viernes, 15 de octubre de 2021
miércoles, 28 de julio de 2021
UN PASEO SALUDABLE Y SORPRENDENTE:
¡LAS PISTAS DE ATLETISMO!
He estado caminando durante una hora ─como es recomendable hacerlo “los mayores”
diariamente ─ pero, en esta ocasión, por
diferente lugar a como lo había hecho otros días, (que era un
trayecto por calles cercanas a mi barrio: Charco, Echegaray, General Prim,
Peñicas… y otras muchas). Y esta vez estuve por el Parque de la Cañada,
desarrollando sobre la marcha un
improvisado recorrido.
Durante el paseo, recordé que había leído en
Facebook la existencia en La Roda de unas
básicas instalaciones para los entrenamientos de atletismo en el “Campo
Maracañí”, (creo que aprobadas en un pleno municipal del mes de julio de
2018) y, como todavía no conocía nada de
aquel lugar deportivo, decidí visitarlo, incluyéndolo dentro del improvisado trayecto
de esa tarde. Pero, antes de llegar “al
Maracañí”, observé a lo lejos una elevación artificial del terreno, como si
contuviera algún sendero nuevo. Sentí
curiosidad por ver de cerca aquella obra y abandoné el camino que llevaba,
cruzándome a campo a través hasta llegar a ese terreno.
¡Qué sorpresa tan magnífica y deseada! ¡Eran
unas pistas de atletismo hechas con
tierra apisonada y con anchura para cuatro calles!
Fue una alegría de las mejores de mi vida,
pues ¡por fin, La Roda tenía unas pistas de atletismo estables y, deseo
reglamentarias! Seguramente llevan ya algunos años hechas, pero desde hace
tiempo estoy desvinculado del deporte y siento
no haberme enterado antes, por lo que pido disculpas a quienes tuvieran esta magnífica
idea y proyecto, (y creo que fue el concejal de deportes de la anterior
legislatura, Eduardo Sánchez Martínez).
Decidí subir a ellas para pisarlas, salvando
la mediana altura en la que están construidas y, con ilusión, las recorrí varias veces andando ligero,
recordando con emoción los años jóvenes en los que competía en las pistas de Albacete, corriendo los duros
400 metros lisos.
(Éstas, están todavía sin terminar
completamente, enmarcadas solamente con su bordillo interior, hechas de tierra
apisonada, en la que se aprecian las múltiples pisadas de los atletas que entrenarán actualmente. Aunque es
una pena que solamente hayan previsto cuatro calles, pues hay terreno
suficiente para crear, al menos seis, si ocho creyeran que son demasiadas).
Y mientras marchaba sobre ellas, me iba
acordando de mis compañeros de atletismo, participantes en otras
especialidades: Antonio Cebrián Villodre en la carrera de 1.500 metros lisos, y
de Antonio Monsalve Marchante en los 100 y 200; pues ¡ojalá! hubiéramos tenido
nosotros, al menos, estas pistas para entrenarnos; (aunque los tres conseguimos
ser campeones provinciales en nuestra especialidad, así como en relevos 4x100,
complementados con un cuarto corredor: Paco Ferrero).
Por entonces, en los primeros años de la
década de los sesenta, como en La Roda no
teníamos pistas de atletismo, entrenábamos en el mismo terreno del campo de
fútbol, e incluso en las eras de “la laguna de los patos”. Allí nos entrenábamos
seriamente por pulir un estilo o rebajar una marca.
Creo que de eso hace ya…¡nada más y nada
menos que… unos sesenta años! Éramos jóvenes y nos “hervía la sangre”. Hacíamos
mucho deporte, especialmente atletismo, y competíamos contra otros, sana y
deportivamente, sobre todo en la “Semana
de la Juventud” en honor al patrón San Fernando ( 30 de mayo).
Para celebrar las competiciones provinciales
de atletismo, nos desplazábamos a Albacete en tren. Sólo allí existían unas
pistas de atletismo, que eran “de ceniza”, con cuatro calles, y nuestro
acuartelamiento o residencia oficial mientras duraban las competiciones, eran
unas tiendas de campaña montadas en el recinto del ferial de la capital
manchega.
