viernes, 19 de junio de 2015


AQUELLAS DESTRUCCIONES EN LA IGLESIA
(por Adolfo Martínez García)

Cuando estaba escribiendo el artículo anterior de este blog  con motivo de la traída y  estancia en esta localidad de la imagen de la Virgen de los Remedios, mencionaba que  la primitiva imagen formaba parte del pasaje  bíblico de la Anunciación e iba acompañaba  del  arcángel San Gabriel, etc. etc. Y mientras aludía a su destrucción y quema en Fuensanta, durante la guerra civil de 1936,  por irreverentes individuos, ateos y artísticamente incultos,  me acordé  por asociación de ideas― de un  interesante documento donde se enumeran los desmanes y destrucciones que también  ocurrieron  en La Roda a través de individuos de igual calaña.

   Pensé entonces que no vendría mal el publicar  algún día aquel documento con las  destrucciones que el párroco de La Roda mecanografió  en el año 1940,  casi recién terminada la cruel contienda entre hermanos, pues siempre habrá personas interesadas en encontrar datos de aquellos tiempos.

   Y ya que, dos buenos amigos y compañeros en  comunes intereses artísticos  y defensa de nuestro patrimonio,  me pidieron  hace semanas que les facilitara una copia digital de la fotografía que poseo del Cristo Crucificado que formaba  parte del  “Altar del Santo Cristo”, situado en la “Capilla del Cristo de la Pasión”, también llamada “Capilla del Pilar”, (entrando al templo, la segunda a mano derecha), aprovecho ahora la ocasión con este nuevo artículo para  satisfacer  su petición y deseos.

  Antiguamente, dicha capilla era conocida popularmente como “de los Oñates”, (ver mi libro “Tradición y Creencias…” pág.42). Y según el inventario general realizado por el párroco don Gerardo González García entre 1924 y 1926,  en sus págs. 1 a 35, donde figuraba el “Altar del Santo Cristo”, también era llamada “de los Escobares” porque a esta familia le correspondía su conservación, y así mismo se le llamaba “de los Arces” porque, personalmente,  la cuidaba “…doña Rosa Escobar, viuda de Arce”.
   Ante aquel Cristo traído de Italia se cantaba en los Viernes Santos “El Miserere”, según dejó manuscrito mi recordado maestro de Primaria don Antonio de la Hoz. La imagen era de tamaño natural y, como se ve en la fotografía, llevaba adosados a su alrededor varios emblemas  de la Pasión creados en bajorrelieve.

    Creo oportuno  publicar ahora este trabajo con  aquel interesante contenido de las destrucciones artísticas  del templo parroquial,mas la foto digitalizada del Cristo, atendiendo a estos amigos rodenses que están, como siempre, haciendo buenos y trascendentes trabajos en favor de nuestra villa y de sus gentes.

   La copia del  documento que publico,  apenas puede leerse en algunos tramos seguramente porque “la cinta” de  la antigua “máquina de escribir”  del señor cura-párroco estaba muy desgastada y su tinta casi extinguida. Por ello,  primero pensé volver a reescribir su texto para comodidad de los lectores interesados en sus contenidos; pero creo que resultará más convincente y auténtico transmitirlo tal y como está, aunque sea más incómodo de leer: 


sábado, 2 de mayo de 2015


          ANUNCIACIÓN SIN  ARCÁNGEL

Pasó la conmemoración de la Semana Santa, y ahora nuestra próxima gran festividad colectiva como pueblo religioso, se desarrollará durante las tres semanas de honores  a la madre de Jesucristo, a María de Nazaret, a través de su imagen con la advocación  “Virgen de los Remedios”.
  
Este fue el nombre  que el fraile trinitario  Cristóbal Granados de los Ríos escribió por primera vez en su libro sobre la  historia de la imagen, que se publicó en el año 1648, haciéndolo coincidir con el nombre y advocación que tenía la patrona de su orden religiosa, precisamente, “La Virgen de los Remedios”.

   Pero, parece ser que  el pueblo llano, antes de  hacerse cargo de la ermita y manantial de agua rodenses la orden religiosa de los trinitarios, que fue por 1558,   ya existía   una gran devoción mariana en aquel lugar, pero con otra advocación distinta: "La Virgen de la Fuente  Santa”. 
   Pues, por la forma en que surgió el agua, repentinamente, y porque sus baños sanaban  a las gentes que allí llegaban, se  le atribuía  intervención divina ―recordando las explicaciones que nos transmitieron nuestros regidores del siglo XVI―. Existiendo en toda la comarca una gran devoción a  la imagen que allí se colocó.

