lunes, 10 de febrero de 2020



NUESTRAS VIDAS CONTINÚAN

   
Momentos que no volverán de una  tarde familiar con Carmen.
   Después de muchos días queriéndome  adaptar a la ausencia física de Carmen, (ya 52 días transcurridos), no lo he conseguido todavía; ¡y debo lograrlo!, aunque sea por la familia que  convive a mi alrededor y me abriga con su cariño, pues no quisiera que, por verme todavía desesperanzado e infeliz, se entristecieran mucho màs de lo que ya están.
   Para no transmitirles esas preocupaciones con mi prolongado  inconformismo y lejana adaptación, debo ser capaz de continuar mi vida como era antes de morir Carmen, con cierta ilusión en lo que haga y piense; aunque como suele decirse “por dentro vaya la procesión”:  Reanudando mis investigaciones o búsquedas sobre temas rodenses, que siempre me apasionan; continuando las últimas correcciones a dos libros que podían estar  ya publicados; escuchar música; esculpir la madera o la piedra que un día guardé para cuando estuviera jubilado; volver a pintar; o ir con más asiduidad a la parcela a podar los árboles, cuidar los animales, continuar las obras inacabadas, respirar a pleno pulmón los nítidos aires de aquellos pinos plantados hace tiempo…;  y seguir cerca de nuestros hijos, y hacerme el joven jugando con nuestros nietos. 
Actualmente con mis tres nietos, Carmen, Juan y Lucía.
Por ello he de encontrar el camino para resignarme y aceptar cuanto antes esta nueva y desgarradora situación del destino, sin estar Carmen presente físicamente.

   Como Ella decía:
   “Poco a poco” todo se solucionará. “Poco a poco; poco a poco”.

   ¡Recuperar la creatividad artística que aún pueda tener, y seguir adelante; aunque no tenga ganas, ni ilusión!  Porque Ella era el alimento de mi imaginación e inspiración; mi compañera, mi censora y consejera: ¡Mi todo!

   Pero también pienso que jamás querría Ella que yo, como cualquier otro miembro de la familia que formamos, enfermara de nostalgia, neurastenia o cualquier otro mal de la mente o del cuerpo. Imagino que, si Ella pudiera manifestarse, desearía vernos a todos felices y animados a continuar nuestros caminos, llevando su precioso recuerdo permanentemente presente en nuestro cerebro y corazón; aunque no pudiéramos evitar la tristeza de su fallecimiento.
   A mí, desearía verme activo, más conforme y comprensivo con este triste desenlace. Y con sus sabios y prudentes consejos, me haría ver lo afortunado y feliz que he sido a su lado, como Ella lo fue conmigo en los 41 años de matrimonio, con otro año más de ilusionante noviez formal, junto a aquel primero de buenos amigos enamorados desde una inolvidable “excursión a la nieve”.
  
Carmen y yo en Toledo, en el homenaje a los jubilados.
Y Ella llevaría toda la razón, ¡como siempre! Y es lo que debo pensar cuando me embargue la lógica tristeza y desconsuelo por su ausencia física:
   ¡¡Que fui muy afortunado de tenerla a mi lado de compañera, disfrutando de su amistad y amor, de su alegría, optimismo y enorme humanidad!!  Dios me lo permitió, hasta que quiso llevársela con El a otra dimensión espiritual o Cielo, sin llegar a darnos cuenta de sus divinos deseos. Y todo se cumplió rápido, dejándonos desolados.
   Como sé que a Ella, lo que más le gustaba recibir de mí como un regalo, eran mis escritos, cartas o algunos pretendidos e improvisados poemas que me inspiraban sus ojos verdes o su corazón inmenso, ¡le quiero seguir escribiendo!
  
Dibujo a bolígrafo que  encabezaba una de aquellas cartas.
Cuando nos salía el tema de los escritos ante alguna próxima onomástica  suya, siempre me recordaba un poema mío que le gustaba muchísimo y había memorizado desde nuestros primeros años de enamoramiento. Una noche, tras su fallecimiento, me vino a la memoria aquel poema que tanto repetía ella con cariño, una y otra vez; pero aunque había sido yo el creador del mismo, sólo recordaba fielmente dos últimos versos:

 “…que forme pareja contigo
       en un delicioso rincón”.

    Y aunque podría haberme reinventado los versos que faltaban, quise ser fiel a su memoria, ya que había sido su poema preferido, y lo busqué durante casi toda la noche entre sus papeles, que eran mis cartas y dibujos de tantas felicitaciones y años. Tardé bastante tiempo porque volvía a leer todo, recreándome; pero no estaba allí aquel poema. Y no podía irme a la cama a dormir, aunque eran las tantas de la madrugada, dejando así la búsqueda del poema. Entonces como si Ella me hubiera recordado otro posible lugar me vino la idea de buscar arriba del armario de nuestra alcoba, levantando pacientemente todo lo que había encima y estaba tapado con un largo plástico. Y…, otra gran carpeta apareció llena de muchas más epístolas y dibujos míos. Fui pasando los folios despacio y pronto di con los versos buscados. ¡Allí estaba el poema con mi letra y un dibujo que le hice de un clavel humanizado con ojos y boca simulados, frente a una silueta de joven y bella mujer, Ella. Me sentí inmensamente feliz, y  dentro estaba manuscrito:

                      Clavel rojo, flor:
Busca la rosa de oro y trigo,
que es torbellino de amor,
y dile suave al oído
que forme pareja contigo
en un delicioso rincón.