Otros atletas que surgieron mucho tiempo después, cuando nosotros ya no
competíamos, (y alguno nos dedicábamos a entrenar y organizar campeonatos
locales dentro de la sección de atletismo que presidíamos en el Club
Polideportivo Doncel), sí que disfrutaron de unas escuetas y reducidas pistas
donde entrenar e incluso competir a escala local, aunque, por supuesto no eran
reglamentarias y se marcaban sobre el campo de fútbol. Era entonces ( por 1973)
concejal de deportes Eduardo Grande Villodre; pero algo servían para practicar y
fomentar el atletismo, ¡que era lo importante! (Las marcábamos Monsalve y yo
con tierra blanca, mediante un carricoche de bebé donde incrusté un bidón de la
horchatería de mi padre, con un agujero en su fondo para que cayera la tierra
blanca). A pesar de todo, de las reducidas dimensiones de las pistas, de la
incomodidad y pereza de tenerlas que marcar cada semana, etc., celebramos
varios campeonatos locales, infantiles y juveniles; (y menciono especialmente a
quien me ayudó en las tareas administrativas, con las puntuaciones y
clasificaciones de los equipos de aquella liguilla en el I campeonato local por
equipos: José Temprado López).
Después, el teniente alcalde y concejal de
deportes Antonio García Morales, secundó nuestra idea y proyecto de crear unas
pistas “ex profeso” para el atletismo, con cuatro calles alrededor del campo de
fútbol; aunque estorbaba la pared del fondo del campo en el trazado de la
segunda curva, que sería imperfecta. Sin embargo la primera curva estaría
trazada con tres radios distintos, (y se corría por ella velozmente sin salirse
el atleta), resultando unas pistas de
trazado parecido al de las cubiertas,
donde los jóvenes atletas rodenses podrían entrenar y competir a escala local.
(Y se desplazó el campo de fútbol hacia el marcador, dejando espacio a su
alrededor para cuatro calles enmarcadas
en dos bordillos con ladrillos blancos, por el interior y el exterior de las
mismas). ¡Se hicieron realidad gracias al apoyo del concejal mencionado,
Antonio García, muy amante de todos los deportes! Al menos era algo importante
para el atletismo local, aunque no fueran reglamentarias con 400 metros de
cuerda, porque no teníamos más terreno disponible.
De estas
dos últimas épocas mencionadas, recuerdo en las competiciones a atletas
como: Juan Carrilero Fernández, Emilio González
Chacón, Juan Ortiz, Modesto del Amo y su hermano Inocencio, Carmelo Canales, Antonio
Aranda, Antonio Grande Arco, Blas Fernández, Julio Salvador, Juan Gabriel
Martínez Puertas,...; Joaquina Berruga Charco, Monserrat Martínez Huerta,
Conchi Olivares, Encarnita Alarcón, Ángeles González… y muy especialmente
nuestro equipo cadete femenino, campeonas provinciales en Campo a Través, María
Victoria Atienza Blesa, Ventura González Melero, Juli Fernández Olivares y
Justi García Ortiz, con las que fui al Campeonato de España, en Tarragona
(1974). (Y recuerdo muchísimos nombres más, pero la lista se haría interminable
en ambas categorías).
Pasó el tiempo y al no poder celebrarse en ellas competiciones oficiales y federadas, sólo
entrenamientos, y, seguramente, por más motivos e intereses deportivos, dejaron
de existir. ¡Pero siempre fue el sueño de muchos el poder tener en La Roda,
algún día, unas básicas pistas de atletismo!
En mi vespertino paseo por las pistas actuales,
no había nadie entrenando y he disfrutado muchísimo en ellas, recordando
aquellos lejanos momentos de sufrimiento físico en los últimos metros de la
meta, cuando querías mantener la misma velocidad de los trescientos metros
anteriores y te pesaban las piernas como si fueran de plomo. Y he recordado
también en otros instantes, la satisfacción que te embargaba cuando conseguías aguantar el mismo ritmo desde un
principio y, medio exhausto, cruzabas la línea de llegada. Subir al pódium
después, si era tu día, también producía felicidad; tanta como verlas ¡por fin!
hoy día, aunque inacabadas, pero ya serviciales a los atletas y vecinos en
general.