   Nombre primitivo de “La Virgen de la Fuente Santa” que, por intereses determinados  de la orden trinitaria en los que no vamos ahora a entrar, pero que se  transparentan claramente  en su propia historia, cambiaron por el actual que conocemos “de los Remedios”, al hacerse dueños de aquella ermita y fuente tras convencer a los regidores del concejo de esta villa, consolidándose plenamente esa nueva costumbre desde que el  Provincial de la orden, Simón de Rojas, le encargó escribir la historia de la imagen a Granados de los Ríos  en el año 1621.


  Como el propio fraile escritor reconoce en el capítulo  XI de su libro  y todos sabemos ya,  la imagen venerada era una representación de la escena bíblica de la Anunciación, la cual es creada  siempre por los artistas con dos personajes: el arcángel San Gabriel y  la Virgen María.

 El trinitario escribió que junto a la primitiva imagen de la Virgen estaba su arcángel, ya que formaba parte de la escena propia de la Anunciación, el cual fue golpeado y derribado por el fraile perturbado, Pedro de Tébar, cuando también golpeó a la imagen de la Virgen y le hizo su “cardenal”.
( Le resquebrajó y rompió en la cara un trozo de su estuco y pintura, mostrando la madera de la que estaba  tallada, como se aprecia en un primer plano fotográfico de la imagen primitiva).

   Posteriormente,  otro fraile de la misma orden, Francisco de la Vega y Toraya,  quiso justificar la presencia del arcángel en aquella escena de la Anunciación que podía contemplarse en el altar mayor de la iglesia del convento de Fuensanta, dando por seguro que la “hechura”, el estilo, la materia o madera del arcángel era igual al de la imagen de María, así como su autor. ¡Claro, las había hecho el mismo escultor para formar la Anunciación! ¡No eran dos tallas sin relación entre ellas, sino que formaban pareja de una misma escena en la vida de la Virgen!

   Y Bonifacio Porres, otro fraile trinitario más moderno, describe los detalles de la posición anatómica de esta  imagen de María, específicos y clásicos de Ella por ser  una Anunciación.

   A pesar de parecer aislada o alejada   la imagen del arcángel respecto a  la imagen principal de María en su nueva advocación trinitaria como  “La Virgen de los Remedios”, para darle individualmente a ésta la credibilidad conseguida de su aparición milagrosa a un pastor, como habían escrito otras órdenes religiosas de sus patronas aparecidas milagrosamente, a las que se quiso imitar y superar en la publicación del libro de Granados de los Ríos,   no  se pudo  olvidar ni negar en ninguna ocasión la presencia del arcángel en el altar de la iglesia del convento, cerca de la imagen paralela de La Virgen, puesto que ambas formaban juntas una misma escena relatada en los evangelios: La Anunciación.

   Dicha presencia, especialmente la de la imagen de María, también  la confirmaron los rodenses del año 1671,  durante el juicio ocurrido entre las dos villas hermanas, reclamando La Roda sus derechos y posesión de la imagen, como patrona de la misma, transmitiéndonos que había sido llevada a aquella iglesia  del convento  por los propios rodenses para exaltar allí su culto, pero que pertenecía a este pueblo y había estado anteriormente en el templo de El Salvador.

   Ambas imágenes escultóricas de autor aún desconocido, pero  magnífico en estilo y técnica, según  las fotografías  y crónicas que nos han llegado de otras épocas,  fueron destruidas, quemadas, durante la última guerra civil (1936-1939). A lo sumo, algún resto minúsculo queda de sus talladas anatomías. Un resto muy conocido, y probablemente alguno más, totalmente desconocido, salvados de las llamas.

   Aprovechando los detalles que uno de aquellos restos transmitían, junto con las fotos originales que se conservaban, el escultor Jacinto Higueras creó una imagen similar a la primitiva, en 1940: otra Anunciación; pero sin el arcángel, la cual es  la actual imagen de “La Virgen de los Remedios” que veneramos como patrona de las dos villas, de La Roda y de Fuensanta, y que tradicionalmente traemos y llevamos en romería todos los años.

   Aunque casi nos hayamos  olvidado del magnífico  arcángel que acompañaba a María en su escena de la Anunciación, sigue adivinándose su presencia ante la posición clásica y tradicional de Ella: de rodillas, humilde y sencilla, “…con la mano derecha levantada en forma frontispicial ―como describió fray Bonifacio Porres― y en la izquierda sosteniendo un libro donde está escrita la profecía de Isaías…”
                        
                  ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA  
   

viernes, 13 de marzo de 2015




         UNA SEMANA SANTA…  ESPECIAL

De nuevo otra primavera, y otra vez conmemoramos la “Pasión, Crucifixión, Muerte y Resurrección de Cristo”;  pero este año es para los rodenses y vecinos en general  una conmemoración muy especial por varias razones significativas:

 Es el primer año que vivimos las procesiones y actos litúrgicos  bajo un prisma más exigente  y comprometido  al haber sido merecidamente  “Declarada de Interés Turístico Regional”. Y precisamente en este año, cuando a la cofradía de Jesús Nazareno la más antigua y heredera de aquella  del siglo XVI  “de la Sangre de Cristo”  le corresponde  la organización  y coordinación de los actos.  
Porque, por primera vez,  muy acertadamente, se han expuesto en la antigua ermita de San Sebastián  todas las imágenes que participan en las procesiones, creando escenas secuenciales que  recuerdan la trágica y última semana vivida por Jesucristo en Jerusalén.

   Y  porque, precisamente, la exposición está en el mismo edificio que era la antigua sede de la ancestral cofradía de la Sangre de Cristo, hoy de Jesús Nazareno, en donde hace más de cuatrocientos años se custodiaban  las imágenes que salían en las procesiones. Es, como dice María José Martínez, la  secretaria cofrade de la hermandad de Jesús Nazareno, “…que de nuevo han vuelto a su primera casa, donde antes se custodiaban”.

   Este año es la primera vez que se ha conseguido todo esto. Por eso digo que es ¡una Semana Santa muy especial! 

  ¡No dejen de visitar esta maravillosa  exposición! tanto si son creyentes como si no lo son, pues es, para los primeros, desde el punto de vista religioso y espiritual, un hermoso y reflexivo Vía Crucis contemplativo que ayuda a imaginar los padecimientos del Redentor y ayuda en la oración a los creyentes.

Y paralos segundos, mirándola sólo desde el punto de vistacultural y artístico, es una impresionante exposición de esculturacon tallas magníficas que pocas veces podremos volver a verasí, tan cercanas y expresivas, casia la altura denuestros ojos.

   Recordemos brevemente que al finalizar la guerra civil (1936-1939), no había imágenes con las que seguir celebrando las tradicionales procesiones de Semana Santa, pues habían sido destruidas y quemadas por las gentes ateas y sobre todo  incultas, porque  destruyeron totalmente el patrimonio iconográfico de la villa.

    Y como  esto mismo se había repetido en multitud de pueblos y ciudades de la nación, ante tanta demanda de nuevas imágenes en unos años de crisis,  los talleres  escultóricos  de la provincia de Gerona,  como eran los de la localidad de  Olot, especializados en hacer imágenes en pasta de madera,  material más asequible a la entonces deficiente economía de las cofradías y en general de la sociedad española, surtieron rápidamente los pedidos  que les solicitaban  para poder seguir celebrando la tradicional  Semana Santa en cualquier rincón de España.


También la Iglesia facilitó la difusión de estas imágenes, pues concedió un privilegio permitiendo que  pudieran bendecirse ( ya que estaba reservado para las de madera o materiales nobles y preciosos) pudiendo así recibir culto en los templos.

  Hay en la exposición algunas imágenes de pasta de madera de aquella época de la posguerra, que ya son históricas, pues sus primeros escultores creadores ya murieron, como Santiago Castellanos o Martín Casadewall,  en “Jesús Nazareno”(1943)  y  “El Cristo Yacente” (1942)”, respectivamente. Y de igual época y modalidad son las de “San Juan Evangelista”, “Cristo Amarrado a la Columna” y “Cristo Resucitado”.

   Y otras,  del mismo material y técnica, bien modeladas y expresivas, son más recientes,  como “El Cristo de Medinaceli” o “Ecce Homo” (1958). Y las complementarias: “El Cirineo”(1961) que acompaña a “Jesús Nazareno”;  “El Sayón y el Soldado romano” (1994) del “Cristo Amarrado a la Columna”; las cuatro imágenes del grupo de “La Verónica”(1992 y 1994).
 Y  son muy dignas de admirar  las magníficas imágenes talladas directamente por el artista sobre los bloques de madera. ¡Son verdaderas joyas de importantes y famosos escultores contemporáneos! Las hay, desde  los años de la década de los cuarenta, (¡Ah!, perdón, pues hay una talla anterior, de 1786, del escultor valenciano José Esteve Bonet,  restaurada, rehabilitada y reconvertida en “Las negaciones de San Pedro”  desde hace unos dieciocho años, gracias al magnífico escultor valenciano Gabriel Cantalapiedra; ya que este San Pedro, en sus orígenes fue una “ánima bendita del Purgatorio” que estaba junto a otra más  a los pies de la Virgen del Carmen, todo obra del ya mencionado José Esteve).
  Reiniciando la enumeración de  las tallas de la década de 1940,  podrá admirarse a la antigua Verónica, hoy reconvertida en María Magdalena, obra posiblemente del escultor alzireño  Ernesto Casterá y Masiá; la imagen de “La Soledad” es del año 1941 y se desconoce su autor.

