domingo, 29 de septiembre de 2013

POR FIN LA PELÍCULA DE LA RODA



El autor de este artículo en una rueda de prensa en la Casa Consistorial.

   Debido   al descubrimiento de la película "La Mancha y el Azafrán" que se había rodado en nuestra villa en el año 1933 y con motivo de su presentación oficial en La Roda, en la Casa de la Cultura, el día 21 de septiembre de 2013, se vivieron inolvidables jornadas relacionadas con la especia más cara e importante del mundo, visitando nuestra villa muchas   personalidades relacionadas con el estudio y difusión de esta substancia o con la custodia y catalogación  de dicha película,  las cuales  se fueron encantadas de la afluencia masiva de público  en los actos programados, especialmente en el de las 19 horas, con la proyección del histórico documental.

 Personalmente estoy muy satisfecho de haber podido servir a mi pueblo rescatando el celuloide  e investigando su historia y contenidos, consiguiendo finalmente que sus escenas sean de dominio público para poderlas disfrutar todos los vecinos como otro bien común y cultural del pueblo, ya que, no sólo disfrutaron el cortometraje aquellos asistentes a su presentación, sino que también podrán admirarlo y poseerlo muchísimas familias rodenses a través de la televisión local que volverá a retransmitir el acto en diferido, así como la película copiada directamente "del original" que poseo.


  (En este fotograma de la película vemos al guitarrista local Andrés Tébar  Gabaldón, "Quimeras", con 43 años de  edad, junto a Josefa,  Pilar y   Francisca Celaya Grande).

   Tras consultar con el Jefe de Estudios y Publicaciones del Ministerio, Juan Manuel García Bartolomé, consentí en dejar mi  copia, que tanto tiempo había estado buscando, para que las imágenes del mítico cortometraje pudieran ser emitidas correctamente  a todo el pueblo de La Roda a través de la conocida empresa local de televisión. Creo que era lo correcto y más rápido para que todos la pudieran ver, poseer y disfrutar, pues,  es  parte de nuestro Patrimonio Cultural y por  lo tanto nos pertenece a todos los rodenses sin excepción. 




 En la presentación de la película  estoy junto a la Concejal de Cultura, Lucía del Olmo; el Presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen "Azafrán de la Mancha", Antonio  García; y el Jefe de Área División de Estudios y Publicaciones del Ministerio de Agricultura (MAGRAMA), Juan Manuel García Bartolomé. 

  Recuerdo orgulloso haber sido uno de los ponentes del  acto cultural de su presentación, pues se cumplían mis deseos, manifestados en algunos escritos publicados anteriormente,  de  que el pueblo viera  y poseyera la película de sus padres y abuelos como parte importante que es de nuestras ancestrales costumbres.

  Guardaba celoso curiosos detalles de su historia que  fui revelando durante mi lectura, pero hubo uno muy emotivo y entrañable para todos cuando descubrí y mencioné al único testigo y protagonista vivo que había encontrado de aquella filmación. 
   Personaje que entonces, en 1933, era un niño de nueve años de edad y hoy estaba cercano a cumplir los 89, el cual me había revelado importantes recuerdos de algunas escenas que presenció ochenta años atrás. Un inmenso aplauso sonó en el repleto auditorio hacia el nombre revelado y bien guardado de aquella persona: hacia mi primo y buen amigo Vicente Moratalla López, que se puso en pie y saludó emotivamente a sus paisanos con gestos de cariño y agradecimiento. 

                                                                     

   (Vicente Moratalla López en el año 1985)

                                                                                                                                                                

   Año 1933.Vicente Moratalla López, niño de 9 años, "mondando rosa"(en el fotograma de arriba); y viendo bailar a Francisca Celaya Grande ( en el fotograma de abajo).



   Al final de mi lectura hubo más aplausos y en el calor humano que me transmitían sentí el agradecimiento de los presentes por el modesto trabajo realizado en esta vieja  historia, experimentando un hermoso sentimiento indescriptible, y reconociendo al mismo tiempo que había merecido la pena  dedicar tantísimas horas de mi vida a la investigación de esta película. 

  
 Fotografía final del acto, posando junto a Vicente Moratalla y muchas otras personas que habíamos intervenido esa tarde.