Será un reto pendiente para nuestras
autoridades el poderlas terminar y complementar adecuadamente, y si es posible
con más calles ¡por favor! Lo más imprescindible y difícil era disponer del mucho terreno necesario, y esto ya se tiene,
(creo que gracias a la cesión de su dueño al municipio; por lo que todos
debemos estarle muy agradecidos). Pues, ánimo, adelante y enhorabuena.
ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA
domingo, 20 de junio de 2021
EMOTIVO
RECUERDO CON UN CENTRO DE FLORES
Ayer, sábado 19 de
junio, cuando llegaba a recordar tantas cosas con Carmen, una buena amiga suya
de La Gineta, Consuelo, salió a mi encuentro preguntándome si la conocía con la
mascarilla puesta. La había traído su hijo para ponerle a su amiga del alma un hermoso
centro de flores naturales.
La emoción se reflejaba en su rostro. Cuando se informó por José, el sepulturero, en qué lugar estaba Carmen para dejarle las flores, él la acompañó y le dijo que si yo no había llegado aún esa tarde, no tardaría mucho en llegar. Se habían pasado ya las seis y media cuando enseguida aparecí por la puerta. Esa misma fecha, 19 de mes, fue cuando Carmen murió, hacía ya un año y seis meses y, a Consuelo, una de sus grandes amigas de juventud, no se le había olvidado.
También mis ojos se llenaron de agua y mi
mente recorrió en un instante momentos pretéritos que pertenecían a una noviez
envidiable y lejana, aunque ahora la sentía muy cerca. Consuelo estuvo con
Carmen la víspera de nuestra boda, cuando por la noche, con varios amigos que
me acompañaron, cantamos a Carmen desde la calle, en la ventana de su
dormitorio. Allí, las dos amigas escucharon la ronda de una improvisada tuna
enamorada. Y más tarde todavía, volví yo solo con la guitarra a rondar a mi futura
esposa, tañendo viejos arpegios y melodías en solitario, como aquella…
Despierta, dulce amor
de mi vida,
despierta si es que te
hayas dormida,
escucha mi voz cantar
bajo tu ventana,
con esta canción te
vengo a entregar el alma,
perdona, si interrumpo
tu sueño,
pero no pude más y esta
noche te vengo a decir
¡Te
quiero!
Consuelo no lo había olvidado y fue testigo de
nuestra boda enamorada.
Nos despedimos con la mirada. Subió al coche de su hijo y los vi alejarse. Pasé a mi acostumbrada visita y admiré el centro de flores inmaculadas que su amiga dejó abajo, sin modificar la anterior composición en la lápida. ¡Cuántos pensamientos bonitos, recuerdos imborrables y penas infinitas envolvieron la tarde junto a Ella!
La vida sigue transcurriendo, como si nada hubiera pasado. Los hijos, los nietos, y tantas noticias del mundo siguen su trayectoria. Como debe ser y es natural. Nada se detuvo ni se detiene. Y allí, en un rincón escondido y solitario, yace Ella, recordada y amada, con su diáfana sonrisa cariñosa, como esperando que alguien vaya o vuelva a visitarla un momento. Sólo un momento, que será de vida y de recuerdo.¡Gracias Consuelo!
ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA
viernes, 21 de mayo de 2021
CANCIONES DEL GUITARRISTA QUIMERAS
En cierta ocasión, investigando el posible paradero de la "película de La Roda" que se había grabado antes de la guerra civil por iniciativa y deseo de don Tomás Navarro Tomás, me interesé muchísimo por la vida y canciones del popular coplero y guitarrista Quimeras, puesto que él era uno de los personajes protagonistas del reportaje cinematográfico.
Afortunadamente pude dar con el paradero del celuloide, como ya escribí en otras entradas de este blog, aunque estaba mal catalogado en lo tocante a la fecha y a la localidad. Tras la oportuna investigación, pudo contemplarla el público de La Roda en un hermoso acto en la Casa de la Cultura, el día 21 de septiembre de 2013, dentro de unas memorables jornadas tituladas: "El oro rojo. El azafrán en La Roda" , en donde tuve ocasión de leer mis investigaciones sobre el documental y las circunstancias que la rodearon hasta su descubrimiento.