   Del importante escultor  valenciano   Carmelo Vicent Suria, son preciosas sus imágenes de “La Oración del Huerto”(del año 1955)  y del “Cristo del Perdón” (año 1955);  del  genial murciano Gregorio Molera Torá , contemplamos  “La Dolorosa” (año 1955), imitando a la famosa de Salcillo.

  Ya en tiempos más cercanos  disfrutamos de las tallas del escultor hellinero José Zamorano Martínez con su “Virgen de la Amargura” (de 1998) y “La Esperanza Macarena (de 1999). Del gran escultor sevillano Fernando Cotro Sáenz  vemos  las tallas de “Jesús Cautivo” , del año 2004, junto a  la del “Guardia  Judío del Sanedrín”, del año 2014.

  Y del joven y famoso escultor sevillano, Fernando Aguado Fernández, admiramos su impresionante  “Jesús Coronado de Espinas”, del año 2012.

 Las cruces expuestas recordando  el instrumento físico donde murió Jesús u otros momentos de la pasión, como las referentes al paso de “Las Siete Palabras”, tienen un emotivo significado y transcendencia, pero no  las  integro entre las imágenes escultóricas. 
 ¡Un auténtico lujo esta inolvidable exposición!    Recuerden que estará abierta al público, desde los días 7 al 26 de marzo y, con creencias religiosas o sin ellas, simplemente por  amor al  arte y a la cultura, deben contemplarla. ¡No se la pierdan!

                                ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

viernes, 13 de febrero de 2015


ESTAR MÁS O MENOS AL DÍA
Comparándonos con otras generaciones más jóvenes, como la de nuestros hijos,  en su formación, en la manera de vivir y pensar,  podría parecer  que “ pertenecemos  a  la era de los dinosaurios”; pero, bastantes personas mayores, entre las que ya me encuentro, como tantas otras contemporáneas,  siempre hemos procurado no dejar demasiadas distancias con  los nuevos pensamientos, modas y tecnologías, intentando estar siempre  “casi”  al corriente de los tiempos.

   Si echo la vista atrás, recuerdo que  mis primeros  sueldos  los invertí en “aparatos” que  se anunciaban novedosos y llamaban poderosamente la atención en las revistas; por supuesto que no se vendían en localidades pequeñas y había que adquirirlos  en las grandes ciudades. Así,  en 1964, a través de un catálogo,  me compré en Valencia una guitarra eléctrica con su correspondiente amplificador; o un pesado magnetófono de grandes carretes con anchas cintas grabables,  con el que capté las voces de  mi familia y de otras personas, como también de los grupos musicales rodenses que fueron surgiendo:  “Los Kastell”, “Los Gardos”, “Los Macucos” etc. (También descubrí, y con mucho desencanto, lo poco magnetofónica que resultaba mi voz). Luego llegaron los tomavistas mudos, el Super-8 y su proyector, etc. etc. 

   ¡Siempre creí que era importante  “capturar  el tiempo” veloz e irrepetible de nuestras gentes! Entonces yo era bastante joven. Hoy no lo soy tanto, ¡vamos cumpliendo décadas!, pero procuro seguir en la misma línea de no abandonarme y estar un poco al día en nuevos  aparatos y tecnologías.

   Como consecuencia  de lo comentado, me hice este blog  para escribir de vez en cuando, ya que, como dejé escrito en la primera entrada  de estas páginas electrónicas, en La Roda había desaparecido el periódico  “Plaza Mayor”,  donde colaboraba asiduamente junto a varios compañeros,  quedando  desde entonces un poco huérfanas   la creatividad  y   la comunicación.

   “Navegar” por Internet, tener correo electrónico y comunicarse por   “WhatsApp”, es ya muy normal en  personas de mi edad, aunque no tenga tanta   como la que alcanzó  nuestro profesor don Manuel Merlos Ruiz, que  manejaba el ordenador como un adelantado de  su tiempo y, por entonces, él tenía  más de noventa años.

   Parece que nadie es ya capaz de  asombrarse  de los gigantescos adelantos tecnológicos de que disponemos cada nuevo día. Es como si  hubiésemos perdido  “la capacidad de asombro” ante tantas innovaciones e inventos que nos siguen rodeando. Y ya antaño, por el año 1960, no nos asombramos lo suficiente  cuando veíamos en directo y pésimamente los primeros partidos internacionales de fútbol por la primitiva televisión en blanco y negro ¡Aunque  el encuentro se estuviera retransmitiendo  a miles de kilómetros de distancia y “en la otra parte del mundo”! ; o  cuando “estuvimos presentes”  en la boda  de la española Fabiola y el rey Balduino de Bélgica.

