lunes, 6 de julio de 2026

 


                          ALUMNAS DE DOÑA ADORACIÓN

Encontré esta fotografía antigua ( ¿1946?) de las alumnas de la recordada y querida maestra de escuela de mis hermanas Isabel y Crescen, que fue doña Adoración  Martí, cuya aula estaba en la Plaza Mayor, según me informa mi hermana Crescen, en el edificio que aún existe hoy y en donde primero hubo un casino, y después de la guerra civil, albergó las dependencias del Frente de Juventudes. Ese día de la foto mis hermanas me llevaron a su escuela,  y  ahí estoy con tres o cuatro años, entre ellas, abajo y en el centro. Por las muchas jóvenes contemporáneas de mis hermanas que aparecen en la fotografía, he creído oportuno publicarla y compartirla, pues habrá quienes se conozcan e identifiquen, y también conocerán a la mayoría de sus compañeras; aunque, lamentablemente, algunas ya no vivirán, pero aquí queda para siempre un recuerdo de sus años de escuela.

                  Adolfo Martínez García


 

            UNA MAÑANA DELICIOSA

El sábado pasado, como otra mañana cualquiera de este caluroso verano, seguía mi rutina habitual en casa, entreteniéndome  con algunas de mis aficiones: tocando un poco la guitarra, escribiendo  en el ordenador otro rato…, y aún quería vencer la pereza y falta de voluntad para dedicar otros  momentos a continuar tallando un pequeño bajorelieve con animales salvajes; pero me está costando mucho salir al porche a dar golpes sobre las gubias en la madera y con tanto calor.

   Llamaron a la puerta y al abrir me alegraron la mañana, pues eran mi hija Fuensanta y sus dos retoños, Lucía y Alicia,  invitándome a salir por ahí y tomarnos algo fresco en una terraza. La verdad es que no lo pensé ni un segundo, y bajé con ellas tan feliz e ilusionado. Yo solo no suelo salir, salvo si he de hacer algún recado o gestión.



   Me dejé llevar por mi hija y nietas hasta las mesas de la terraza del bar o cafetería del paseo Juan Ramón Ramírez, con espléndidas sombras, y nos sentamos a tomar un refrigerio. De momento no me di cuenta, pero enseguida saludé a quienes estaban enfrente de nosotros, que eran la pandilla de amigas y amigos de mi mujer, de Carmen. Y qué casualidad tan hermosa, porque nada más verlos, reviví vertiginosamente en la mente preciosas escenas de ellos con Carmen en los bailes del Castilla Park…¡Dorada época de La Roda!, y por asociación de ideas rememoré muchísimos más instantes de Carmen conmigo en cientos de momentos de nuestra vida de amigos, noviez y matrimonio. Su amiga Coké llegó después y se acercó a saludarnos, conversando unos segundos con nosotros, y me hacía mucha ilusión que  lo hiciera especialmente con Fuen, contándole cosas de su madre. Sentía como si un vínculo invisible de cariño y emoción estaba presente entre las dos, e imaginaba a mi mujer muy cercana, feliz en aquel encuentro de su hija pequeña con  una de sus  grandes amigas del alma. Y sí, sin esperarlo, fue una mañana muy distinta  y deliciosa que quiero resaltar.

        Adolfo Martínez García


martes, 30 de junio de 2026

 

                      DE JULIO GARCÍA CARBONELL

No hace mucho, recordaba aquí, y en Facebook,  algunos componentes de mi pandilla de amigos, y publicaba dos fotografías de cuando éramos estudiantes todavía. Escribí que nuestra gran actividad juvenil era entonces el deporte, y concretamente: el fútbol.

   Para practicar este deporte, entrenar y competir, necesitábamos estar en alguna organización que nos dejara material, como el balón de reglamento, camisetas, calzado adecuado…y nos hicieran caso en nuestras aficiones, conversaciones, aspiraciones, organización… Y por entonces, existían para los jóvenes dos entidades significativas y, digamos oficiales, donde podías estar y participar en lo que nos gustaba. Y eso era posible a través de la juventud de  “Acción Católica”; y también en el llamado entonces “Frente de Juventudes”.


   Normalmente, como nos gustaba muchísimo entrenar y competir, solíamos asistir a los entrenamientos y competiciones de ambos organismos, por si nos llamaban o seleccionaban para un partido determinado.

   Siempre hubo alguna persona voluntaria y altruista al frente de estos organismos que nos hacía caso, con la que podíamos hablar de nuestros problemas deportivos;  que era muy entusiasta e importante para nosotros, que nos organizaba, que preparaba  actividades y competiciones para formarnos y no aburrirnos… Y esa persona en los deportes, en el fútbol  de Acción Católica, fue el carpintero Julio García Carbonell. ¡Cuántas horas nos estuvo atendiendo y comprendiendo desinteresadamente desde su carpintería! Allí nos juntábamos y organizábamos. Dicha carpintería estaba en la calle que ahora es Alfonso XII, pero entonces era una anchísima, profunda y larga excavación, preparada para el torrente de agua que discurría por su cauce en los días de muchísima lluvia.