   Y, si..., así, leyendo lo que yo le escribía en fechas señaladas,  la vi siempre feliz y soñadora, quiero imaginar que, hoy, podría volver a serlo, si viviera y pudiera leer estas palabras más calmadas, esperanzadas y conformes con nuestro destino; aunque siempre impregnadas de la romántica nostalgia que siento y el inmenso amor que le profesé y le profesaré mientras mi mente recuerde y mi corazón palpite.
                                
ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

sábado, 18 de enero de 2020

¡CARMEN!
 Agradecemos vuestras palabras de consuelo y detalles de solidaridad que nos habéis dado  ante el fallecimiento de Carmen. Hasta ahora no había tenido fuerzas para daros las gracias. Fueron horas terribles que nos parecían  a todos mentira. 


Yo, su compañero y esposo, no dejo de llorar como un niño cada vez que la tengo presente en la mente, que es a casi todas horas. Aunque procuro contenerme ante quienes se paran a mi lado y me hablan dándome sus condolencias y mostrando su sorpresa por lo sucedido. Me preguntan cómo ha sido posible la muerte de Carmen, tan rápidamente, sin saber qué le había sucedido, pues, habitualmente la solían ver junto a mí, comprando por las tiendas de la Plaza Mayor, paseando o tomando algo en alguna cafetería de la localidad, llevando o trayendo a los dos nietos al colegio o a la guardería… Pero, a veces, no he podido remediarlo: me asaltaba una enorme pena y explotaba en sollozos de emoción. Sollozos que se convertían en un llanto amargo que me impedía hablar y, sin consuelo, destrozado por dentro, me marchaba emocionado sin despedirme ni disculparme.

Carmen está en mis recuerdos constantemente. Cualquier rincón de nuestra casa o de nuestro barrio me sugieren hermosas imágenes de escenas vividas a su lado. Y no me hago todavía a la idea de haberla perdido para siempre.
(Fotograma de tomavistas Súper-8). Del viaje de novios.

 
  Todos estos días he sentido  una extraña sensación, como que Carmen estaría comprando algo, igual que había hecho siempre: el pan, o cualquier alimento que le faltara en la cocina,  pero pronto volvería, como había ocurrido antes. Y en otros instantes, se me desvelaba la  cruel verdad y, entonces, mi amargura  y soledad las siento  con dolor muy profundo, oscureciéndose mis pensamientos y humedeciéndose  mis ojos con lágrimas ácidas, sin consuelo.

   Ahora es la madrugada del sábado, 18 de enero de 2020. Ya hace treinta días que falleció, y  veintinueve que recibió sepultura. Desde esta última fecha,  no he dejado de ir ni un  sólo día al lugar en donde quedó. En cada atardecer, y antes que el reloj marque las seis, que es cuando cierran las puertas exteriores del cementerio,  me quedo un rato frente al lugar donde está sin vida, y la recuerdo mil veces junto a mí, bien de joven o de más mayor, siempre divertida, atractiva, lista, cariñosa y simpática … Buena madre, esposa, hermana, amantísima de los dos nietos que la conocieron: Carmen, de cinco años, y Juan de tres; porque  Lucía, la hija de Fuen y Jesús, ha nacido felizmente hace  once días y Carmen ya no estaba. Y era muy querida de sus otros familiares: sobrinos, primos, cuñadas… y amigos. Un ser irrepetible, bondadoso, y muy solidario, a la que amé y amaré siempre.
(Fotograma tomavistas Súper-8). Del viaje de novios.

   Allí, de pie, ante  ella, aunque me parece un mal sueño y horrible pesadilla de la que quisiera despertar,  recuerdo nuestra vida, desde aquella inolvidable excursión a la nieve en las tierras de Segovia, donde nos conocimos, hasta los recientes y tristes días en los que la perdí irremediablemente.  Y allí,  mirando  su nombre impreso en la esquela  grapada en el yeso, o buscándola  otras veces en el azul del cielo que envuelve aquel doloroso lugar, reflexiono sin consuelo  sobre la vida y la muerte.

   Siempre deseo comunicarle algo, decirle lo que la añoro y la quiero, como si  ella me pudiese oír e incluso ver; y así,  estas visitas en el ocaso de las tardes, parecen causarme un cierto  consuelo y desahogo en mi dolor; aunque, bien sé, que el cuerpo allí yace y es imposible poder activar alguno de sus sentidos muertos, pues ella, sus órganos, su piel, o su cerebro se apagaron para siempre el día 19 de diciembre de 2019, cuando todavía la tenía entre mis brazos animándola a despertar de su último desmayo, ─que fue una parada cardio-respiratoria por pura debilidad tras tres semanas sin comer y apenas beber─, y que tampoco los médicos y otros expertos pudieron despertarla de aquel último sueño de eternidad.
(Fotograma tomavistas S-8) De  la excursión donde nos conocimos.