   Y todas aquellas imágenes las contemplábamos impertérritos aquí, en La Roda,  en el único par de  primeros televisores  en blanco y negro que existían  en el pueblo y visionábamos públicamente  (la mayoría desde la calle, a través de un escaparate). Entonces, aunque descubrimos  y disfrutamos de aquel gran invento, creo  que no llegamos a asombrarnos.

   Ahora tampoco nos asombramos de las nuevas tecnologías y “aparatos”  que disfrutamos:  de los teléfonos móviles, ordenadores…y especialmente de Internet; aunque nos hayamos  preguntado  alguna vez dónde estaría físicamente “el almacenamiento” de tanta documentación digital, millones de fotos y vídeos  que contienen inalterables nuestros correos electrónicos y páginas Web.

   ¿Dónde estará  ese o esos gigantescos ordenadores con inmensa capacidad para almacenar o contener tantos datos al día? ―nos hemos preguntado más de una vez―. ¡Porque  existen físicamente en alguna parte! ¡Claro!

   Y también fue muy llamativo en su momento el hecho de que nos pudieran guiar “unas maquinitas”, llamadas navegadores, GPS, o  conocidas  familiarmente  por otros como “tontones” porque existía una marca con un nombre  parecido,  y que adosadas a nuestros coches nos guiaban   a todos al mismo tiempo; sí, ¡a millones de conductores por  miles de ciudades desconocidas y carreteras distintas,  y cada uno llevaba su itinerario sugerido a través de un satélite! 

   Desde luego si no nos asombramos profundamente  en su momento, sí que despertó  nuestra mayor curiosidad y,  al menos,  también muchos nos hicimos las consiguientes  preguntas y averiguaciones para  salvar nuestra ignorancia.

   Pero volviendo ahora al contenido y existencia de este  humilde blog,  no deja de sorprenderme el que existan tantas personas curiosas en tantos sitios del mundo que visitan estas páginas localistas. Es muy llamativo para mí y muy gratificante también el pensar, aunque sea ingenuamente, que esas personas se molestan en leer lo que voy escribiendo.

   Sorprendido por tan variados lectores que visitaban  estas  páginas, capturé hace tiempo la información estadística que  me ofrecía la pantalla como administrador ¡ Y  me pareció mentira el resultado! Era como si  los desaparecidos lectores  locales del mítico periódico  Plaza Mayor se hubieran multiplicado   y   esparcido  por todo el mundo, continuando su lectura  a través de Internet.

   Me hizo ilusión  enumerar las visitas que desde  tantos países lejanos se habían  ido interesando por mis artículos. Los lugares desde donde se realizaban eran: (en orden decreciente, según el número de ellas), además de  España:  Estados Unidos,  Alemania, Francia, Rusia,  Colombia,  Reino Unido, Polonia, Marruecos, México... y así seguían  otras naciones como Ucrania, Noruega, Suiza, Israel, Canadá, El Salvador , etc.).

   De vez en cuando, seguí anotando datos y, según el tema  o algún  que otro factor influyente, en un solo día estaban contabilizadas  casi seiscientas visitas, aunque otras veces  sólo fueran unas decenas.  Seguro que eran cantidades pequeñas, minúsculas, comparándolas con las de otro  cualquier blog  menos localista, con temas mucho más novedosos y  universales, (en éste solo hay… de La Roda, de La Roda y de La Roda). Y esos otros  blogs podrían  acumular cientos de miles de visitas; pero para mí era más que suficiente lo conseguido.

   Lógicamente,  pensé que  esas visitas e interés no serían  siempre porque les atrajera demasiado  lo que yo pensaba y escribía sobre mi pueblo a un alemán,  a un ruso o a un polaco  ¡No es uno  tan  iluso  y soberbio!

   Mejor, intuí que podría ser… porque   habría muchísimos rodenses desperdigados por tan diferentes lugares del mundo que, cuando encontraban un título recordatorio de su patria chica, de su Roda, no dudaban un instante en abrir sus páginas  para curiosear en ellas y sentir más fuertemente  sus raíces, su familia y  el lejano hogar que un día tuvieron que dejar. Y de ser así, ¿qué mayor honor  podría recibir un blog rodeño, que estas visitas de sus paisanos?  

   Y aunque cueste un poco creerlo, también  existen en el extranjero muchísimas familias que provienen  de La Roda y desearon  transmitir sus orígenes de generación en generación. No sería nada extraño que a sus descendientes les llame la atención visitar un blog que aluda a la vieja tierra de sus antepasados.

