jueves, 17 de abril de 2014


CREANDO UNA IMAGEN DE SEMANA SANTA
 
Modelando en arcilla la imagen 
   Desde que fui uno de sus pregoneros (1999), he escrito  varias veces sobre nuestra Semana Santa aportando o recogiendo datos y hechos sobre su antigüedad, sus cofradías,  imágenes y procesiones.  Contenidos que seguí aumentando con la aportación de muchas personas,  y logramos publicarlos en un hermoso libro, “Tradición y Creencias…” (2007) . Por lo que ahora no voy a insistir en lo ya conocido y divulgado.

  Pero algo relativo a La Pasión de Jesucristo he de escribir en este blog. Sería como un desprecio no hacerlo, y deseo reflejar otro aspecto  distinto de la Semana Santa tras la experiencia vivida en el proceso de creación de la imagen pequeña  de Jesús Nazareno para la procesión de los niños.
 ¿Qué mejor artículo podría plasmar aquí y en este tiempo tan especial?

   La redacción va ilustrada con algunas fotos de su modelado, vaciado, talla, policromía y hasta de su bendición para ser procesionada. 

  Siempre, y especialmente durante esta semana, las imágenes de Semana Santa nos hacen imaginar y recordar los sufrimientos que padeció Jesucristo. Y sin ellas todo sería muy distinto, no tendrían la misma fuerza las emociones, reflexiones y propósitos de enmienda que contemplando a un Cristo torturado. 

 Desde las imágenes más fastuosas y perfectas hasta las más humildes y sencillas, como la mía, han sido creadas de similar manera, y nos ayudan a recordar y compadecer las escenas del sufrimiento y redención de Jesús.

Mi hijo Adolfo sirvió de modelo en la creación
  Primero es imprescindible documentarse en todo lo referente a Jesucristo y su época,   y a través de varios tratados de historia del arte discernir sobre las costumbres  iconográfícas españolas respecto al nazareno, como las preferencias tradicionales sobre en cuál hombro suelen ponerle la cruz, etc.

 Una vez decididos los detalles y las mejores conveniencias  para los niños, como  el menor peso añadido y tamaño de la cruz, que deseo sea más testimonial que realista, o para que en el futuro no sufrieran las manos los accidentes que había visto y restaurado alguna vez en las imágenes grandes, con la rotura de los dedos separados, la rotura de las espinas de la corona, etc., la diseñé eminentemente práctica agrupando sus manos y dedos en un bloque compacto y con una cruz menor y ligera.

   Para comenzar el modelado de la arcilla  preparé de modelo un maniquí con una de las túnicas que tenemos en casa, y también posó mi hijo Adolfo, descalzo, con túnica nazarena y  cargado con unos tablones cruzados. Algunas fotos que le hice, aliviaron en gran parte el cansancio de las poses estáticas. Debía modelar con cierta inclinación el bloque de barro que se sostenía  mediante un armazón interno de listones y alambres.

 
Segunda imagen después del vaciado en escayola  de la primera 
  Una vez terminada la figura en barro, había que hacer de ella un vaciado en escayola para conseguir una copia idéntica pero de materia más duradera, ya que la de barro, una vez seca, se abriría y seguramente se despedazaría. Y era importante que la figura modelada aguantara más tiempo sin estropearse para poder tomar de ella multitud de medidas que se transportarían al bloque de madera de la imagen definitiva. Por eso era mejor hacer un vaciado de escayola.

   Vaciada y retocada la segunda escultura, la de escayola, encargué a mi primo carpintero, Julio Villodre López, que me  encolara los tablones de madera necesarios en un bloque  a donde pasaría poco a poco las formas y detalles del modelo blanco de escayola. Por fin la madera elegida fue el Sapelly, porque sus tablones eran más gruesos que los de las demás maderas nobles  disponibles en esta villa y, lógicamente,  entrarían menos embones a encolar. Cuantas menos uniones hubiera mejor.

