jueves, 5 de diciembre de 2024

 

            CAMPEONES PROVINCIALES ABSOLUTOS

En el año 1976 el Colegio José Antonio de La Roda (hoy Colegio Purificación Escribano) participó en la fase provincial de los XXVIII Juegos Escolares Nacionales, categoría infantil, como campeones  locales en los deportes: Voleibol masculino y femenino; Atletismo en pista, masculino y femenino; Fútbol masculino; Balonmano masculino; Campo a través masculino; y Minibasket femenino. Por dicha participación y buenos resultados en la fase  provincial, recibió nuestro colegio desde Madrid un diploma y título especial de CAMPEÓN PROVINCIAL ABSOLUTO, como  vemos en  el diploma fotografiado

   Y en el año 1980, volvió a repetirse dicho título de Campeón Provincial Absoluto. Había conseguido el colegio once  campeonatos provinciales en la categoría infantil. Vemos en la fotografía algunos de los alumnos/as deportistas de ese  año con bastantes de las copas ganadas. Ayudaron a conseguir tantos triunfos algunos compañeros en determinados deportes, como don Alfonso Ferrer en Ajedrez; don Sixto González en fútbol y Campo a través; y don Andrés Lucas en Tenis de mesa.

    Nuestro equipo Campeón Provincial en Baloncesto femenino, asistió después durante unos días a la siguiente fase de sector,  en la ciudad de Valencia, representando a la provincia de Albacete; así como el equipo masculino de Tiro Olímpico con carabina neumática, que viajó a la ciudad de Alicante para competir en su fase de sector. Con el equipo de las chicas vino también mi mujer, como delegada de equipo; y con los de Tiro fui yo solo acompañándolos. Después, en otros años, volvieron a repetirse similares viajes y competiciones de sector con otros equipos y alumnas/os deportistas: el baloncesto femenino fue en la misma ciudad, Valencia; pero el Tiro neumático se celebró en Madrid. Son recuerdos magníficos que las alumnas y alumnos participantes no creo que hayan olvidado.

Adolfo Martínez García


lunes, 2 de diciembre de 2024

                               UN RELOJ A CADA UNO

Seguimos con los recuerdos del “Cole”. Fue en el año 1990, en abril. Eran alumnos de 2º de EGB (Enseñanza General Básica) del Colegio José Antonio. Están mostrando los relojes concedidos por su Primer Premio Provincial de “carteles anti- tabaco” en la categoría alevín. El concurso había sido convocado por la “Asociación Española Contra el Cáncer”. Días antes habíamos viajado a Albacete a recibir dicho Primer Premio. Fueron diversos trabajos manuales y artísticos realizados por diferentes  equipos dentro del aula de 2º.    Estoy en la foto con:Yolanda Atencia López, Juan Parreño Jareño, Antonio José Ballesteros Villodre  y Juan Vicente Zalve Aranda. Aquel cartel pasó a la siguiente fase, en Madrid, representando a los de la  provincia de Albacete. Publico la fotografía por si no la tuvieran los alumnos que aparecen en ella, y así compartir con ellos  aquel entrañable recuerdo.

Adolfo Martínez García


miércoles, 20 de noviembre de 2024

 

         AQUEL PRIMER PREMIO DE CARTELES

Fue en el año 1992, cuando este grupo de alumnos de 4º curso de Primaria (con 10 años de edad), formado por José Luis Moreno Sotos, Miguel Ángel García González, Jorge Juan Fernández Fernández,  Raúl Román Valero y Simón Ángel Castillejo López, fueron los ganadores del Primer Premio en el Concurso Provincial de Carteles Escolares sobre Educación Vial, que había convocado la Jefatura Provincial de Tráfico de Albacete.

  Toda la clase,  divididos en varios equipos de trabajo, había participado en el concurso, elaborando con sus ideas el cartel de su grupo durante las horas de la asignatura de Artística; pero fueron los alumnos de este  grupo que vemos en la fotografía los que ganaron a nivel provincial.

   Recuerdo que fuimos a Albacete acompañados de sus padres para recibir los premios y honores en los salones del Gobierno Civil, que les fueron entregados de manos del Jefe Provincial de Tráfico, Ventura Hernando Barberán y  del entonces Gobernador Civil de la provincia, en un solemne acto. Vemos, al fondo de la fotografía, a dichas autoridades provinciales detrás de los niños ganadores, donde también aparecemos el Maestro de Escuela organizador de aquellos concursos; y en el último lugar, un servidor, como Maestro-tutor de los chicos.