   Por lo tanto, superada mi sorpresa,  me he convencido de que no es nada extraño que proliferen las visitas  a cualquier blog  rodense  desde tantos lugares  del mundo,  por unos u otros motivos de curiosidad. Y  a mí me congratulan y  animan esas visitas para seguir  escribiendo y estar, más o menos, al día; aunque también existan otros motivos  internos  que son los verdaderos motores de esta absorbente  actividad creativa.


                                            ADOLFO MARTÍNEZ GARCIA

miércoles, 14 de enero de 2015


MAGNÍFICA RONDALLA ESCOLAR

   Esta fotografía  pertenece al año 1976. Los maestros don Manuel Moreno Martínez y quien escribe estas palabras,  habíamos  creado una rondalla en el Colegio Público José Antonio con aventajados y maravillosos  niños y niñas de diversos cursos. 
               Año 1976. Rondalla escolar del Colegio Público José Antonio.

   Les enseñábamos a tocar la bandurria, el laúd o la guitarra en horas no lectivas, al salir del colegio y en los sábados; y otros ya sabían. Por el  gran entusiasmo que todos pusimos, niños, niñas  y maestros,   llegamos  finalmente a grabar varias canciones con una radio-casete del centro educativo, y algunas de ellas se podrán escuchar  al final de este artículo ¡Seguro que se   sorprenderán!

   Los dos maestros que dirigíamos la rondalla también tocábamos con ellos. Todos tuvimos la gran suerte de que hubiera por entonces en el colegio una niña que cantaba estupendamente; era la más joven de aquel grupo infantil, con nueve o diez años. Lo hacía muy bien y era la estrella que brillaba con luz propia a pesar de su corta edad: Ana María Tébar Piqueras.  La vemos en la fotografía testimonial que he logrado rescatar de una diapositiva algo desenfocada, donde  la estoy señalando con mi mano puesta sobre su cabeza ¡como la gran protagonista que era en el grupo!

Bandurria

  No podré escribir  como quisiera  todos los nombres de los que están en la foto ( y por ello ruego a los que no mencione que  me disculpen), aunque sí  reconozco a bastantes, pues además de los dos maestros mencionados  y  de Ana María, estaban también:  su hermano Juan Tébar Piqueras,  Salvador Peñarrubia Sánchez, Miguel Ángel Andrés Pérez, María Elisa López Sánchez, Leandra Araque Simarro, Isabel Ortega Lozano, Catalina Jiménez Pina, Juan José Fernández del Amo, Daniel Arenas Serrano (con la pandereta), Eduardo Molina González, Antonio Sánchez  Martínez, Isabel Sanchez… (Y aquí ya me gustaría escribir los nombres completos de los que me faltan, por lo que ruego a quien  reconozca y recuerde alguno más, ¡que me lo diga y podré completar la lista mucho mejor!).

  Hubo otros alumnos que  recuerdo y no están en la fotografía de aquel día, como Alejandro Prieto Cebrián, Monserrat Martínez Huerta, Antonio García Martínez, Luis Escudero …

  Mientras  estaba convirtiendo las canciones de la cinta magnetofónica en archivos  MP3 y  las escuchaba al mismo tiempo, me parecía mentira que don Manuel y yo hubiéramos logrado, en tan poco tiempo,  aquel objetivo cultural, pues el resultado fue magnífico.
 ¡Y no olvidemos que eran niños y niñas de diez a catorce años!
Laúd

  Años más tarde, junto a Eduardo Moreno Martínez, ( el hermano de aquel compañero con el que había compartido la responsabilidad y enseñanza en la rondalla, virtuoso maestro ya ausente y destinado en otra localidad), que era el presidente de la asociación de padres de alumnos del colegio y además era un buen músico que dominaba tanto la guitarra como la bandurria o el laúd,  continuamos  con la rondalla  entre  nuevos alumnos y alumnas  pertenecientes también a otros centros educativos, y la titulamos  “Rondalla don Arturo Alarcón”,  añadiéndole más componentes con la flauta dulce que tocaban en la asignatura de música. Recuerdo que participamos  en un festival del colegio, que entonces se hacía al aire libre, en el propio patio central; pero de ésta segunda etapa de la rondalla no tengo  grabaciones.

   Por lo tanto, las grabaciones que  les adjunto  como una sencilla muestra de lo que llegamos a conseguir, corresponden a la primera rondalla escolar del año 1976, con la voz infantil  y entrañable de Ana María Tébar Piqueras en dos de ellas.