 La película encontrada es muda, pero me consta por diversas pistas e informaciones que debió tener su correspondiente sonido, hoy perdido en la copia encontrada. Por lo que aquí no ha terminado esta historia. ¡Seguro que existirá ese perdido sonido en algún recóndito archivo de este hermoso planeta!

                                            ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA


   

jueves, 11 de julio de 2013

ANTE EL RETABLO

    Contemplando ahora el retablo mayor de nuestra iglesia parroquial  El Salvador, me vienen a la memoria viejos recuerdos y algunas  reflexiones, pues la mayoría de nosotros no lo conocimos con su primitivo esplendor, reflejando la dorada luz del pan de oro en su talla barroca íntegra e indemne, ya que había quedado significativamente mutilado por bárbaros e ignorantes durante la última guerra civil. Y   no llegó a ser  destruido totalmente porque sus  verdugos comprobaron que no ardía bien su madera por estar  protegida con el estuco que la envuelve y las finísimas láminas de oro que se extienden sobre él; por esa razón, principalmente, desistieron en seguir arrancándole elementos. Al principio del atropello me contaba mi madre, recordando su domicilio de  juventud en  la calle Cervantes, que no era infrecuente contemplar en la bajada del templo cómo algunos de aquellos vándalos portaban bajo sus brazos adornos y retales del monumento para calentarse en el invierno.

     Casi todos  lo hemos conocido ya incompleto, aunque todavía majestuoso, reflejando irradiante la calidad de los estofados que desde 1718 a  1721 realizara impecablemente el maestro dorador valenciano Thomás Belando.

   Después de la guerra, su restauración  estuvo siempre presente en las mentes rodenses como un sueño posible de hacer realidad, y al menos en dos ocasiones se intentó infructuosamente. (Según Información recogida en su momento a los versados en el tema por D. José Talavera Sotoca y publicada en la revista de estudios albacetenses Al-basit nº 14, en mayo de 1984 pág. 55). Y después, seguro que también formó parte de los planes y pensamientos restauradores del cura párroco D. Joaquín Díaz Rueda, verdadero  promotor de las reformas de nuestro templo El Salvador en el año 1960; aunque no le dieron tiempo a plantearlos al ser trasladado a Albacete.

    Cuando en 1992, a instancias del Ayuntamiento y a través del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y dentro de los planes del Instituto Nacional de Empleo,  se creó en La Roda una Escuela Taller:  La Enzina, siguiendo el ejemplo de otros muchos lugares de España,  brotó de nuevo  la esperanza de la restauración del retablo. Así, posteriormente, se contempló en los proyectos de la número dos, que funcionó durante dos años desde diciembre  de  1996  bajo la dirección del arquitecto rodense D. Francisco López Cuesta, programando la limpieza de sus dorados y la realización de los adornos tallados, ménsulas etc. que faltaban,  principalmente en su parte baja,  haciéndose para tal fin algunas de sus plantillas.
    Lógicamente se pensó en el asesoramiento y especial dirección de un tallista y dorador, del que carecía  la escuela. Y se tuvo en cuenta a D. Francisco Gómez Canales, antiguo director artístico de las reformas del templo en los años sesenta; pero por entonces estaba restaurando otros importantísimos monumentos en Aguilar de Campoo (Palencia) bajo la dirección del famoso arquitecto e ilustrador "Peridis".

    En aquella escuela-taller "La Enzina II" se trabajó en la limpieza del retablo desde el gran andamiaje metálico que se instaló, y  también se hicieron algunas prácticas de talla y dorado en madera para  reponer  pequeños adornos, ( según la entrevista que realicé entonces al director de la Escuela Taller Enzina II, D. Francisco López Cuesta, reflejada en la noticia publicada por Plaza Mayor, Nº26, perteneciente a marzo-abril de 1997). Para lo cual el propio monitor de cantería, nuestro amigo “Lauren”, me consta que sacaba  de los originales del retablo algunos relieves en plastilina para que los  tallaran en madera los alumnos de carpintería. (Después, aquellas acciones de limpieza, etc. fueron muy criticadas por la prensa provincial como actos muy atrevidos, sin la vigilancia directa y asesoramiento de algún especialista titulado).                     
           