 
  Cuántas veces he creído y también he dudado si es posible que tantísimas personas que yacen allí, pudieran seguir existiendo espiritualmente cerca de los que vivimos, en aquel mismo lugar donde permanecen sus cuerpos, o  lejos, en otros sitios, tal vez en otra dimensión, Universo, Paraíso, Cielo, o Limbo.
   Las religiones quieren salvar esos crueles pensamientos negativos o dudas, y nos enseñan y ayudan con sus verdades y promesas que sólo se mantienen y transmiten por medio de la fe.  

   Sé que su querido cuerpo yace aquí; pero su alma, su espíritu, esa parte intangible que, desde niños, nos enseñaron su existencia nuestros mayores: padres, maestros  y  sacerdotes, ¿dónde está ahora?
   Aunque, enseguida contestemos igual que le decimos a los nietos cuando nos preguntan lo mismo:
   ─¡Está en el Cielo!
    Pero también... ¿Cerca de nosotros? ¿Cerca de  quienes la amamos y respetamos? ¿Visitando los lugares felices de su vida terrenal? ¿Más allá de las estrellas, con Dios? …
   ¡Seguro, sí que está  en nuestra mente y en nuestro corazón cada vez que la recordamos “a todas horas”, todos los días!
Carmen en la excursión donde nos conocimos.

   Alguna vez, aunque pasen siglos y siglos, los científicos podrán demostrar que esa parte espiritual, inmaterial, de energía existente en nosotros mismos y que llamamos alma o espíritu, tiene que tener una conexión desconocida con nuestros pensamientos, con nuestras células y sus ínfimas partículas, con sus moléculas y átomos. Y existirá una explicación científica del desprendimiento o expulsión al exterior del cuerpo de esa  parte espiritual o alma, de esa energía inmersa en las células humanas, como almacenada en pensamientos y sentimientos vividos, y que, una vez muertas las células, esa energía  o alma, invisible e inmaterial, se desprende del cuerpo hacia el infinito, como surgen y salen los pensamientos de la mente. Tal vez, tenga que ver con el electromagnetismo, la luz… la física cuántica, o  la química, aunque ahora no tengamos nada más que la fe para imaginarlo.
 
De nuestra boda, el 12 de agosto de 1978.
  En mi ansiedad por saber de Carmen, y no volverme loco  de desesperación, de tristeza y amargura, 
quiero y deseo creerme todas las enseñanzas buenas y positivas sobre el Cielo, que me podrán ayudar a soportar esta soledad  ante la eterna ausencia terrenal de Carmen.  Creer y saber que existe ese alma espiritual dentro de nuestro ser  y que al morir nuestro cuerpo y quedar finalmente como polvo en la tierra, la otra parte espiritual llamada alma, como desconocida energía,  sigue existiendo en otra dimensión, estado o lugar que los católicos llamamos Cielo.
   No ceso de pensar en ella, y desearía saber más de su paz inmensa, de su luz y contemplación celestial y divina; saber si puede estar algún instante junto a cualquier familiar que la recuerde  y la quiera; si puede visitar o permanecer ocasionalmente en los habitáculos en donde fue inmensamente feliz alguna vez; si acompaña espiritualmente  a sus hijos, Toñi, Adolfo y Fuensanta en el trabajo o en sus hogares; lo mismo que  a sus nietos, Carmen, Juan y Lucía. Y poder  creer que está algunas veces junto a mí, su esposo y compañero, que tanto la quise y la quiero, animándome mentalmente en mi vida  con su optimismo y alegría.
Deseo que esté espiritualmente muy cerca, aunque nunca la oiga,  ni la vea.¡ Yo, al menos, así necesito creerlo!  ¡Pensar que también puede estar a mi lado, que me ve y escucha, y dulcifica mi vida y mis pensamientos!

   Así, siempre podré hablarle con la voz o con  la mente. ¡Así me sentiré mucho mejor! Me consolaré en esta autodefensa de mi propio cerebro y, seguramente, ella pueda venir  a mí alguna vez en los dulces sueños, acompañándome en mis largas noches, pudiendo  verla en la mente, tocando mis pensamientos su imagen fugaz con el amor y el respeto que siempre le tuve. ¡Y seré muy feliz de nuevo, soñando ensimismado con ella; y tan enamorado como siempre lo estuve, lo estoy y lo estaré!... Escuchando el melodioso susurro de sus sagrados labios, volviendo a decirme aquel bello ¡Te quiero! 
      
                                                                          ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

domingo, 27 de octubre de 2019




RECORDANDO A UN RODENSE DISTINGUIDO:
D. ANTONIO DE LA HOZ JORNET

Don Antonio de la Hoz con 93 años de edad.

     Hoy quiero rescatar y publicar los méritos de otro gran rodense de la familia “de la Hoz”, concretamente de don Antonio de la Hoz Jornet; un distinguido personaje muy  vinculado a la cultura y especialmente a la enseñanza, pues fue ” Maestro de Escuela”  querido y recordado en La Roda por  muchísimas generaciones de niños, hoy hombres de bastantes años de edad.

     Hace seis años, uno de mis primeros trabajos en este blog estuvo dedicado a la memoria de un sobrino suyo, brillante pianista autodidacta y autor de nuestro pasodoble festivo “Luminaria”: Enrique de la Hoz Díaz;  interesantísimo personaje nacido en La Roda que, a nivel nacional e internacional, llegó a desempeñar importantes cargos culturales. 