   Y no existen referencias escritas de él, de Julio; ni encontraremos notas en su ignorada biografía, aunque   fue muy importante para todos los jóvenes deportistas rodenses y quinceañeros de aquella “Acción Católica”; pero ninguna historia nos hablará de él; no existen referencias escritas hacia su persona.

    Seguramente, habrá personas que lo conocieran mejor que nosotros que entonces éramos unos críos; pero, lo recordamos aquí, ahora, no solo como profesional de su oficio artesanal, sino como formador cultural y entrenador deportivo de jóvenes rodenses de la “Acción Católica” de aquellos años,

                   Adolfo Martínez García

domingo, 7 de junio de 2026

 

                CUMPLIENDO LA TRADICIÓN

La imagen de nuestra patrona, la Virgen de los Remedios, después de 21 días de estancia en La Roda, es llevada a hombros, en romería, hasta su santuario en la iglesia de la vecina localidad de Fuensanta, como viene haciéndose anualmente desde el año 1941, con la nueva imagen tallada por el escultor Jacinto Higueras Fuentes, que es una réplica exacta de la antigua imagen quemada  en el año 1936 de la guerra civil; pero la devoción a la antigua imagen y sus  ocasionales traslados en romería ante sequías, plagas, epidemias, etc., se remonta hasta muchos años antes de la  primera publicación del libro con  la historia de esta imagen, en 1648, escrita por el trinitario Cristóbal Granados de los Ríos, llegando a realizarse los traslados desde su ermita primitiva de la fuente o manantial de agua, hasta  La Roda, y  después su devolución, ya  en el mismo año de su aparición: 1482.  Por lo que son cinco siglos y casi medio más, 544 años,  de amor, devoción y tradición a la Virgen María en su advocación original “de la Fuente-Santa”, o después “de los Remedios”, cambiada por los frailes trinitarios  en el mencionado libro de su historia.



   La Roda, es un pueblo respetuoso con sus costumbres o tradiciones  ancestrales transmitidas por sus mayores, y podemos sentirnos orgullosos y plenamente satisfechos por  seguir haciéndolo y perpetuándolo ante las nuevas generaciones.

   Hoy, es una bella, tradicional y, también nostálgica despedida de la imagen en romería, viéndola pasar por los últimos parajes urbanos de la villa rodense, hacia el ancestral camino que lleva su nombre y la conduce a su santuario de Fuensanta.

   Verla cada año, en esta despedida,  rodeada y seguida por tantísimas personas entusiastas y fervorosas;  enriqueciendo emotivamente este último adiós los dulces sonidos de la banda de música que la sigue con fidelidad; escuchar el murmullo de la gente alegre, y al mismo tiempo algo apenada por la marcha de la imagen,  dispuestos a caminar los ocho o nueve kilómetros de distancia, acompañándola; ver cómo la imagen es alzada con seguridad y dulzura por los fuertes y vigorosos brazos de quienes la llevan en andas, mientras se canta una Salve cuando pasan frente al cementerio, como último homenaje, amparo y recuerdo especial a nuestros familiares que  yacen allí en un sueño eterno ; …son escenas muy emotivas, hermosas y dignas de ver y sentir en este último día.

  El pueblo, después del paso de la imagen y la multitud de gente en romería, simula estar desierto. El silente frescor de la temprana mañana, parece aumentar la soledad y nostalgia envolvente que reina  en las calles. Pero que nadie se aflija…, el año que viene, la tradición centenaria se volverá a cumplir, y la imagen volverá a estar en  La Roda.

                   Adolfo Martínez García

jueves, 4 de junio de 2026

 

                     EMOTIVOS ENCUENTROS

Que nos encontremos y saludemos llenos de alegría con alguien que no veíamos desde decenas y decenas de años, puede ocurrir cualquier día común; pero, tal vez, sea más probable que ello suceda en una fecha festiva, solemne y tradicional:  en nuestras fiestas de agosto, en las romerías, procesiones…; porque suelen volver a nuestra villa algunas de las personas que están viviendo fuera.


   Hoy me he llevado una grandísima sorpresa y alegría infinita, cuando presenciando la procesión del “Corpus Christi” en la que iba nuestro nieto Juan con sus compañeros de Primera Comunión, se ha parado ante mí y me ha saludado nuestra gran amiga Lola, integrante de aquella inolvidable pandilla de chicas que me ayudaron en la construcción de la carroza de la reina de las fiestas del año 1973.¡Han pasado nada menos que cincuenta y tres años! Al saludarnos, entrañablemente, un torrente de escenas en recuerdos emocionantes me han recorrido el alma en un segundo; y he vuelto a vivir mentalmente aquellos tiempos de palomas nocturnas, sonrisas de juventud, papelillos y engrudo, barro de modelar el torso y brazos de Agustín Merlos para “el arquero”; y la imagen de nuestro inolvidable  Antonio Monsalve ayudando en lo que fuera, junto a tantas chicas jóvenes, como Lola,  que hicieron posible aquel proyecto de juventud.