   Ante la tradicional  llegada  de la Imagen de la Virgen de los Remedios en mayo de 1998,  se embelleció la parte del templo donde estaba colocado el gran andamio, que era delante del retablo, creando - a instancias de la Cofradía de la Oración del Huerto y con las ideas y trabajo del artista local  Alfonso Ruiz -  un original decorado con motivos marianos en paneles de "porexpán" (poliestireno expandido), el cual tapó durante algún tiempo la vista del andamio metálico. Como  en el verano de aquel año todavía perduraba esa decoración mariana y las obras de restauración del retablo estaban paradas, el pueblo en general se interesó mucho más por los acontecimientos, pues proseguían contra la restauración  duras críticas desde la prensa provincial, como la efectuada por Manuel Mujeriego desde La Verdad. Y dos compañeras de Plaza Mayor, Ana Belén López y Julia Carrilero,  entrevistaron al director de la  escuela-taller, el arquitecto D. Francisco López Cuesta, buscando más luz e información sobre el tema.(Véase Plaza Mayor nº 34, de julio-agosto del año 1998).

   Desde aquella interesante entrevista quedó claro que la Comisión Provincial del Patrimonio Histórico Artístico debía aprobar cualquier actuación de restauración sobre el retablo, ya que la iglesia estaba declarada monumento nacional y la custodiaban  las leyes de Protección del Patrimonio. Por lo que  se estaba buscando un restaurador que tuviera la titulación requerida para llevar a cabo tal empresa.

   También la directora del Museo Arqueológico de Albacete, Dª Rubí Sanz Gamo,  colaboró con un artículo  en Plaza Mayor  aclarando cualquier equívoco y dudas sobre las normativas vigentes que afectaban a nuestro patrimonio, y por lo tanto a nuestro retablo:

   "...Las restauraciones, tanto si son de edificios como de cuadros, esculturas o de objetos varios, deben ajustarse a nuestras leyes sobre el patrimonio histórico-artístico  y a los convenios internacionales que España tiene suscritos, en los que se contemplan que no podrán falsearse elementos modernos (actuales) como si fueran antiguos, no podrán aplicarse productos que por su composición química sean lesivos para la obra de arte, y las actuaciones deberán ser reversibles, diferenciadas del original, y capaces de ser eliminadas sin afectar a los elementos originales."
( Escribió Rubí Sanz Gamo en: "Un patrimonio para todos" en Plaza Mayor nº34, julio-agosto de 1998).

   La escuela-taller La Enzina II finalizó el 9 de diciembre de 1998, tras dos años de actuación, pero en su memoria final resumida para Plaza Mayor por  Víctor Martínez no figuraba en el apartado referente a la iglesia el trabajo de limpieza etc. que al principio estuvieron haciendo  en el retablo, que podría interpretarse como que había sido improcedente aquella actuación  y por lo tanto que no se debía registrar como objetivo conseguido.( Plaza Mayor nº  36 pág. 5 ).

    El 26 de junio del año 2000  se puso en funcionamiento la escuela taller La Enzina III entre cuyos objetivos estaba la restauración del retablo bajo la dirección de un restaurador o restauradora titulada que por entonces todavía estaba sin elegir. ( Véase Plaza Mayor nº 47, septiembre-octubre de 2000 ).

   En el número 50 de Plaza Mayor, correspondiente a los meses de marzo-abril del año 2001, nuestro compañero José  Joaquín Moreno Cortijo publicaba un estudio detallado de las actuaciones que se harían en el retablo, proporcionado por la responsable que llevaría a cabo tan deseado trabajo. Se llamaba  María José García García, una joven cordobesa afincada ya en nuestra villa para tal fin, diplomada en Restauración y Conservación de Bienes Culturales (especialidad de escultura) por la Escuela Superior de Galicia: Principalmente se limpiaría en el ático el polvo, se asentaría la policromía, se taparían las grietas, se haría una limpieza química, se daría un estucado y se reintegraría pintura  de restauración ( con acuarela) donde correspondiera  poner pan de oro, ya que éste está totalmente prohibido reponerlo. Y dejaba claro que los elementos ornamentales no se repondrían, aunque sí se encargarían las seis esculturas que faltaban, pero tendrían sus maderas un acabado abocetado para no poderse policromar.

   A primeros de mayo del año 2002 se instalaban cinco de las seis esculturas nuevas del retablo, talladas  en madera de cedro rojo por el sacerdote escultor D. Francisco Medina, profesor del Seminario de Uclés y director del Museo Diocesano de Cuenca. Eran San Isidoro de Sevilla y Santiago (de peregrino) en el cuerpo superior del retablo; San Pablo, San Pedro y San Fernando en el inferior; faltando San Julián que sería colocado también en mayo, antes de clausurarse la escuela-taller.