    ( Se puede encontrar y leer dicho artículo, retrocediendo hasta las entradas más antiguas del  blog, concretamente hasta la fecha 07-VI-2013. Y en él, publiqué algunos de los cargos que desempeñó Enrique a lo largo de su vida,  y  recordaremos brevemente:  Director de Radio Cuenca; Jefe de Emisiones de Radio Nacional de España en Madrid;  director-gerente de la prestigiosa revista “Música”; en América, trabajó en la Radio Nacional colombiana y dirigió la Escuela de Arte Dramático del Teatro Colón en Bogotá.  Fue Subsecretario General de Cultura Popular  del Ministerio de Información y Turismo y  Comisario General de los Festivales de España;  Subdelegado General de Cultura; Comisario Nacional de la Música; creador  y vicepresidente  ejecutivo de la Orquesta Sinfónica de Radio y Televisión Española; así como creador de la Compañía  del  Teatro Popular Español.  A él se le debe la idea de crear y lanzar el grandioso espectáculo lírico de la “Antología de la Zarzuela” que tan maravillosamente supo montar y dirigir José Tamayo; etc.).

   El tío de Enrique de la Hoz, hoy nuestro protagonista,  don Antonio de la Hoz Jornet, desarrolló una vida mucho más sencilla y menos ambiciosa; centrada especialmente en La Roda y muy enriquecida culturalmente, según recopilo de los documentos originales y fotografías que un día me transmitió su viuda, Isabel López; que también complemento por mis propios recuerdos como alumno suyo, discípulo y después compañero de trabajo en el mismo colegio; así como por los datos reflejados en los libros de actas del Colegio Público “José Antonio”, en donde trabajó durante  veintiún años, desde 1944 hasta 1965, en el que se jubiló con 70 años de edad; además  de indagar en las notas de prensa en periódicos de Murcia y Albacete; de sus propias memorias manuscritas; etc.

   A lo largo de su trayectoria profesional, como más adelante sintetizaré, fue premiado  varias veces por la Inspección de Enseñanza Primaria como maestro ejemplar,  felicitado por sus compañeros por su entrega vocacional y su labor educativa, que también  reflejó  en los actos culturales y concursos escolares en los que participó con los alumnos de su escuela.

   Buen  dibujante y pintor costumbrista, también fue galardonado ─como veremos─  en varios concursos artísticos y supo transmitir a sus alumnos su técnica y  amor a las artes plásticas.  Poeta y escritor, participaba  habitualmente con sus creaciones en los actos culturales de La Roda,  y colaboró  en la prensa antigua de la localidad, “Patria Chica”, “El Agricultor Manchego”,  “Roda Fuerte”… igual que en los numerosos Libros de Fiestas de la villa,  así como en otras revistas  provinciales como “Ecos de Munera”, “Servicio”, o la gaditana “España y América”.

   
Fue el eminente poeta de la patrona de La Roda, “La Virgen de los Remedios”, y autor de la letra de su himno; también fue el presidente de su cofradía durante muchos años. E igualmente  fue el poeta del patrón “El Salvador”  en los mencionados “Libros de Fiestas” hasta el año de su muerte. También es el autor de la letra del himno del equipo de fútbol de La Roda.
   En 1965 y en atención a los servicios prestados de mérito extraordinario en la enseñanza, se le concedió el ingreso en la Orden Civil de Alfonso X El Sabio con la categoría de Cruz.
  Fue galardonado con el “Molino Blanco” de la Asociación Amigos del Museo Antonio Martínez en el año 1975 y publicó su libro de poemas, “Amapolas”, dedicado a la Virgen de los Remedios en el año 1983.

    Vivió siempre enfrente del colegio en donde trabajaba, formando las fachadas de su casa una de “Las Cuatro Esquinas” del conocido paraje urbano de esta villa. Por su prestigio y popularidad fue entrevistado varias veces como protagonista cultural en la prensa provincial. Murió en 1988 con 93 años de edad.