                         Adolfo Martínez García

domingo, 3 de mayo de 2026

 

                             EN VUESTRO “DÍA DE LA MADRE”

Otro año más llegó “el día de la madre”.¡ Besadlas y abrazadlas mucho, quienes aún las tengáis disfrutando de la vida! Y para quienes ya la perdimos, que su recuerdo sea hoy más intenso y efusivo con un silente beso al Cielo.



     Siempre le escribí algo a mi madre desde que era niño, porque  en esas cortas edades, era alumno de don Antonio de la Hoz, nuestro longevo maestro de Primaria, y en la víspera de este día señalado, en una cartulina, nos mandaba copiar  un esmerado dibujo con un breve poema suyo dedicado a nuestra madre. Y después, ya siendo adultos, no hemos olvidado aquellas felicitaciones especiales, y  algunos seguimos creando nuestra propia felicitación parecida.

    Aunque  Carmen no era mi madre, que era mi esposa, en este día también le escribía algo similar por ser la madre de mis hijos. Siempre le escribí una felicitación con algún dibujo inventado. Y hoy, sirvan estas líneas de recuerdo y felicitación, junto a un bonito ramo de flores que le he llevado en nombre mío y de mis hijos esta mañana,   diciéndole que no la olvidamos.

   Y, en esta fotografía de hace tiempo y ya publicada, vuelvo a  recordar a estas dos entrañables primeras madres de la familia: mi madre y la madre de mis hijos, en donde  estamos jóvenes y agraciados, con una faz madura, risueña y afable, que me gusta muchísimo y no quiero olvidar.  Aquella instantánea fue en un tiempo precioso y sublime, lleno de vida, amor y mágicos sentimientos; sin enfermedades, sin miedos,…donde “ellas” y todos, vivíamos juntos y felices; sólo había… sueños bonitos, buenas voluntades, vitalidad, ilusión, proyectos de futuro, e hijos creciendo. Un tiempo y una convivencia ejemplar que jamás  olvidaremos .

   ¡Felicidades a las dos madres, allá en donde  vuestras  almas estén! que será en la luz del hermoso Cielo que os ganasteis con vuestra entrega e inolvidable cariño.

              Adolfo Martínez García

martes, 14 de abril de 2026

 

              EL DÍA DE SU NACIMIENTO.

Como hoy, un 14 de abril, nació quien sería la mujer que tanto había buscado en mi vida, en mis sueños, en mis años de adolescencia y primera juventud. Aquella por la que vivir, pensar y amar. Aquella que sintió por mí lo mismo que yo sentí por ella. Que en los dos brotó esa chispa interior de deseo y atracción del uno por el otro, ¡Enamoramiento idílico, romántico y apasionado!  entrega, fidelidad, sinceridad, abnegación, pasión,… amor sublime.

  Y la encontré  y me encontró, nos encontramos al cruzarse nuestros  destinos en una excursión  a las montañas nevadas de Segovia. Desde aquel agradable y esperanzador domingo, siempre la tuve presente en mi corazón y en mi vida real, primero como amiga, después como novia, y finalmente como esposa durante cuarenta y un años, disfrutando los dos de nosotros mismos, de nuestros hijos y nietos y el mundo que nos rodeaba. Gocé y compartí con Carmen su ilusión, su cariño inmenso, su enorme simpatía y alegre carácter, bondad, generosidad infinita, atractiva belleza y  amor desbordado.

   Y sigue presente en nuestros recuerdos ahora, aquí, entre nosotros,  su familia, amigas y vecinas que nunca olvidó, entre las personas que la conocimos, que la amamos, la echamos de menos, añoramos su sonrisa, y cálidamente guardamos su bonito recuerdo e imagen en la mente y en el corazón. Y aunque sepamos que falleció hace seis años, tres meses y veintiséis días, la  quisiéramos abrazar y desearle hoy, en el día de su cumpleaños, muchísima felicidad, allá en donde esté su alma, su espíritu bondadoso y eterno, fiel retrato de su cuerpo esbelto y atractivo que tanto idolatré. Sí, hoy la recordamos especialmente, pues cumpliría setenta y cinco años de edad con su alegre y carismática simpatía de siempre. ¡¡Felicidades princesa!!

    Adolfo Martínez García

                            ALUMNAS DE DOÑA ADORACIÓN Encontré esta fotografía antigua ( ¿1946?) de las alumnas de la recordada y querida ...