   Cada uno de los cinco alumnos de este equipo ganador, recibió el premio de una hermosa bicicleta, que bien lucieron por las calles de La Roda en los días siguientes al evento.

  Fue, y es, esta fotografía un hermoso y entrañable recuerdo para los alumnos premiados que vemos (hoy hombres de 42 años de edad). Y creo que merecía la pena publicarla y compartirla con ellos, con sus familias y amigos.

               Adolfo Martínez García


lunes, 11 de noviembre de 2024

 

EL ÚLTIMO CURSO DE MI CARRERA DOCENTE

Todo tiene un final. Y este grupo de chicas y chicos de 5º fue el último curso a los que les di clase en el Colegio José Antonio. 

Ese año, 2.007,  me jubilaba con 65 años de edad, podía haberlo hecho a los 60, pero en aquellos últimos años de docencia todavía me sentía con fuerzas psicológicas y físicas para continuar otros cinco años más, y así lo hice. En algunas horas “libres”, sin dar clase, me convertía en el bibliotecario del colegio, catalogando nuevos ejemplares y prestando libros a los alumnos que lo deseaban, registrándolo todo en el ordenador específico para tal fin, a través del  programa para bibliotecas escolares llamado  “Abies”. Me gustó servir a los jovencísimos lectores, sintiéndome muy bien y feliz.

  En la foto vemos, abajo y a la izquierda, agachada, a la que luego sería concejala de nuestro Ayuntamiento, Marta Leal Escribano, saxofonista y compositora musical; y a la derecha en la misma posición, al hoy nuevo Maestro de Enseñanza Primaria, Carlos Carrasco Cortijo. De los demás alumnos , hoy hombres y mujeres en la plenitud de su vida, perdí sus trayectorias como estudiantes o como trabajadores desde que salieron del colegio y desconozco sus profesiones actuales y logros; pero me imagino que la mayoría estarán ya, más o menos, bien situados, o a punto de lograrlo. Recuerdo a todos; aunque podría  no reconocerlos si me los cruzara por la calle, porque en diecisiete años habrán cambiado sus fisonomías.

 Y ahí están  también: Ismael Berruga, Juan Ángel Arenas, Pilar Belmonte, Caridad Cano, Remedios Delgado, Sonia Fernández, José Antonio Huerta, Alfonso Ibáñez, Abraham Iniesta, Antonio Lafuente, Andrés López, Irene López, Álvaro Lozano, Iván Luján, Verónica Piqueras, Lourdes Castillo, Ángel Flores, María Jiménez, Manuel López, Nati, Emilio…¡Fueron buenos años de trabajo y también de diversión! Si alguno o alguna deseáis informar de vuestro actual destino o situación profesional, nos gustaría saberlo; si queréis,  a través de este mismo espacio. Gracias. Un saludo cordial,

Adoldo Martínez García


sábado, 9 de noviembre de 2024

 

              

                               AÑOS DE ALTRUISMO E ILUSIÓN

Fue en el año 1964, cuando esta joven rondalla con instrumentos de cuerda (bandurrias, laúdes y guitarras) se llevó el Primer Premio Provincial de rondallas de la Organización Juvenil Española en Albacete. No recuerdo bien cuales melodías tocamos en el certamen, tal vez fueron “Carrascosa” y “La Aurora”. No teníamos todavía un amplio repertorio. 

Yo entonces tenía 22 años y había formado aquel joven grupo hacía algo más de un año. Algunos ya sabían algo de la técnica del instrumento y a otros hubo que enseñarles. Ensayábamos asiduamente en el local del centro juvenil u “hogar” de la Organización Juvenil Española, situado en la Plaza Mayor;  que reorganicé deportiva y culturalmente durante los cuatro cursos escolares que  estuve como Maestro Provisional en el entonces Colegio José Antonio (hoy Purificación Escribano).

   En la foto, además de a un servidor, allá al fondo y a la derecha,  vemos a Eduardo Huedo, José Antonio Alarcón, Sixto González, Francisco Arenas, Elias Martínez, Juan Gálvez, José Luis Lucas, Pedro Villaneva, Juan Pérez, …y tantos otros que, entonces niños,  les invitamos a reconocer.