 
Tallando  con gubias el bloque de madera sapelly
  Comencé la talla con la gubia de media caña más grande que tenía, desbastando a golpes de maza  las partes más alejadas de las formas definitivas; y poco a poco, al ir profundizando más con las medidas casi exactas del modelo,  la imagen final iba apareciendo, aunque aún imprecisa.


El bloque de madera a medias de tallar
  Fueron muchos días esculpiendo a doce y trece horas porque me gustaba y porque nunca pensé en lo que me quedaba aún, sino en lo que ya iba consiguiendo, y aunque la madera era preciosa no se prestaba dócil y fácil a la talla, teniendo que afilar casi  constantemente las gubias.

   Se fue acercando la Semana Santa de 2012 y debía terminarla para la procesión de los niños, aunque  saliera aún en madera vista, sin policromar, pero tenía que terminarla.  Seguía tallando hasta altas hora de la madrugada  ya que me improvisé un estudio lejos de los dormitorios, en un porche del patio donde no molestaban a nadie mis incesantes golpes.
  Finalmente la talla estuvo terminada. Los escofinados y lijados  posteriores fueron imprescindibles para perfeccionar las superficies, y este proceso prolongó algunos días más el final. 
La de madera junto a su modelo de escayola.

   Desde luego me convencí de que sería mucho más fácil tallar una imagen a tamaño natural que ésta tan pequeña, donde las herramientas y mis manos se quedaban demasiado grandes para perfilar la nariz, los ojos...

   Para sacarla en la procesión, así,  en la madera sin policromar,  había que bendecirla antes. Y ocurrió el domingo día 11 de marzo de 2012  en la iglesia de El Cristo, a la cual llegó en hombros de las niñas y niños de la cofradía, seguidos de nuestra banda de cornetas y tambores. Fue un acto precioso y emotivo junto al querido sacerdote D. Juan Molina Rodenas. 

   Y el Lunes Santo día 2 de abril de 2012 salió por las calles en la procesión infantil.
 
 11-03-2012. La imagen sobre sus andas preparada para ser llevada por los niños y niñas a  la bendición
Durante el acto de la bendición por D. Juan Molina Rodenas en el templo de El Cristo

      
Imagen ya policromada para el 2013
 
Detalles del policromado

 Terminada aquella Semana Santa comencé el policromado, estucando primero la imagen y preparándola para recibir una base de color con acrílicos, matizados después con veladuras al óleo. En algunas partes de la túnica puse pan de oro a modo de cenefas lisas y sin dibujos. Tampoco quería representar a un Cristo demasiado sangriento y gesticulante de dolor que diera miedo a la infancia que lo iba a portar, pero tampoco a un indolente con rostro de niño. Era un moreno semita  que sufría.

Jesús Nazareno para la "Procesión de los niños"

  En 2013  se procesionó ya policromada la imagen y,  como en este otro año en el que escribo, volví a sentir la especial emoción de verla rodeada de tantos niños y niñas que la portaban y acompañaban con fe y devoción.

  Para mí fue tan importante esta experiencia de crear una imagen procesional que  he recompuesto  sus paulatinas escenas en un DVD al que le he incorporado un hermoso fondo musical. A continuación, después del artículo, podrán ver  todo el proceso creativo  de la imagen en vídeo.  Bueno, por no abusar de su atención y tiempo el vídeo lo pondré unos días después. 
¡Fue un año inolvidable de trabajo!
 Y... gracias por visitar este humilde rincón.

                              ADOLFO MARTINEZ GARCÍA




viernes, 28 de marzo de 2014


RECUERDOS DE UNA CENA
…Y UN ESCUDO
En 1971 Canales nos invitó a cenar en el Hostal Blanco por haber terminado de esculpir el escudo de la villa.
   Recientemente  mi amigo Juan Leal me ha dejado esta fotografía del día 29 de diciembre del año 1971 en la que un grupo reducido de amigos estamos cenando en el desaparecido Hostal Blanco. Fue una especial invitación de Francisco Gómez Canales, pues había terminado de esculpir en piedra el escudo heráldico de La Roda en la nueva fachada del Ayuntamiento y quiso celebrarlo con Paco Huedo, Antonio Cebrián, Antonio Monsalve  y  Adolfo Martínez. En la foto testimonial nos vemos junto a Canales y el camarero que nos atendía, Juan Leal, (la foto creo que la hizo Manuel Barco).