Año 2002. Andrés Clemente, monitor entonces  de la sección de carpintería en la
Escuela-Taller de La Roda, colocando en el retablo la nueva talla de San Pablo .

   Finalmente, se pretendia concluir la restauración  del retablo con la escuela-taller La Enzina IV, solicitada  por nuestro Ayuntamiento al organismo competente en el año de 2002.

   Después, fue pasando el tiempo y la nueva visión del retablo no cambiaba.  Se esperaba verlo terminado de una vez, y mientras tanto, entre el polvo acumulado en los relieves, las nuevas esculturas sin policromar, sus desconchados retocados con las modernas restauraciones en acuarela…  le impedían brillar como antaño. Y por una u otra causa el pueblo estaba descontento de que continuara esa afeada visión por tiempo indefinido.   

    Mientras, muchos no dejábamos de preguntarnos cómo se había  impuesto esta  moda tan cruda y dura para proteger el Patrimonio y que nos impedía volver a presenciar la magnificencia de monumentos como éste, creados para deslumbrar literalmente con su oro y abstraer con sus santos y mensajes escultóricos a los fieles que lo contemplasen.  ¡Tal vez tantas precauciones y prohibiciones a todos los niveles fueran consecuencia de los abusos e innovaciones desafortunadas realizadas en el país durante algunas restauraciones del pasado!

   Afortunadamente, en el año 2009 surgió la Asociación Amigos del Patrimonio que preside doña Amparo Roldán representando a unas decenas de personas sensibilizadas con las obras artísticas de La Roda  y,  motivados asiduamente por  don Juan Cabañero,  junto a nuestros sacerdotes, don Vicente y don Juan, ¡ van allanando las dificultades!, consiguiendo las autorizaciones pertinentes para seguir con la   restauración, buscando el patrocinio de los organismos y empresas que apoyan el proyecto, ejecutando paulatinamente importantes mejoras en nuestro templo parroquial.




      Se puede ya ver y admirar cómo van  quedando bien integrados en el retablo barroco los dorados de las nuevas tallas de madera que en su día le encargaran reponer al sacerdote-escultor don Francisco Medina. Concretamente se ha comenzado el dorado por los adornos o ménsulas de la parte baja y las dos grandes columnas centrales también repuestas. Esta labor la lleva a cabo el Taller de Restauración Martínez,  de Horche (Guadalajara), con  las permitidas técnicas de “veladuras” (único procedimiento autorizado ante la firme prohibición de aplicar el clásico pan de oro). Y viendo los primeros resultados satisfactorios, la mayoría de los rodenses deseamos que  se continúe hasta el final con la restauración, hasta que el retablo churrigueresco deje de escandalizarnos estéticamente.
   Al final, el viejo sueño de tantas generaciones de la posguerra se habrá conseguido, quedando el retablo totalmente restaurado, con  sus  partes discordantes   bien  integradas en el conjunto. Y seguirá siendo nuestro retablo majestuoso y llamativo, soberbio, digno del más sublime embelesamiento religioso y artístico.


   ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA 

jueves, 13 de junio de 2013


                               SOBRE  “LA PELÍCULA DE LA RODA”

   Dentro de la investigación que estoy realizando en la “película de La Roda” que se rodó en esta villa en el año 1933 por deseo de nuestro eminente filólogo  don Tomás Navarro Tomás y  que, después de mucho tiempo, por fin pude encontrar estas pasadas navidades, he identificado  a varias personas de  la localidad, entre ellas a mi madre y otros familiares,  etc.



   Pero aparecen algunos  personajes que no he podido reconocer todavía, ya que se filmó hace 80 años, y es por lo que necesito la colaboración de las personas que sepan seguro si algún familiar suyo participó en esta película del pasado,  para que se pongan en contacto conmigo.

   Intentaríamos  identificarlos en  fotogramas  aislados, como los que les muestro en el blog,  más otros que guardo en casa. Y a las personas mayores que  no tengan Internet o no estén al corriente en las nuevas tecnologías  se los mostraría en mi domicilio o en el suyo.   Pero  el cortometraje no se proyectará hasta finales del mes de septiembre y por lo tanto cuando esta investigación esté terminada.