  Desempolvando estos hermosos recuerdos musicales, comprimidos en una olvidada fotografía y en una  humilde audición, muchos reviviremos con emoción  y agrado aquellos lejanos días de ilusiones, de enseñanzas,   satisfacciones, constancia y amistad, en una actividad educativa bien terminada. Y en general, espero  que este trabajo  entretenga y guste   a  los  asiduos visitantes del blog; pero muy especialmente  a los grandes  protagonistas de aquellos días: ¡Los niños y niñas de la rondalla   que hoy son hombres y mujeres de provecho!


ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

martes, 30 de diciembre de 2014

RECUERDOS DE LA ESCUELA:
"LA ÚLTIMA HORA DE AQUEL SEXTO"

 Había llegado la última mañana del curso escolar y  al día siguiente entraban las vacaciones de verano; pero además de ser nuestra última mañana de clase, era también mi despedida definitiva con aquel  sexto de Primaria. Al curso escolar siguiente comenzarían su andadura en la Enseñanza Secundaria..

   Por lo tanto, aquella mañana dimos  antes del recreo  las últimas clases con normalidad, como siempre; pero  después del recreo, en aquella última hora,  les permití una total libertad para expresarse y divertirse sanamente, ya sin la disciplina y el orden ordinarios.


 ¡Y se lo pasaron magníficamente! como se comprueba en este vídeo que les grabé y del que  hoy sólo veremos su primera parte (pues no se me permite emitir  en el blog  un vídeo con una duración  de más de 100 Mb, y por eso lo tengo que partir). En otra ocasión podrá verse la segunda parte.


   Desde aquí los recuerdo aún como eran, con sus rostros ingenuos y pillos, todavía de ángeles, sin malicia, nobles y  buenos amigos.  Hoy, después de tantos años sin ver por ahí a la mayoría, tal vez ya no los reconozca tan fácilmente. Alguno, desgraciadamente, como Juanmi, nos dejó para siempre.  
 Llegados los minutos finales de aquel mediodía, recogieron sus trabajos manuales expuestos para los padres en la misma clase  y se marcharon definitivamente. 
 ¡Un saludo entrañable para todos y todas!


ADOLFO  MARTÍNEZ GARCIA


jueves, 11 de diciembre de 2014

     ¿ SE DESTRUIRÁN  LAS  CUEVAS  DEL CASTILLO?

   En las recientes obras de remodelación de la calle Cervantes  de La Roda se ha derruido  “el altillo” y tres antiguas  viviendas  afectadas por dicha elevación de la calle a instancias del propio Ayuntamiento de la villa para proporcionar mayor amplitud a la vía urbana, mejorar la accesibilidad y tráfico de la zona además de proporcionar más plazas de aparcamiento,  con el consiguiente permiso del Servicio Provincial de Patrimonio puesto que las obras están ubicadas dentro del “Casco Histórico” de la localidad.
Desde el viernes 30 de octubre de 2014 se procedió al derrumbe del "altillo" y tres viviendas de la calle Cervantes.

   Como consecuencia de la operación de derribo y allanamiento han aflorado antiquísimas galerías subterráneas y arcos que algunos ya conocíamos y visitamos “in situ” en  el año 1996 y cuya investigación  como pertenecientes al viejo castillo de Robda publiqué en 1997 dentro de mi segundo  libro: “Paseo de reflexiones por la historia de La Roda”.

Al fondo y a la derecha se aprecian ya  los indicios de un antiguo arco como primera entrada a una cueva
Arcos ahora aparecidos que ya fotografié en 1996
   Algunos viejos arcos que pertenecen a las últimas galerías que aún podemos contemplar y arqueólogos entendidos deberían  investigar  de una vez por todas por ser el último vestigio antiguo de la localidad, cruzan los corralones hoy explanados  y calle colindante con la iglesia,  encaminándose directamente hacia ella en una longitud que no pude entonces comprobar totalmente por precaución o miedo a un derrumbe,  porque un último arco que alcanzaba mi vista  estaba medio tapado  de tierra, pero que se adentraba bastante en el cerro donde se ubicaba el castillo y está  la iglesia parroquial,  según pude comprobar desde el exterior con la ayuda de una brújula y los pasos contados en el recorrido interior.

   Los dueños entonces eran Ricardo Moya y Rosa García y me acompañaron en el recorrido sus nietos Ricardo, Maite, Maribel y Simón, dos de ellos alumnos míos en Primaria. 

Cruce de galerías con recios arcos de viejos ladrillos macizos y piedras,  fotografiados en 1996.
   Además de fotografías hice un corto rodaje con mi cámara de super-8. (Pero la adquisición primera al ayuntamiento de aquellos grandes y viejos  solares del pueblo la hizo muchísimos años antes Juan García y González, cuya propiedad fue conocida popularmente como la “Casa de Cordobés” porque una de sus hijas estaba casada con un farmacéutico con ese apellido).