   Fueron memorables aquellos momentos, y especialmente original el protocolo del  inicio del evento, cuando Francisco quiso que imitáramos la costumbre de algún emperador romano  y, un comensal tras otro,  nos laváramos los dedos de las manos,  pero no con agua, sino con el champán que el camarero nos iba  derramando sobre una apropiada cubitera.

El escudo de la villa esculpido por Canales en 1971 en
la fachada de nuestro Ayuntamiento 

   No era para menos. Allí, en la fachada de la Casa Consistorial,  quedaba  para siempre su escudo  perfectamente labrado ¡Y había que celebrarlo! Algunos recordarán aún a Francisco  sobre el andamio, esculpiendo las blancas piedras incrustadas  en la pared, incansable día tras día, dando forma al escudo de la villa.


   Esta fotografía me trae otros recuerdos ligados a la simbología e historia del  escudo heráldico de la villa, del que ya nos dejaron escritas algunas de sus características los rodenses  del siglo XVI  y  del que investigué,  veintiocho años después de aquella cena, su evolución a través del tiempo hasta llegar al que había esculpido Canales:


   Aquellas piedras blancas procedían de las viejas canteras de Pozoamargo. Canales las trabajó con seguridad y maestría empleando los cinceles y punteros  que él mismo se fabricaba en la fragua del herrero  Florentino Belmonte.

   El escudo está timbrado con la corona real, porque nuestra villa ha pertenecido a los reyes de España desde la época de los Reyes Católicos. Éstos habían prometido que serían de realengo todos los lugares que se levantaran en armas - por su propia iniciativa - contra el Marqués de Villena  antes del 8 de septiembre de 1476, y La Roda fue uno de esos  fieles lugares. En consecuencia, también  el escudo de la villa lleva un lema o divisa  en su bordura que dice: La Muy Noble y Muy Leal Villa de La Roda , que son las palabras  con las que la reina Isabel "La Católica" nos distinguió en su carta del día 24 de octubre de 1476 al otorgarnos otro privilegio más , que se sumaba a los que ya disfrutaba  esta localidad desde los tiempos de "los Manuel". 

         
   En el centro lleva un castillo almenado en recuerdo del castillo que hubo en el lugar donde hoy está la iglesia parroquial. En ambos lados del castillo se observan dos letras mayúsculas que lo acompañan: a su derecha la R, por Roda, y a su izquierda la F por Fuerte. La  puerta del castillo está cerrada  como símbolo de fidelidad y muestra bajo el portón un reguero de sangre alegórico  a la derramada en las muertes de  unos nobles  cristianos de tiempos del rey Alfonso VI, mediante el engaño y traición de los moros que habitaban en el castillo.

   Si para comprobar los “esmaltes” (metales y colores)  con los que debe pintarse el escudo analizáramos las publicaciones del Ayuntamiento en sus diversas épocas y Corporaciones, como pueden ser los anuales "libros de fiestas " etc., observaríamos que presentan algunas variaciones, especialmente en su  " campo"  o fondo  y en  el lema o divisa. Y los primeros dibujos y colores correctos serían los que vemos en el "fallero" del año 1975, en el que se muestra por primera vez el escudo en color una vez remodelado  según las recomendaciones de la Real Academia de la Historia, pues  el esmalte metal de las letras del lema que lleva en la bordura debe ser en oro  ( es decir pintado de amarillo).
 Los correctos esmaltes del escudo de la villa 

  Pero mucho más tenemos que escribir sobre las figuras que aparecen en este escudo de la villa , y también sobre su historia : Nuestro amigo  Canales fue el primer artista que dibujó y dio relieve a este escudo  de acuerdo con las leyes o normas heráldicas, ya que el escudo oficial  que hasta entonces habíamos conocido y que había sido diseñado arbitraria y caprichosamente por dibujantes  o historiadores locales - con buena voluntad  pero sin asesoramiento o  conocimientos  heráldicos - eran incorrectos al estar timbrados con yelmo (casco o celada) en vez de con corona real.