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| Quimeras y Amalia bailando en el año 1933 |
Desgraciadamente, se había perdido el sonido de la película que habían rodado en nuestra localidad los jóvenes Gonzalo Menéndez Pidal y Arturo Ruiz Castillo en 1933. Por lo tanto, la inmensa mayoría de las personas jóvenes y no tan jóvenes que asistimos al memorable acto de presentación de la película, jamás habíamos escuchado las canciones y voz de Quimeras. Pero en otra ocasión posterior que tuve, un buen amigo, me comunicó que tenía grabado a Quimeras cuando era ya muy mayor, en un memorable día que fue a su casa con tal fin, y guardaba celosamente aquella cinta magnetofónica. Me hizo el gran favor de dejármela, para pasarla a formato más moderno (mp3) en un ordenador, aunque el sonido se grabó demasiado débil.
Con aquel material, hice la prueba de insertar el sonido a ciertas escenas del baile de la película con un Quimeras bien joven. Y el baile con este sonido añadido, para hacernos una idea aproximada de Quimeras bailando y cantando, lo publiqué en otra entrada de mi blog : La Roda, mi patria chica, que podéis comprobar.
Posteriormente, algunas personas relacionadas o interesadas en los bailes tradicionales manchegos, y concretamente con los bailes antiguos de esta localidad (director de grupo de baile, profesor de música de colegio o instituto, etc.) se interesaron, y se interesan, por obtener el total contenido de aquella cinta magnetofónica en sus dos caras.
¡Las canciones de Quimeras, tan auténticas y antiguas, no pueden pasar desapercibidas a los amantes de nuestras tradiciones!
Y ya he facilitado lo que se me pidió, enviando las canciones a los correos electrónicos de quienes me las solicitaron: grupos de baile, profesores de música,... Pero, por si otras personas relacionadas con el folklore manchego también las necesitaran para sus actividades artísticas, podría hacer lo mismo si, oportunamente, me comunican sus correos electrónicos.
ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA
martes, 6 de abril de 2021
DEL MINI-BASKET AL
BALONCESTO
Se aproximan los días ( del 9 al 12 de abril) en los cuales las componentes del equipo infantil femenino de baloncesto del entonces colegio José Antonio de La Roda, estuvieron en Valencia en la fase de sector, representando a todos los equipos albacetenses que habían participado en la misma categoría y deporte de los Juegos Escolares Nacionales de aquel año 1981, ya que, previamente, se habían proclamado campeonas provinciales.
Durante aquellos días, nos acompañó Carmen, mi esposa, como delegada del equipo, y a todas ellas las vemos posando en el polideportivo valenciano donde se celebraba la competición. La instantánea fue tomada antes de uno de los partidos contra un colegio de Zaragoza capital.
Pero aquel buen equipo de chicas que llegaron hasta la fase de sector en la capital valenciana, habían recorrido un duro y largo camino de entrenamientos y aprendizajes desde varios años antes, desde que eran alevines, con ocho o nueve años de edad. Aquellos primeros aprendizajes en los entrenamientos casi diarios en el patio del colegio, después de un tiempo, dieron como fruto ganar nuestro primer campeonato provincial en mini-basket en el año 1976 con estas niñas que vemos:
![]() |
| Año 1976. Este equipo se proclamó campeón provincial de mini-basket alevín. |
En años sucesivos, los entrenamientos
continuaron; los realizábamos antes de las clases lectivas o después, y además
de ser un ejercicio saludable, técnico y educativo, también les servía de
distracción y divertimento. Así en el año 1978
volvieron a ganar otro campeonato
provincial de mini-basket, haciéndose
esta fotografía de recuerdo con la copa que les dieron:
| Año 1978. Volvieron a ganar el campeonato provincial de mini-basket alevín. |
![]() |
| Año 1979. Ganadoras del trofeo local de baloncesto infantil "María Auxiliadora. |
Como la constancia es una de las virtudes
que debe tener un equipo para ser competitivo, a ellas no les faltó, y siguieron entrenando y poniendo de su parte
todo lo que pudieron. Así, en el año 1981,
ganaron el ya mencionado campeonato provincial de baloncesto infantil y, después,
representaron a la provincia de Albacete en la fase de sector que se celebró en
Valencia.
Es hermoso y gratificante como educador, recordar aquel bonito pasado escolar y deportivo, y me figuro que también lo será para todas aquellas chicas que, desde niñas alevines, fueron protagonistas de esta pequeña historia.
ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA
viernes, 26 de marzo de 2021
EL NIÑO ENJUGUETADO
“… En los
primeros cursos del bachillerato, él estudiaba lo justo y no se esforzaba
demasiado, pues dedicaba más el tiempo a
sus juegos y a la lectura de los tebeos y cómic que le entusiasmaban.
Su imaginación y fantasía infantiles eran grandes, y sus pensamientos estaban siempre concentrados en las aventuras e historias que todos los días leía en los dibujos de interesantes colecciones. E igualmente, le ocurría con las películas que les proyectaban los domingos en un viejo y coqueto cine del pueblo, siendo aquellas películas de aventuras otra importante fuente de alimentación para sus fantasías
Volcaba boca abajo una silla de madera, ¡y era un caballo en la época de los caballeros de la tabla redonda!, donde el palo de una escoba era la lanza, y la tapadera de una tinaja, su firme escudo; o, la silla podría ser un caballo en pleno oeste americano, rodeado de indios invisibles a los que disparaba con un revólver hecho con las pinzas de la ropa, haciendo con la boca unos ruidos guturales extraños en los disparos imaginarios.
De esta manera, disfrutaba él solo con su imaginación, mientras estuvo estudiando los primeros cursos de bachillerato, en vez de concentrarse responsablemente en los trabajos académicos. Y, ¡así le pasaba!: ¡Que iba siempre muy justito en los estudios!, pero, aunque en los exámenes de junio le dejaban alguna asignatura pendiente para septiembre, la aprobaba ampliamente después, en los exámenes extraordinarios del famoso mes septembrino, y nunca repitió un curso.
No se
acordaba quien divulgó en la academia que,
para no sentir el daño de “doña mala”, (que era la tabla de madera
con la que, a veces, castigaban a los alumnos por sus travesuras, faltas, etc.), había
que frotarse bien la palma de la mano con un ajo crudo; y eso solían hacer casi
todos los días por si acaso tenían esa mala suerte. Incluso creían que, con el
ajo, podría romperse la regla de madera en algún golpe, pues dichos ajos, endurecían
la piel muchísimo. ¡Eso se cotilleaba
entre los alumnos!
Alguna vez, aleatoriamente, el director les solicitaba la otra mano, la
que no estaba untada de ajo y, desde luego, hacía bastante más daño “doña mala” en la superficie de la palma de esa
otra mano.
Además, se contaban e intercambiaban los argumentos de las películas que habían visto el domingo anterior, si, por ejemplo: uno de ellos había ido a ver la película de un cine determinado y el otro amigo había asistido a diferente sala y proyección . Pero, si los finales de aquellas historias no les gustaban, porque “el bueno” no se casaba con la guapa protagonista, o la justicia quedaba en entredicho si finalmente triunfaba “el malo”; al día siguiente, el lunes, en clase, durante el estudio, ellos les cambiaban los guiones y las hacían terminar como deseaban.
Además, cada uno de los dos chicos, creaban en sus casas unos breves resúmenes de aquellas películas del domingo, con un dibujo inventado y representativo de lo que habían visto, en unas cartulinas estrechas y pequeñas, de unos 5x12 centímetros, que recortaban de los bordes de las cajas de las camisas.
Después,
tras el paso de tantos años, ellos, ya adultos, reflexionarían firmemente que, aquellas
pequeñas cartulinas tenían un gran mérito, y bastante más sus creadores, pues
eran muy jóvenes, todavía niños-adolescentes, pero sabían sintetizar en pocos
renglones toda una película de acción o de amor, inventando magníficamente,
además, un dibujo que las representara.
¡No estaba nada mal para tan cortas edades! También pensaban que tendría algo que ver la influencia de aquel buen profesor de Literatura que tuvieron, pues con él aprendieron felizmente a redactar y a componer un texto. Su influencia fue muy importante. Les cautivaba escucharle recitar un poema, o explicar una lección con aquella voz grave, serena y melodiosa. Fue un gran profesor, pero murió muy joven, aunque ellos lo recordaban como un señor mayor. Murió a los cuarenta años de edad, el 29 de noviembre de 1968, cuando todos sus alumnos eran ya hombres y mujeres de provecho y con su futuro resuelto.
