¡ BIENVENIDA, NOSTALGIA!
Es normal, y así debe ser. Sentimos nostalgia. Nos
hacemos mayores y nuestro mundo cercano y más íntimo, nuestras personas
queridas, nuestros familiares, nuestros amigos y amigas…, van desapareciendo poco a poco, reduciéndose
cada vez más nuestras relaciones y sintiéndonos un poco más solitarios.
Nuestros
recuerdos con tantas personas que ya no están entre nosotros, aumentan; y son
muchísimas imágenes de vivencias pasadas las que se contienen en la memoria con
hermosos recuerdos que fueron vida.
Repasando
algunas fotografías de hace años, nos encontramos preciosas imágenes y
recuerdos que nos hacen volver a vivir mentalmente
aquellos momentos tan felices; pero al mismo tiempo, nos producen nostalgia, tristeza y envidia de
querer volver a ser aquella persona que fuimos y con los que estábamos.
Así, con
esos sentimientos te encuentras cuando recuerdas escenas como la de esta fotografía:
Éramos jóvenes Carmen y yo, con 28 y 37 años respectivamente; y por lo tanto
atractivos y osados, estábamos acompañados de nuestras madres, junto a la Virgen de Los Remedios en el
mes florido de mayo. Empezábanos a crear
nuestra propia familia, llenos de fe en nosotros mismos, de esperanza y amor
profundo en la vida, y sobre todo,¡ profundamente enamorados! Contemplar ahora esta
preciosa fotografía cargada de vida y significado, de hace cuarenta y siete
años, cuando ahora faltan las dos madres, y especialmente me falta ella:
Carmen, ¿cómo no me va a provocar esta imagen envidia y nostalgia? Y sentirlo y
decirlo aquí y ahora, es importante para asimilar mejor la vida, aunque la realidad duela y te intente
deprimir.
─“Así es la
vida”─ suele decir la gente, y es verdad. Es dura por sus finales preconcebidos e ingratos; pero aún
así, el saber que hemos vivido realmente los preciosos recuerdos que nos quedan
tras tantas vivencias, aunque estemos
invadidos por la nostalgia, siempre nos
sentiremos privilegiados por haber existido y, personalmente, haber vivido un
amor inolvidable y sublime junto a tan
querida mujer.
Adolfo Martínez García

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