas. De momento, se acabó el problema.

   Adolfo Martínez García

                               EN VUESTRO “DÍA DE LA MADRE” Otro año más llegó “el día de la madre”.¡ Besadlas y abrazadlas mucho, quienes...