¡OJO!
CON LAS PROCESIONARIAS
En estos pasados días soleados, nos
ha gustado salir al campo a pasear y oxigenarnos placenteramente,
comprobando en los lugares donde había pinos que las orugas procesionarias
habían bajado de sus elevadas bolsas buscando dónde enterrarse para continuar con
su metamorfosis y, después en el verano, desenterrarse convertidas en mariposas que
pondrán sus huevos sobre las hojas de los pinos ( acículas), y de ellos nacerán
las larvas de orugas procesionarias, devoradoras de dichas hojas.
Seguramente, las personas que tengan pinos
en sus parcelas y jardines querrán deshacerse de tales orugas para evitar
posibles problemas. Y de los diversos procedimientos que podemos aplicar contra
ellas, hay uno muy efectico, fácil y
barato que aprendí de un comentario en Internet hace años, y que he aplicado en
nuestra parcela varias veces. Ahora, llevo algunas tardes aplicando este remedio
al problema en los pinos que tenemos.
Por si algunos o algunas de las personas
que estáis leyendo este artículo tuvierais cada año, por estas fechas, el problema de las
orugas procesionarias, os informo y comparto el procedimiento y remedio
efectivo y barato que algunos aplicamos para anularlas:
Compráis un rollo ancho de precinto de
plástico ( yo lo compro transparente); y en los troncos de los pinos que
tengáis, y más abajo de las últimas ramas, a una distancia del suelo que os sea
cómoda (por ejemplo un metro y medio), rozáis un poco la corteza del pino, en
una anchura de unos diez o quince
centímetros, para suavizar las rugosidades con más relieve, pero sim dañar ni
profundizar en la corteza, sólo rozarla con algo duro, hierro, madera, etc.; y
después vais poniendo el precinto enrollándolo con varias vueltas alrededor del
tronco rozado con la anchura dicha d diez a quince centímetros. ¡Y ya está!
Bueno, con eso solamente ya valdría; pero yo
le doy al precinto, después, con una brocha mojada en aceite, “pringue”, ( o aceite
del que siempre sobra en las cocinas después de freír los chorizos etc.)
Cuando llegado el momento que empiecen las orugas
a bajar del pino, una detrás de la otra, guiadas por una primera “exploradora”,
al llegar al precinto de plástico, como la primera oruga lo nota diferente,
liso, no se atreve a cruzarlo, y sigue dando
vueltas al tronco del pino buscando un camino para cruzar y seguir bajando
hasta la tierra; pero no lo podrá encontrar; y después de muchas vueltas en la
frontera con el inicio delprecinto, agotadas,
dejan de hacerlo y se acoplan allí sin moverse. Leí que tampoco suben
para alimentarse de las hojas, pues su instinto es bajar para enterrarse y, por
lo tanto, finalmente mueren después de
un tiempo, o son apresadas y devoradas por ciertos pájaros, como el carbonero
común, el cuco, el mirlo, la abubilla, el cuervo… Personalmente, para
asegurarme que se mueren y dejan de ser un problema, cuando están dando vueltas
al tronco sin atreverse a cruzar el precinto, o al final cuando se amontonan
estáticas, las rocío rápidamente con un espray de insecticida fuerte “de
animales rastreros”; y me retiro lejos de ellas. Pronto estarán muertas. De momento, se acabó el problema.
Adolfo Martínez García