 Resumo de su biografía profesional las fechas y datos más interesantes como singular Maestro de Escuela:
* 1895-24-III. Nació en La Roda, en la calle Junco.
* 1924. Tras cursar todos sus estudios en la Academia de don Juan
Ramón Ramírez Grande, logró el título de Maestro de Primera Enseñanza en el Instituto de Albacete.
* 1924 al 1927. Fue Director de las Escuelas del Ave María de La Roda fundadas por el malogrado sacerdote don José Collado Ballesteros.
* 1925-13-II. Obtuvo el primer premio  del “V Certamen Nacional del Ahorro” de la Caja Postal de Ahorros.
* 1928. Aprobó las oposiciones al Magisterio Nacional en Murcia y fue destinado a la localidad de Cañadas de San Pedro.
* 1941-12-IV. Desde su escuela en esta localidad murciana, consiguió el Segundo Premio  en la Exposición de Trabajos Escolares de la Congregación Mariana del Magisterio de Murcia.
* 1941-6-XI. La Inspección de Murcia le concedió un “Voto de Gracias” por su labor educativa.
* 1942-16-IV. Obtuvo  Diploma de Honor en la II Exposición de Trabajos Escolares de la Congregación Mariana del Magisterio de Murcia.
* 1943-30-X. Obtuvo el Premio ( 500 ptas.) del Ayuntamiento de Murcia, instituido para premiar a los maestros que más se distinguieran en su labor educativa.
* 1944. En este curso escolar  de 1944-45 viene destinado al Grupo Escolar José Antonio de La Roda.
* 1947-11-VII. El Consejo de Inspección de Enseñanza Primaria  de Albacete le concede un “Voto de Gracias”.
* 1950-24-IV. Obtiene otro “Voto de Gracias” del Consejo de Inspección presidido por el Ilmo. Sr. Inspector Central, con motivo  de los trabajos escolares presentados para la “Exposición Internacional de Roma”.
* 1959-4-VI. “Voto de Gracias” a propuesta del Inspector de la Zona, don Pedro de Blas.
* 1959-20-X. Premio nacional “Luis María Sobredo".
* 1961-2-XI. Primer Premio del Concurso Provincial de Murales Escolares.
* 1064-6-III. Premio de diez mil pesetas como “Maestro Distinguido”.
* 1965- III.  Se jubiló a los 70 años, tras  41 años dedicados a la enseñanza, de los cuales, 21 fueron en el Colegio Público “José Antonio”. Y recibió un merecido homenaje  de sus compañeros maestros y autoridades  con diversas actividades, Santa Misa, Comida en su Honor… , y un especial Acto Literario por parte de los poetas  locales en el  “Ateneo” de la Sociedad Obrera “La Caridad”.
*1965-26-XI. En atención a los servicios prestados de mérito extraordinario se le concedió el ingreso en la Orden Civil de Alfonso X El Sabio con la categoría de Cruz.
*1988-27-I. Murió a los 93 años de edad.


  De su extensa participación personal en actos culturales, especialmente en exposiciones artísticas,  concursos y actos literarios,  podríamos destacar los siguientes:
* 1926-12-X. Premio de Honor en la Fiesta Literaria de la Cruz Roja de La Roda.
*1940-15-IX. Primer Premio de Dibujo  en la Exposición de Arte organizada por el Ayuntamiento de La Roda.
*1947-1-IX. Primer Premio del tema segundo de los Juegos Florales de Villarrobledo.
*1948-30-V. Primer Premio de Dibujo en la Exposición de Arte organizada por el Ayuntamiento de La Roda en sus Fiestas de Primavera.
*1948-15-IX. Segundo Premio de Dibujo en la Exposición Provincial de la Feria de Albacete .
*1950-30-V. Primer Premio de Dibujo  en la Exposición de Arte organizada por el Ayuntamiento de La Roda en sus Fiestas de Primavera.
*1951-V. Primer Premio de Dibujo en la Exposición de Arte del Ayuntamiento de La Roda por sus Fiestas de Primavera.
*1955-15-VIII.Primer Premio de Dibujo en la Exposición de Arte organizada por el Ayuntamiento de La Roda en las Fiestas Patronales.
* 1955-15-VIII. Primer Accesit del tema segundo de poesía de los Juegos Florales de La Roda.
* 1955-15-VIII. Accesit del tema primero de prosa de los Juegos Florales de La Roda.
* 1957-24-III. Primer premio del concurso de la letra del himno de Nuestra Señora de los Remedios.
*1964-11-VII. Primer Premio de dibujo del Concurso Provincial del S.E.M.
*1983-…….Publica su libro de poemas marianos “Amapolas” en el V centenario de la  aparición de la Virgen, de la cofradía de Nuestra Señora de los Remedios.

   Como hemos visto, fue un maestro con grandes virtudes y méritos premiados por la Inspección de Enseñanza;  colaborador asiduo en toda clase de actos culturales de la villa; e insisto:  muy querido por  las viejas generaciones de alumnos de este mismo colegio, pues como no tuvo descendencia, se volcaba como un verdadero padre hacia quienes fuimos a su escuela, y así lo recordamos a través del mucho tiempo transcurrido, con respeto y cariño. Y pienso que, su nombre debería tenerse muy en cuenta en La Roda, a la hora de rotular nuevos edificios educativos.

                                             ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

domingo, 21 de julio de 2019




INVESTIGACIÓN  SOBRE AQUEL EVENTO

   ¿Recordáis esta fotografía histórica que compró y publicó mi hijo Adolfo el año pasado de 2018?


   Cuando él la adquirió por Internet en una subasta y la quiso compartir con todo el pueblo y seguidores en general a través de Facebook, hubo  muchos comentarios positivos e interesantes de nuestros vecinos, pues, la escena, inédita hasta entonces, mostraba una formación militar con cañones y soldados italianos en La Roda,  acompañados de numerosos vecinos en un paraje urbano cercano a la estación del ferrocarril.

   Escudriñando, buscando o investigando, como queramos llamar a esta curiosa actividad de derroche de tiempo y de paciencia que me gusta practicar, he encontrado una amplia información fidedigna sobre aquel acontecimiento. Dicha información  viene bien para complementar un poco más la que se publicó en su día.