    La información veraz, y por lo tanto base documental fidedigna para timbrar correctamente el escudo de la villa, nos lo proporcionaron los propios rodenses del siglo XVI a través del escribano público  de La Roda, Diego Pérez de Tebar , que escribió  por dictado de los regidores Juan Carrasco y el Licenciado Monteagudo Gasca y Medina  todos sus detalles y figuras, añadiendo en su capítulo sexto:  "...que esta Villa es de su Majestad una de las que redujeron en este Marquesado de Villena a la Corona Real."  Se puede deducir claramente  que el timbre del escudo era la corona real. (También nos especificaron en su descripción que la R estaba centrada en el castillo mientras que la F lo rodeaba, colocación original que con el paso del tiempo  no se mantuvo y  jamás hemos visto, cambiando sus colocaciones a los lados del castillo).


   En 1787 el timbre del escudo seguía siendo el correcto, con la corona real, pues en ese año escribió el cura rodense Jerónimo de la Serna al historiador y geógrafo Tomás López informándole sobre La Roda :"...Esta Villa tiene por armas y escudo un castillo con Corona abierta, una R griega en medio con una F que rodea el castillo , y por Orla tiene un rotulo que dice: La muy noble y leal Villa de La Roda..."
                                
Sello municipal con el escudo que se utilizó hasta 1860
   Posteriormente, el escudo  de la villa - reflejado en el caucho de los sellos oficiales del Ayuntamiento local - sufrió varias modificaciones a través de los años y los caprichos de los ediles,  cambiándose la posición central de las iniciales R y F a ambos lados del castillo.



   Y en otra época, hasta el 30 de abril de 1860,  figuraba también un guerrero de pie encima del castillo, y a partir de esta fecha se modificó y diseñó otro sello de caucho municipal por estar el anterior muy deteriorado, desapareciendo el guerrero sobre el castillo. 

Desde abril de 1860 se utilizó este otro escudo
    Y habría que recordar  el  posterior escudo en relieve, forjado o repujado en metal  y timbrado caprichosamente con yelmo, que presidía la fachada vieja del Ayuntamiento  y aún preside nuestras galas literarias de agosto: obra personal del gran artista y alcalde de La Roda en la dictadura de Primo de Rivera , Benjamín Martínez . Podría ser que en alguno de aquellos años (por 1926) , si no antes,  se   empezara a timbrar incorrectamente nuestro escudo con celada. Conocemos  que en 1953 y años sucesivos también se timbraba así, aunque  no lo vemos dibujado en los libros de fiestas hasta el año 1955.

 
  Pero La Real Academia de la Historia, en dictamen emitido con fecha 13 de junio de  1960  , al tramitarse la aprobación del Reglamento de Honores y Distinciones de  La Roda ,   "... consideró que nada tenía que oponerse al escudo de armas que venía utilizando la Villa de La Roda, salvo estimar que constituía infracción heráldica el timbrar el mismo con casco o celada, , cuando por ser escudo de Corporación, y haberlo sido siempre como Villa dependiente de la corona, debía timbrarse con corona real" .

   Enterada  del dictamen de la Real Academia la entonces creada "Comisión de Estudios Históricos Locales" compuesta por Antón Moratalla Santón, Antonio de la Hoz  Jornet y Antonio Córdoba Lara, junto al alcalde Antonio García Villodre y su secretario particular Juan Charco Aranda, acordaron el 7 de noviembre de 1960 acatar lo dispuesto  y timbrar el escudo con corona en vez de con celada. Pero incomprensiblemente se siguió utilizando el escudo mal timbrado, como se comprueba en los libros de fiestas de esos años - algunos, desde 1956 hasta 1965, simples trípticos de cartulina - , hasta que en 1969  siendo alcalde Francisco de Paula Jiménez, por primera vez aparece dibujado el nuevo escudo ¡con corona! (en cuya configuración seguramente tuvo mucho que ver Canales), aunque en el programa oficial (dentro del "libro") se veía todavía el timbrado con celada.