 Adolfo Martínez García

  


martes, 8 de octubre de 2024

DE UN CENTRO ABIERTO PARA LA JUVENTUD

Estaba dando un acostumbrado paseo y, por curiosidad, quise ver de cerca cómo se encontraban las obras que se vienen desarrollando en las instalaciones del antiguo Silo, (en donde antes se almacenaban los cereales y  también donde hace unos años practicábamos el tiro olímpico, de precisión, con carabinas y pistolas de aire comprimido). Pero, ahora, las obras están dedicadas a la creación de un magnífico y esperanzador proyecto de Centro Juvenil, cultural y deportivo,  aprovechando y rehabilitando lo que se pueda de sus espacios y construyendo algunas  nuevas instalaciones.

   Según he leído en varias publicaciones supondría la remodelación de una gran superficie de metros cuadrados en donde nuestros adolescentes y jóvenes disfrutarían de  pista de baloncesto, acompañada por espacios recreativos con zona arbolada y de descanso; un rocódromo; una zona de usos múltiples y una zona para billar, futbolín…( y supongo que tenis de mesa, ajedrez, etc.) además de otro espacio de trabajo, con un almacén interior y aseos; una bolera de 479 metros cuadrados para cuatro pistas que comunicará con una zona de vestuarios y una cantina.

   Recordemos que dicho Silo y sus instalaciones fueron cedidas al Ayuntamiento de  nuestra localidad en el año 2021, por parte de La Junta  de Comunidades de Castilla La Mancha.

   Es una magnífica idea y proyecto municipal que  gracias a sus futuras instalaciones y futura puesta en marcha, los adolescentes y jóvenes de ambos sexos,  podrán disfrutar ampliamente.

   En el pasado, recuerdo en las décadas de 1950 a 1970, que mi generación y algunas otras anteriores y posteriores, disfrutábamos por las tardes de un centro juvenil que llamábamos “El Hogar”, estaba en nuestra Plaza Mayor, y su edificio aún existe convertido en viviendas; era del “Frente de Juventudes”, o después de “La Organización Juvenil Española”, donde, al margen de las ideas políticas que pudieran atribuírseles a sus fundadores a escala nacional, disfrutábamos los chicos de juegos de billar, futbolín, ajedrez, tenis de mesa ( donde era un verdadero espectáculo de admiración ver jugar a Julio Martínez Arenas y Eduardo Grande Villodre con sus distintas técnicas de coger la raqueta y lanzar continuos y sorprendentes “mates”  en sus  partidas); jugábamos al ajedrez, a las damas …, se enseñaba a tocar instrumentos de cuerda ( guitarra, bandurria o laúd) y allí ensayaba la rondalla de jóvenes; e incluso llegó a existir una escuela de dibujo artístico con modelos de escayola, cuyo profesor fue el pintor local y licenciado en Bellas Artes: Antonio Córdoba Lara. También disfrutábamos de una cantina atendida por el conserje, cuidador y vigilante de las instalaciones. Una gigantesca estufa con leña acondicionaba debidamente los grandes salones y hacía acogedora nuestra estancia allí. De aquella convivencia y amistad surgieron equipos competitivos en varios deportes, especialmente en fútbol, baloncesto y atletismo. Tuvimos un lugar donde recogernos en las tardes ociosas e invernales, que fue un complemento más para nuestra formación deportiva y cultural, como deseamos que lo sea el nuevo Centro Juvenil.

   Recuerdo que tiempo después, por el año 1967, los sacerdotes don José Luis García Cañada y don Victoriano Navarro Asín colaboraron principalmente en la fundación del “Club Roda Joven”, mixto, de chicas y chicos, pero mucho más limitado en sus servicios recreativos, aunque con intenciones parecidas de entretenimiento y fomento de la sana amistad entre la gente joven “algo más madura”, de donde surgieron grandes amistades y proyectos sentimentales, que hicieron mucho bien en La Roda, y dieron estabilidad a la juventud de entonces.

   Actualmente, “La Rokosa”, en el colegio María Auxiliadora, cumple funciones de formación, recreo y distracción con los jóvenes de la localidad, donde muchos chicos y chicas pueden divertirse, jugar y convivir sanamente, en especial, los domingos por la tarde.

   Pero el nuevo proyecto que tiene nuestro Ayuntamiento con la creación del nuevo Centro Juvenil es, como podemos imaginar ya al mencionar sus posibles instalaciones y servicios,  muy ambicioso y muy completo. Esperemos que esté terminado lo antes posible y puedan disfrutarlo plenamente  nuestros hijos, nietos y generaciones venideras durante muchos años.