Por ello ruego a quienes puedan colaborar con su información que  se pongan en contacto conmigo, (Adolfo Martínez García), bien por teléfono, al  967440787;  por correo postal a  la calle Calderón de la Barca nº13,  02630 La Roda (Albacete); en un encuentro personal en el domicilio indicado o donde prefieran; por  correo electrónico:  adolscult@hotmail.com ; e incluso a través  de un comentario en este reciente blog personal donde con esta intención publico  algunos fotogramas de las caras rodenses  desconocidas, así como el de una aldea y una calle todavía sin reconocer.


  Mi intención siempre ha sido que, si lograba encontrar  algún día el documental,  se  proyectaría públicamente en La Roda como parte de nuestro patrimonio histórico-artístico. Así lo tengo escrito en varias publicaciones. Y el día de la proyección  ( seguramente el 21 de septiembre)  tendré la oportunidad de dar  a conocer  los  curiosos  detalles de esta investigación y su historia.

   Muchísimas gracias a tantas personas que están siguiendo con interés las páginas de este blog.

Adolfo Martínez García
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(Fotogramas obtenidos de la película por el titular y autor de este blog para posibles identificaciones. ¿Conoces a alguien?)

















viernes, 7 de junio de 2013


ALGO MÁS DE ENRIQUE DE LA HOZ DÍAZ

   Hace unos días, un amigo me dejó un antiguo disco de vinilo conteniendo varias melodías interpretadas al piano por el famoso rodense Enrique de la Hoz.  Se lo agradecí y agradezco otra vez, pues de no ser así jamás  habría escuchado su virtuosismo autodidáctico. Pocos conocen que hubiera grabado tal disco en Colombia. Ha sido una sorpresa  histórica que agradezco enormemente. Me ha gustado muchísimo escucharlo y a pesar de la distancia cronológica y generacional lo he sentido cercano  e íntimo, generando en mí una gran admiración hacia su persona.


   Habrá bastantes jóvenes que ni siquiera hayan oído hablar algo de él, tal vez que fue el autor del famoso pasodoble de nuestras fiestas patronales de agosto: “Luminaria”. En mi caso sí que lo conocía  por  los comentarios y  referencias que mi madre solía hacer. Recuerdo que uno de ellos era describiendo  su delgado cuerpo  mimbreándose  gesticulante y dinámico mientras tocaba el piano.  Y solía recordar que, según don Arturo Alarcón, parecía  aporrearlo  con sus largos dedos, en contraposición a la dulzura con la que los intérpretes locales de entonces  deslizaban  sus manos en el marfil.  Además, quienes hemos sido discípulos de  su tío, don Antonio de la Hoz, alguna vez nos hemos interesado un poco más por esta original familia de artistas.

   Pero estoy convencido que, en general, es poca la información que atesoramos de este gran rodense y de su lucha por promover la cultura, especialmente la música, con meritorios logros nacionales en su haber y  llegando a ocupar  importantísimos  altos cargos de responsabilidad en diversos organismos.

   En su ambiente rodeño de juventud, destacaba siempre por sus tendencias artísticas, culturales, aprendiendo  a tocar el piano en solitario, escribiendo en la prensa local, participando activamente en los debates y reuniones sociales; pero sus grandes inquietudes y proyectos le hicieron saltar de este entrañable lugar hacia otros horizontes y estratos más influyentes y prometedores.

   Al buscarlo documentalmente  en nuestro ámbito local, lo encontramos en la antigua prensa,  como Patria Chica,  y más cercano  aparece en el fallero de 1946  hablándonos  de su famosa “Luminaria”. Entonces ocupaba el puesto de Jefe de Emisiones de Radio Nacional de España en Madrid, siendo también el director-gerente de la prestigiosa revista “Música”.


Después lo volvemos a encontrar en el libro del año 1966, escribiendo desde sus cargos de Subsecretario General de Cultura Popular  del Ministerio de Información y Turismo, y de Comisario General de los Festivales de España. Precisamente  nos habla de ellos transmitiéndonos sus pensamientos con entusiasmo:

   …Los “Festivales de España” de nuestro Ministerio de Información y Turismo llevan una hermosa carga de posibilidades culturales, que depositan con amor cada año por esta España diversa y admirable, soñadora y despierta: el Teatro, la Música,  la Danza, las Artes Plásticas, la Poesía, el Folklore, la Canción… Nada es excluyente, los carruseles habituales siguen dando vueltas, y los toros y las verbenas continúan;  la cultura popular es eso también.    
    