Y, fue en el último curso de bachillerato en donde se despertó a la realidad del estudio aquel niño lector de tebeos, aunque no abandonó totalmente sus fantasías. Ocurrió que, uno de los dos alumnos internos que tenía la academia, era su compañero de curso, y era un buen estudiante; no desaprovechaba el esfuerzo y el dinero que aportaba su padre para su formación; y fue un gran amigo influyente para el despertar del letargo entre tantas aventuras y sueños infantiles.
Era natural de un pueblecito de la provincia vecina; no le gustaba perder el tiempo en fantasías y aprovechaba muy bien las horas para estudiar con todas sus fuerzas. La influencia de sus buenas costumbres hicieron mella en el coleccionista de tebeos; y la pérdida, por su parte, de la inmadurez, adquiriendo más responsabilidad con el buen ejemplo de sus amigos, hicieron que se concentrara firme y seriamente en lo que estudiaba.
Y dedicó toda su atención y esfuerzo para
sacar limpiamente el curso. Aquel año aprobó, en junio, todas las asignaturas
del último curso de bachiller, y con buenas notas; y aprobó, días
después, la reválida. Tres meses más tarde, también aprobó los exámenes del
ingreso de magisterio.
Dejó
de jugar y fantasear con sus caballos blancos de madera y anea; dejó que
desaparecieran vivos los indios en el corral, y dejó de preocuparse y enfadarse
porque no terminara bien y a su gusto una película; o porque el cómic o el tebeo de
turno hubiera cambiado de dibujante o no siguiera el argumento que él desearía.
Aquel mundo infantil de los juegos a héroes y princesas se
fue acabando paulatinamente, dando paso a un adolescente, aún tímido y romántico,
extremadamente sensible, enamoradizo, con vocaciones artísticas y deportivas.
En un viejo baúl de sus abuelos, en la cámara
de la casa, guardó las colecciones de
tebeos y cómic entrañables de la niñez, (y allí continúan existiendo); y
empezaron a llegar los libros de historia, de literatura, de ciencia, de arte,
novelas, ensayos, las tesinas y tesis publicadas por historiadores transmitiendo conocimientos sobre
su pueblo y su gente …Aunque nunca dejó de soñar y tener ilusiones, pues, su fantasía solo permanecía dormida en un
cercano rincón de su mente”.
ADOLFO
MARTÍNEZ GARCÍA
domingo, 20 de diciembre de 2020
HACE YA UN AÑO
Tal vez, por hacer un año de su inesperada muerte, piensen algunos familiares y amigos que debemos poner unas palabras recordatorias en el día de hoy. Se tiene costumbre de hacer algo parecido en la conmemoración del mes y del año del fallecimiento de las personas ( la misa de mes, la misa del año, esquelas recordatorias, etc.) Y no deseo romper esa tradición cristiana.
Pero han sido todos los días cuando la hemos seguido recordando mentalmente y la he visitando en su nueva morada. Y le dedico mis pensamientos, recuerdos y sentimientos en un libro homenaje a su maravillosa personalidad, que sus amigas y familiares poseen ya de la edición especial y limitada, exclusivamente para ellos, pues no está a la venta.
Por esta hora, en la que escribo estas palabras, se le decía una misa de cuerpo presente a Carmen en la iglesia El Salvador, y después, casi anocheciendo, se le dio sepultura . Había fallecido el día anterior, el 19, en la clínica de Santa Cristina de Albacete por una parada cardiorrespiratoria, dada su extrema debilidad, tras 21 días sin apetito para poder alimentarse, motivado por un tratamiento preventivo, que le resultó nefasto, muy tóxico, como puro veneno.¡Parece imposible e irreal; pero así fue!Adolfo Martínez García
AGRADABLES ENCUENTROS Hace unos días, por la Plaza Mayor de La Roda, me encontré con una compañera y amiga, maestra...
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DE FRANCISCO CISNEROS FRAILE No me podía creer la noticia que leía en Facebook esta mañana del jueves 20 de febrero de 2025, a l...
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SOBRE NUESTRO TRAJE MANCHEGO Y SUS CANCIONES TRADICIONALES. Año 1988.La Reina y Damas de las Fiestas vestidas de manchegas , ...
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RECORDANDO A “ QUIMERAS” Y A SU ESPOSA AMALIA (por ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA) “Quimeras” en la película de 1933 A hora...