ADOLFO MATÍNEZ GARCÍA

miércoles, 2 de octubre de 2024

 

DE LOS ESPACIOS OCUPADOS

No sé cuantas personas podrán estar en la misma situación, de tener ocupados todos los espacios de los estantes de sus librerías de casa con materiales que, en su día, estuvieron de moda y  en uso, pero que apenas se utilizan ya, porque han quedado obsoletos, y ahora se  emplean otros más modernos y con novedosas tecnologías. Y no obstante, todo ese antiguo material sin uso práctico, sigue almacenado en los estantes de los armarios; tal vez, por determinados motivos muy significativos, como el tenerles cariño, asociarlos con especiales circunstancias y recuerdos, el darles un gran valor sentimental…

   Por ejemplo habrá  quienes tengan grabadas y guardadas las primeras cintas grandes de audio para magnetófonos; y las que después surgieron como cintas pequeñas para los radio-casetes; también estarán guardadas las cintas grandes en vídeo con películas, reportajes culturales y recuerdos familiares, etc.; y las cintas pequeñas y originales de las cámaras de vídeo, que se conservarán con sus correspondientes aparatos antiguos de grabación y reproducción.

   Y aunque surgieron después los modernos discos CD y DVD, así como el “pincho o lápiz USB”, el “pendrive”, con unas dimensiones mínimas, pero capaces de almacenar innumerable información, sonidos e imágenes, muchas personas no quisieron deshacerse del material antiguo almacenado, aunque ocupara mucho espacio, y continuaron  guardándolo.

Estantes ocupados con cintas grabadas en vídeo y tomos de  diferentes enciclopedias

   Pero, ¿cómo esas personas  iban a ser capaces de deshacerse, por ejemplo, de la colección de cintas de vídeo “Las cien películas de nuestra vida”, si pensaban que eran las mejores cien películas de la historia del cine,  que con tanta ilusión compraron y estuvieron viendo en familia?; o de las  colecciones de vídeos sobre la naturaleza, la caza, animales salvajes, y otros muchos temas. Y era   imposible no seguir guardando los múltiples reportajes de personajes y acontecimientos de sus respectivas localidades, como romerías, fiestas, comuniones, bodas, bautizos…, grabados y archivados en vídeo.

   ¿Y qué decir de los queridos libros? que alimentan el entendimiento y embellecen los salones de las viviendas, honrando y dignificando a sus dueños; pero ocupando muchísimo espacio en las estanterías de sus muebles; cuando hoy, por Internet, se encontraría la información deseada a través de un teléfono  móvil o de un ordenador, y ambos ocupan  un mínimo espacio en la mesita de noche o en la consola del dormitorio.


   Pero, ahí están en las casas las entrañables, grandes y costosas  enciclopedias que las familias compraron hace tiempo y  están ocupando grandes espacios, sobre todo las compuestas por varios tomos, y otras de distintas especialidades: de historia, de arte, de geografía, etc.

   ¿Y quién sería capaz de deshacerse, por ejemplo, del “Larousse de Historia Universal” con 20 tomos?; de la “Summa Artis” con más de 40 tomos; de la colección “Atlas de National Geographic Society”, con 14 tomos; “Obras selectas de los premios Nobel”  con numerosos volúmenes; y tantas otras posibles colecciones importantes; creyendo además, que los libros deben ser siempre respetados e intocables en ese sentido.

   Tal vez, el problema resida en las edades que tengan las personas. Actualmente, con Internet y la facilidad para encontrar y almacenar electrónicamente los conocimientos, creo que ningún joven se compraría ahora una de aquellas grandes enciclopedias que antaño sus padres o abuelos adquirieron. ¡No les hace falta tenerla impresa y encuadernada en papel! ¡La pueden tener en un moderno “pendrive”, a través de los buscadores (Google, Yahoo, Bing, Firefox, etc.). Y serían las personas maduras y mayores, ─que compraron hace tanto tiempo sus colecciones de cintas y libros, cuando aún no se disfrutaba plenamente de la electrónica─, quienes tendrían los problemas de la falta de espacio, y muy especialmente aquellas personas que vivan en un pequeño piso.

   Entonces, ¿Se deberían despejar los espacios que ocupan esas   cintas inolvidables y esos libros maravillosos para poder ser ocupados  con otros soportes u objetos que estén más de moda y actualizados? ¿Qué deberían hacer esas personas necesitando más espacios libres?

                            Adolfo Martínez García


                       AGRADABLES ENCUENTROS Hace unos días, por la Plaza Mayor de La Roda, me encontré con una compañera y amiga, maestra...