   La última cita  local la encontraríamos en la publicación municipal del año 1994, donde Juan Martínez, nuestro entrañable e inolvidable “Juanete Sorolla”, recordaba que antes  del pasodoble “Luminaria” Enrique ya había compuesto a su novia otro que llevaba su nombre: Cecilia Lizcano. Aquel pasodoble que tanto conocemos los rodenses fue estrenado en el Teatro Cervantes en un homenaje que se le hizo a la banda  de música, dirigida entonces por Jeromo Castillo, tras haber ganado el primer premio del Certamen Provincial de Bandas en  la Feria de Albacete  de 1943.
   Y poco más podríamos saber de Enrique de la Hoz consultando nuestros medios locales.

   Yo me crucé con él fugazmente por la calle de la Virgen el día del sepelio de su tío  don Antonio de la Hoz. Creo que fue el 27 de enero de 1988. Lo recuerdo  estilizado, muy delgado, con un gran porte señorial,  acompañado de su esposa y otra pareja amiga. Aunque fue la primera y única vez que lo vería, intuí quién era y presentándome como un exalumno de su tío le expresé mis condolencias. Ya no supe más de su persona, ni recuerdo que se haya comentado algo más de su vida en nuestros círculos locales. Pero en este afortunado día en el que un buen rodense me ha dejado su disco, sabiendo de los grandes logros del paisano y de mi afición por la historia local, he decidido tenerlo presente, recordándolo y buscándolo mejor por otros archivos. 

     Dejó tras de sí muchos rastros culturales, pues  solía  aparecer en la prensa nacional presidiendo bastantes  actos  importantes. Por ejemplo en 1965 como Subdelegado General de Cultura  entregando  premios  a los representantes de 17 países europeos e hispanoamericanos que habían intervenido en la emisión del II programa radiofónico “La Navidad en el Mundo”. O   a través de dos páginas del ABC sevillano por su visita a los Festivales de España de aquella ciudad, reconociéndole su protagonismo e iniciativas  en tales eventos,  así como en la creación de la Orquesta Sinfónica de Radio y Televisión  y en su siguiente proyecto  de  la creación de la Compañía  del  Teatro Popular Español.
  La prensa nacional continuaría  dándonos noticias y entrevistas suyas, ruedas de prensa, como en 1967, junto al señor José Tamayo,  presentando la segunda edición  de la Antología de la Zarzuela que sólo disfrutarían entonces  Madrid, Barcelona y Sevilla. Y  reflejaba los nombramientos de sus sucesivos cargos, aunque la mayoría de nosotros, sus paisanos,  no nos enteráramos demasiado de tan digna trayectoria:  Por ejemplo,  se leía en ABC de 12 de enero de 1982 el nuevo puesto que ocuparía Enrique al ser nombrado Delegado en la Orquesta de RTVE, ( antes había sido Comisario Nacional de la Música y Vicepresidente ejecutivo de la Orquesta Sinfónica de RTVE).

   Podríamos plasmar infinidad de noticias importantes sobre su presencia en actos oficiales y hasta de  reseñas informativas familiares, como de las bodas de sus hijos, o de la muerte de su esposa Cecilia,… y  de la suya. Pero  de su grandeza personal e inquietud creativa  nos han hablado personas que lo conocieron mejor y fueron sus amigos íntimos. Bastaría releer el artículo “Adios a Enrique de la Hoz” escrito por Carlos Robles Piquer que se publicó en  1996 en la “Revista Veintiuno” o en el periódico madrileño ABC, para resumir mejor la vida de  este preclaro  e ilustre rodense  dedicado concienzudamente  a difundir por toda España la música, la danza, el teatro…la cultura.
   Como dijo en señor Robles Piquer,  “ fue un hombre para la música, y para el teatro, el periodismo, la radio y el espectáculo en general; pero fue sobre todo un hombre de bien que dedicó con pasión su vida a lo que amaba".