   Sabemos que hubo otras galerías subterráneas en aquella casa y otras viviendas colindantes que, una contenía  un pozo de agua potable, otra pasaba por  un espacio adornado con columnas  por donde jugaban las hijas y las amigas del que fue alcalde de La Roda, don Juan García y González.

   Desde niños, muchos que hoy ya tenemos bastantes décadas de existencia, habíamos oído hablar a varios ancianos de las míticas cuevas del castillo de La Roda, y  la lógica curiosidad e intriga que el tema despertaba  en nuestras mentes nos hizo a algunos buscar  de adultos la información escrita existente: 

   La primera nos la proporcionaron los regidores locales del año 1579 en las llamadas “Relaciones Topográficas de Felipe II” que testimoniaron las ruinas del castillo, sus anchos cimientos, cuevas, aljibes, minas y contraminas. 

   En 1649 ante la visita a la localidad de la futura reina Mariana de Austria, madre del rey Carlos II, se  volvieron  a mencionar las ruinas y cuevas existentes del castillo, en donde vivían varias  familias moriscas que trabajaban en la construcción del  templo  parroquial y que, ante la mala imagen que presentaban sus oquedades  y piedras desmoronadas,  se hicieron tapar y disimular con grandes ramajes.

   En 1787 el cura de la villa Jerónimo de la Serna, informó  de las ruinas del castillo al cartógrafo y geógrafo don Tomás López para su conocido diccionario. Y también existen varias actas de acuerdos municipales  durante los siglos XIX  y XX en las que se especificaban los diversos  desmontes, arreglos  y embellecimiento de los solares que rodeaban al templo parroquial y albergaban todavía  abundantes ruinas de cubos, aljibes, cuevas y restos de muralla pertenecientes al  derruido castillo, decidiendo en los acuerdos que  sus piedras fueran aprovechadas para crear paseos, arreglar calles, caminos, tapar la balsa que luego fue el parque, etc.

   Yo me limito a señalar la existencia de las, posiblemente, últimas cuevas y galerías del castillo rodense,  puesto que otras  anteriores que fueron apareciendo  con la misma orientación radial hacia la cumbre del cerro, fueron en su momento silenciadas y destruidas; (y por citar alguna recordaré las obras para los locales del entonces llamado P.P.O.  también  perteneciente a Cáritas o a la parroquia, en cuyas obras me consta que se descubrieron grandes galerías y alguna antigua moneda de origen desconocido).

   Ahí están aún aguantando con sus arcos estas últimas galerías tras la actuación de las máquinas del derribe de las casas y allanamiento de estos solares cercanos a la iglesia. Y  seguramente habrá quien piense como yo,  ¡que  deben ser conservadas! Como debería ser conservada originalmente y antes de que desaparezcan todas,  alguna mina de tierra blanca como primer origen de nuestra antigua industria y de sus viejos molinos, embriones de nuestras modernas fábricas de pintura.  

   En el futuro, por ejemplo, podría añadirse a la ruta turística de los escudos,  la visita a las cuevas del castillo,   las minas de tierra blanca,  la de algún viejo molino, del “Centro Cervantino” (libros y posada),  alguna típica y tradicional bodega, más la fabricación artesanal de quesos, la proyección de “La película de La Roda” de 1933, etc. etc. ¡Una amplia ruta cultural y turística por nuestro pasado que, bien estructurada y difundida, también daría beneficios económicos!

   Salvando las distancias, hay  importantes localidades históricas en las que cada día aparece algún viejo resto de su pasado y no lo destruyen, sino que  lo conservan paralelo a la nueva construcción moderna que realizarán, dándolo a conocer a la posterioridad  con  una utilidad turística y cultural. Pero también hay lugares sencillos  y cercanos en donde han sabido conservar algunos  útiles de su pasado y los muestran ahora con orgullo y peculiaridad, como en el restaurante “La Venta”,  cerca de Minaya, en donde a través de un recio cristal que pisamos podemos admirar el subsuelo con elementos antiguos  rescatados de la destrucción. Algo parecido, a través de recios cristales que cruzábamos andando, recuerdo haber admirado  en un bar de Cartagena ¡ con restos cartagineses y romanos!  mientras nos tomábamos una cerveza en el local  cuyo dueño había sabido  ensamblar  perfectamente   ambas épocas, la antigua y la moderna.
   ¿Qué ocurrirá en La Roda? Todo puede compaginarse sin perjudicar la futura y moderna construcción. Sólo hace falta imaginación para el presente,  un gran respeto por el pasado y mejor  perspectiva de futuro.


ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

                       AGRADABLES ENCUENTROS Hace unos días, por la Plaza Mayor de La Roda, me encontré con una compañera y amiga, maestra...