   A continuación,  y para quienes  sigan teniendo la misma curiosidad que yo sentí cuando mi hijo sacó a la luz esta instantánea histórica, expongo  con letra cursiva y en negrita, algunos párrafos copiados del documento encontrado y escrito por uno de los militares italianos de la fotografía,  Arturo Jannitelli:

   “…Una animación insólita se observa en La Roda, grandiosa y pequeña ciudad, que ahora ha vuelto a recobrar su vida regular”.

   “…Son las diez y media del día 21 de abril ( del año 1939). En el campo de la estación están abocadas  una imponente cantidad de cañones ( en los que se encuentran los gigantes 152/37 y los pequeños, mas no menos eficaces, 105/28) y todos los soldados de la Agrupación ( “Agrupación Vittorio Veneto”), perfectamente encuadrados e impecables en la divisa militar..”

   “…A la fastuosa formación militar, las figuras simpáticas de las organizaciones juveniles de la Falange  y el inmenso gentío de La Roda, rompen la nota de severidad y austeridad del rito. Es un cuadro magnífico, una visión inolvidable”.

    “…Cerca de las once llega el comandante de la Artillería de C.T.V. general Amico al que se rinden los honores debidos…”

    “…Suena un sonido de trompeta  al comenzar la Santa Misa…”
   “…Un coro verdaderamente angélico, son las queridas muchachas rodenses ( las mismas que muchas veces habían dejado tantas simpatías en sus alegres conversaciones). Sus cánticos interrumpen la majestuosa calma para honrar en el cielo al grande y potente Dios y darle las gracias por su protección. Es un momento solemne que hace vibrar de viva emoción a todos y que dulcemente llega a los sitios más recónditos del alma. Al coro de las mujeres se une la voz cálida, melodiosa y potente de un legionario italiano que canta el Ave María de Gounod”.

   Para no alargarnos más y resumiendo el testimonio histórico del militar italiano presente en esta fotografía, después de la Santa Misa hubo una serie de actos  ─que relató con entusiasmo─  como cuando sonaron los himnos de Italia y de España, o el  desfile militar de las tropas italianas, más las agrupaciones juveniles locales, masculinas y femeninas, ante el general Amico y las autoridades presentes.

   Creo que, con el resumen entresacado del mencionado documento, esta histórica fotografía queda perfectamente enmarcada en su verdadera fecha y lugar.
                             ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA 

lunes, 1 de julio de 2019


EL RENACER DE LA ZARZUELA EN LA RODA

   De nuevo, se ha representado la zarzuela “La Rosa del Azafrán” en el Auditorio de la Casa de la Cultura en las tardes del sábado y domingo, 29 y 30 de junio del presente año 2019.
    La joven "Banda de Música Virgen de los Remedios", creada y dirigida magistralmente por Juan Villodre, junto al amplio reparto de participantes que intervienen en la obra, nos han vuelto a reunir en torno a uno de los espectáculos musicales que más  gustan y agradan a los rodenses de todos los tiempos.

   Y otra vez hemos disfrutado con profunda admiración de nuestros jóvenes artistas, con una música entrañable, muy cercana y muy manchega, como manchego era su autor, don Jacinto Guerrero, nacido en Ajofrín (Toledo); y nos hemos deleitado con las increíbles voces de los intérpretes rodenses: Miguel Ángel Andrés, poderoso y afinado en su papel de Juan Pedro; Isabel Marchante, como siempre excelente, hizo el papel de Sagrario; Y, como ya descubrimos en la representación de otro año pasado, sorprendió y cautivó la voz y puesta en escena de María Martínez Leal en el personaje de Catalina, que, si alguien no conocía todavía su valía como cantante y actriz, le habrá quedado bien demostrada después de escuchar su “Esta mañana muy tempranito”; Luis Mazcuñán volvió a sorprender gratamente en su magnífico personaje cómico de Moniquito. ¿Y qué decir del gran actor y director escénico Federico Martínez en su genial interpretación de “Carracuca”? Magnífico e inigualable.

   Igualmente resultaron fantásticas y espléndidas las interpretaciones de Ana Fernández como “Custodia” y Paco Escribano como “Don Generoso”.  Todos los personajes del reparto gustaron muchísimo, el grupo de baile, el coro, los niños que participaron y la que hizo de madre de uno de ellos, Julia Olivares, con una resuelta  y segura puesta en escena como "Dominica"; así como José Gascón que mostró su voz bien timbrada en una breve aparición individual. 
   No debemos olvidar el esfuerzo en mostrar unos fondos de artísticos decorados manchegos, calles, ... molinos, fruto del entusiasmo derrochado por otras personas colaboradoras muy sensibilizadas con el arte y la cultura. El sonido estuvo bien equilibrado y en perfecta armonía los instrumentos musicales con las voces de los cantantes. En fin, todo fue un deleite y un regalo cultural para las tardes del sábado en la que asistí, o del domingo, en una segunda sesión que también tuvo gran resonancia y éxito.

   Todos los asistentes nos sentimos muy orgullosos y muy afortunados de volver a contemplar las magníficas escenas manchegas desarrolladas con el mejor estilo profesional, a pesar de no serlo oficialmente casi ninguno y vivir la mayoría de otros oficios.