    Después de su infancia y juventud en La Roda, durante un tiempo fue el Director de Radio Nacional de Cuenca y también había buscado nuevos horizontes marchando a América, trabajando en la Radio Nacional colombiana y en la Escuela de Arte Dramático de Bogotá, del Teatro Colón, que dirigió magníficamente. (Seguramente que a esta época pertenece el disco ya referido). Había logrado salvarse, milagrosamente, de las matanzas y odios de la guerra civil española, no como le ocurrió a parte de su familia; y posteriormente desempeñó los cargos que al principio del artículo  comentamos. 

   Además, fue  el responsable técnico y  crítico de la Orquesta Nacional de España en su cargo de Comisario de la Música en el Ministerio de Educación y Ciencia, así como el iniciador y promotor en las ideas de crear  la Orquesta Sinfónica de RTVE, de desarrollar y divulgar los Festivales de España por todo el territorio nacional. Y especialmente fue el artífice  en la idea de crear y lanzar el grandioso espectáculo lírico de la “Antología de la Zarzuela” que tan maravillosamente supo montar y dirigir José Tamayo.
   ¡Quién sabe si, recordando a los teatros rodenses Liceo y Cervantes  con tantas funciones de zarzuela que en su niñez y juventud vería allí, intuyera o adivinara  el gran éxito que tendrían  las selecciones de fragmentos  de zarzuelas que Tamayo preparó en sus Antologías! Lo cierto es que triunfaron rotundamente.

  Su hijo Gonzalo se casó  con Malena de Arespacochaga y Velo en 1971. Y su otro hijo, Enrique, se desposó con Isabel González. Marcándole profundamente la muerte de su esposa, Cecilia Lizcano de la Hoz, que murió el 14 de octubre de 1994,  él le sobrevivió casi dos años más. Su genealogía e historia continúa  en sus nietos.

  Su amigo escribió estas bonitas palabras de despedida: “Ante su piano celestial, nuestro amigo de la Hoz, participa seguramente ya en la eterna música de las esferas”.

   Pienso que en su tierra natal, como suele  ocurrir,  no le hemos prestado la atención e  importancia que este hombre se  merecía; sin embargo, a nivel nacional y en memoria de sus inquietudes culturales  que tanto beneficiaron a la nación, existen ciudades que lo recuerdan con prestigiosos  concursos para bandas de música que llevan su nombre.


ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

domingo, 2 de junio de 2013


                                         ¿POR QUÉ ESTE BLOG?
   Como la mayoría de las personas, siempre he sentido curiosidad por saber más del lugar donde se nace, de la familia y de  las múltiples circunstancias que rodean nuestra existencia. Las numerosas preguntas que nos vamos haciendo a través de los años, a veces no encuentran una respuesta  en los conocimientos transmitidos por otras generaciones anteriores, o  no son  totalmente convincentes, y entonces sientes la necesidad o la obsesión de buscarlas por ti mismo en ese océano desconocido de nuestro pasado. Y buscas y buscas en  la memoria de la gente, en los archivos, en los libros… hasta saciar tu curiosidad.
  Para mí siempre ha sido  muy importante  encontrar las respuestas a tantas preguntas que se nos plantean respecto a La Roda y las honorables familias que la han acompañado en su historia, aunque la mayoría de las veces puedan transcurrir demasiadas horas en la investigación, e incluso años, consumiendo significativamente el tiempo libre que me ha permitido mi profesión de docente. Pero cada uno gasta su tiempo en lo que le gusta. Al fin y al cabo ese tiempo es la misma vida.
   Como fruto de esa afición investigadora he podido publicar seis libros, y  periódicamente, cada dos meses, desde los años 1993 hasta 2011, escribí muchísimos artículos  en la revista local  “Plaza Mayor”  ( desaparecida  en el último año mencionado, como antes desaparecieran  “La Miliaria” y “Códice”), y con similares trabajos he colaborado esporádicamente en otras publicaciones de ámbito local y provincial.   Pero ahora,  sin aquel entrañable medio de comunicación, Plaza Mayor,  he decidido crear mi propio lugar donde plasmar las nuevas experiencias, búsquedas, recuerdos  y pensamientos.  Escribiré aquí, en este  blog personal  que en su título ya lleva implícita la evocación al hermoso lugar donde nací:  La Roda, mi patria chica.
   Gracias si, de vez en cuando, decides visitar estas sencillas páginas.

   Adolfo Martínez García 

                       AGRADABLES ENCUENTROS Hace unos días, por la Plaza Mayor de La Roda, me encontré con una compañera y amiga, maestra...