   ¿Y cómo no recordar, aquí y ahora, los pasados esfuerzos de otras generaciones, como las de nuestros padres y abuelos, por intentar revivir en sus tiempos el ya muerto y olvidado mundo de la zarzuela? Pues a La Roda siempre vinieron buenas compañías en el ancestral "Teatro Liceo", "Cervantes" o "Avenida"; y también surgieron grupos locales importantes en torno a este género lírico, con buenas voces y grandes cómicos, que supieron representar zarzuelas inolvidables, como me recordaba muchas veces mi madre, Antonia García Carrasco, y hemos leído en numerosas crónicas culturales del gran Antonio Martínez, "Sorolla", en la antigua prensa rodense. Y alguna de aquellas buenas voces resonó a nivel nacional e internacional, ya profesionalmente, como la del barítono rodense Andrés García Martí. También nuestro pueblo tuvo un buen músico  compositor, creador de alguna zarzuela con tema totalmente localista, como fue don Arturo Alarcón con su obra "Por el atajo".

    Se dice que el momento de mayor brillo nacional de la zarzuela había ocurrido en la última parte del siglo XIX, cuando compositores como Bretón, Chapí, Chueca, Valverde, Amadeo Vives… obtuvieron sus mayores éxitos. Después, los últimos buenos compositores y creadores de este género,  conocieron un paulatino declive y profunda crisis, hasta la mitad del siglo XX, ante los nuevos gustos del público, con la irrupción cinematográfica y otros espectáculos musicales y escénicos diferentes,  que los empresarios no dudaron en promover tal y como les demandaban las gentes de entonces.

   Sería interminable la enumeración de tantos geniales y últimos compositores que estrenaron sus zarzuelas en los años treinta, ya en plena crisis. Sólo recordaremos los últimos y más cercanos a nuestro tiempo, contemporáneos con el creador de la zarzuela que hemos visto en La Roda este  pasado fin de semana: Jacinto Guerrero. Éste había nacido en 1895 y murió en 1951.  Entre sus muchas zarzuelas,  nos dejó: “La montería”, “Los gavilanes”, “El huésped del sevillano”, “La Rosa del azafrán”.

   Federico Moreno Torroba,  muerto en 1982 a los 91 años, nos dejó su principal éxito, “Luisa Fernanda”.

   De Pablo Sorozábal, que falleció en Madrid en 1988, destacamos “Katiusca”, “La del manojo de rosas”, “La tabernera del puerto”, “Don Manolito”, (que protagonizó muchas veces nuestro internacional paisano Andrés García Martí).

   Nadie pudo evitar la decadencia de la zarzuela ante tantos factores negativos que influyeron injusta, pero inexorablemente, en su ocaso; aunque este maravilloso género lírico sí puede seguir superviviendo en nuestra sociedad, a pesar de todo lo expuesto,  y de lo caro que resultaría cada representación  con profesionales que vivieran de sus voces o instrumentación, del influjo de la televisión que acabó con los cines y teatros de nuestras humildes localidades… 

   Pero  la zarzuela podría renacer  de sus artísticas cenizas y ser conocida y admirada por las nuevas generaciones de nuestros hijos, nietos y  tantas otras venideras. Al menos, así parece que está ocurriendo en La Roda  gracias a personas  tan entusiastas y emprendedoras  como las que hemos visto y admirado en nuestro  auditorio con “La rosa del azafrán”, ( y otro año fue con "La gran vía") . Dichas personas: músicos, cantantes, bailarines, actores y ayudantes en general, todas ellas, con su incansable emprendedor y director musical, Juan Villodre,  merecen el más solemne y largo aplauso, los elogios más cuidados y el más profundo agradecimiento de todo el pueblo de La Roda y de otros muchos admiradores de localidades vecinas, por todo lo que han hecho hasta ahora, y  por  lo que aún  son capaces de hacer.

                     Adolfo Martínez García

sábado, 9 de marzo de 2019


RECORDANDO A PILI CANO Y A PURI ESCRIBANO
(por Adolfo Martínez García)

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   El pasado viernes 8 de marzo de 2019 se celebró el Día Internacional de la Mujer, buscando concienciar más a la sociedad sobre la igualdad de derechos de las mujeres con respecto a los hombres; y se viene celebrando este día desde que la alemana Clara Zetkin, una de las primeras trabajadoras convencida en conseguir la igualdad de género, lo propuso en el año 1910 en una Conferencia Internacional de Mujeres de 17 países diferentes que se celebró en Copenhague.
   A través de la historia de los pueblos han existido peculiares  mujeres que se han destacado imperiosamente en esa lucha contra la desigualdad. Y en este día de especial celebración,  quiero tener presentes por diferentes motivos, a dos paisanas amigas,  entrañables y carismáticas mujeres rodeñas,  ya desaparecidas:

   A Pili Cano, porque, precisamente,  este mismo viernes Día Internacional de la Mujer asistíamos  en la iglesia de El Cristo a “la misa de mes” de su fallecimiento.  Misa celebrada en la plena  semana de los Carnavales que tanto  disfrutó Pili Cano en los desfiles.  Por doble motivo la recordábamos plenamente. Me parecía estar viéndola  en los imborrables recuerdos de esta mítica fiesta, participando como cada año con sus graciosos movimientos y bailes, encabezando los desfiles “por libre”, sin comparsa y a su estilo, sin complejos, con alegría, causando la admiración y envidia de la gente, pues pocos se atrevían a mostrarse  así, en solitario y sin careta. Por ello en esta popular y grotesca fiesta no podemos olvidar  a tan simpática mujer, con aquel buen humor, valentía y ganas de sana  diversión.
   Ya era muy popular, como hija mayor de la inolvidable maestra de párvulos doña Margarita, pero se  hizo mucho más famosa con aquellos primeros desfiles de nuestro  renacido Carnaval, contribuyendo  a consolidarlos con su esperada  presencia, demostrando a todo el pueblo que no era imprescindible arroparse entre otras personas disfrazadas para divertirse en Carnaval. Ella fue el mejor ejemplo de “máscara” sin antifaz.
  Desde el periódico Plaza Mayor, en el año 1997, nuestro director Antonio Delgado le dedicó las hermosas palabras que a continuación escaneo, junto a la ilustración del ceramista Juan Cebrián, y con ellas volvemos a guardar  en el corazón el grato recuerdo de Pili Cano:

   Y, otro bello recuerdo para este día especial de la mujer, está protagonizado por una maravillosa y culta persona que formó parte del grupo de jóvenes amigas y amigos que me ayudaron a crear la  carroza para la reina de las fiestas, Mari Luz Aguirre, en el año 1973; prima hermana de nuestro inolvidable amigo Agustín Merlos, quien me involucró en aquel proyecto de esculturas y fantasías durante todo un verano.


   La gran mujer de la que escribo es,  Puri Escribano López,  fallecida en el año 2011 tras una cruel enfermedad; pero que la recordaremos siempre en las vacaciones de aquel verano inolvidable disfrutando entre el grupo entusiasta de improvisados artistas carroceros, amigos de Agustín. Aquella joven mujer  era ya muy famosa  y admirada en la localidad, pues cariñosamente todos  la conocían   como “Puri Matrículas”,  por sus altísimas notas en todos los estudios que realizaba. Su simpatía y cordialidad se entremezclaban con la sencillez de su trato,  y aunque todos sabíamos de su inteligencia y valía, ella jamás se dio importancia por su inigualable trayectoria hacia las cumbres más altas que iba consiguiendo en sus estudios. 


    En este  especial viernes, Puri ha sido  protagonista indiscutible en los recuerdos de muchísimas personas que la conocieron u oyeron hablar de ella, pues  con el paso del tiempo su nombre había traspasado las fronteras locales donde nació, extendiéndose su prestigio y sabiduría no sólo en la región de Valencia, donde alcanzó el máximo nivel en sus  títulos universitarios, sino que también consiguió fama internacional. Las revistas científicas levantinas y su entorno universitario la han recordado entrañablemente en esta fecha, homenajeándola una vez más a título póstumo:

   Así, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia inauguró, el jueves siete de marzo del presente año, una exposición dedicada a las mujeres científicas que han contribuido en el desarrollo de la química; y entre ellas estaba nuestra paisana Puri Escribano López, Doctora en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia, que fue directora del Colegio Universitario de Castellón entre los años 1987 y 1989, participando definitivamente en la creación de la Universidad Jaime I de Castellón en 1991, donde fue vicerrectora de Investigación y  catedrática de Química Inorgánica. Ella protagonizaba en la mencionada exposición  uno de los 24 paneles con el dibujo de su rostro, más un resumen de sus aportaciones a la Ciencia, escrito en tres idiomas, castellano, valenciano e inglés.

   Nuestra doctora publicó más de cien artículos científicos en revistas especializadas nacionales e internacionales, participando en más de cincuenta proyectos de investigación, y fue coordinadora del Área de Ciencia de los Materiales de la Agencia Nacional de Evaluación de Proyectos.
   También se destacó ampliamente por su defensa en los derechos de la mujer y la igualdad, siendo una de las fundadoras del Seminario de Investigación Feminista o Instituto Universitario de Estudios Feministas y de Género. .
 
 La Universidad Jaime I  ya había dedicado a  nuestra  ilustre rodense la fuente  de la Escuela Superior de Tecnología y Ciencias Experimentales, “Font de les Dones Científiques”, el día 14 de mayo de 2012, testimoniándolo una placa conmemorativa como homenaje a su lucha en defensa  de los valores de las mujeres. La placa está junto a la que contiene los quince nombres de mujeres científicas  que  Puri ya había elegido personalmente como las más emblemáticas y significativas por sus aportaciones a la ciencia.


   Las palabras finales con las que nos despedimos  en este artículo de su hermoso recuerdo, fueron elegidas y pronunciadas por ella misma al final de su lección inaugural en la apertura del curso 2011-2012 de la Universidad Jaime I, unos dos meses antes de su fallecimiento, cuando tenía 59 años de edad, y pertenecían a la científica italiana  Rita Levi-Montalcini, en las que Puri parece que quiso identificarse íntimamente:

   “Nunca he pensado en mí misma. Vivir o morir es la misma cosa. Porque naturalmente la vida no está en este pequeño cuerpo. Lo importante es la forma en que hemos vivido y el mensaje que dejamos. Eso es lo que nos sobrevive. Eso es la inmortalidad”.



                       AGRADABLES ENCUENTROS Hace unos días, por la Plaza Mayor de La Roda, me encontré con una compañera y amiga, maestra...