   Desde 1970, siendo alcalde Eduardo Grande Puertas,  hasta nuestros días , se contemplará siempre el correcto y actual, pese a que, algunas veces, se alteren sus esmaltes  

En 1985, tras abundantes lluvias, apareció este hundimiento junto a la iglesia,
el cual  fotografié y mostraba el techo apuntado de una galería.  

Por obras o por  lluvias siempre aparecieron cuevas

   Respecto al castillo que presenta el escudo, alegórico al que en tiempos antiguos  existió en nuestro pueblo, ...está documentada su ubicación en el cerro donde hoy se levanta el templo de El Salvador ,  pues  de sus restos  - que  perduraron hasta el siglo XX - nos dejan constancia  algunos testigos de otras épocas .(Sobre estas pruebas y las galerías que aún existen dediqué todo un capítulo en mi libro "Paseo de reflexiones por la historia de La Roda" ).                                             

   Sobre el reguero de sangre saliendo por debajo del portón del castillo pudo ser incorporado  en el año 1953, cuando se publicó timbrado impropiamente con el yelmo de hidalgo, pues en las descripciones y dibujos anteriores a este año no aparece dicho reguero. Sobre estos hechos históricamente reales de la “Traición de Roda  o Rueda”, existen fuertes contradicciones de prestigiosos historiadores (Marqués de Lozoya, Luis Suárez Fernández, Ramón Menéndez Pidal, Julián Zarco Cuevas, Gonzalo Martínez Diez...) que los dan por  ocurridos en otro lugar de España con el mismo nombre.

  La falta de vestigios físicos o restos antiguos de aquella época -  salvo las viejas cuevas existentes en las entrañas de los alrededores de la iglesia -  pesa negativamente  y en contra de la leyenda, pareciendo  increíble que fuéramos protagonistas de estos hechos, aunque hace 435  años  los rodenses  los describieron ya como ciertos y ocurridos  aquí. Y  para nuestra conformidad  y consuelo podríamos recordar que  ¡casi todos los escudos de las ciudades de España y de sus linajes, guardan   legendarias historias  y leyendas envueltas entre la irrealidad  y el misterio, las cuales  nadie puede realmente afirmar o negar!
En 1996 tuve acceso a las galerías del castillo  que
aún  existían bajo los viejos corralones de una casa
cercana al templo y fotografié algunas de ellas.

  Nuestro escudo fue definitivamente "legalizado" y aprobado en los años del alcalde Sixto González, cuya Corporación , tras los estudios , asesoramientos y acuerdos correspondientes, lo elevó como definitivo en acuerdo plenario del 30 de junio de 1992, completando al anterior del 31 de marzo en el que  inicialmente ya se daba por bueno  su diseño   tradicional con las correcciones aplicadas, manteniendo y conservando  el presente  y actual escudo, y por lo tanto desestimando las últimas recomendaciones negativas y poco afortunadas de personas y organismos muy acreditados , como eran la Real Academia de la Historia o el Instituto de Estudios Albacetenses, que por no escudriñar ávidamente en la escasa documentación existente sobre nuestro escudo e historia, aconsejaban a nuestra Corporación en  sus informes  quitarle  su bordura y divisa - tal vez por creerlas una invención reciente - entre otros elementos más que  lo habrían destrozado en su arraigada imagen. Afortunadamente, aquella Corporación decidió  con prudencia  y sabiduría mantenerlo  en su composición tradicional, como siempre lo conocimos, pero timbrándolo con corona y  pintado con sus esmaltes correctos. 

   Y finalmentre, en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha nº 29,  del 3 de junio de 1994 , fue publicada su aprobación mediante la Orden del 19 de mayo  por el Consejero de Administraciones Públicas Antonio Pina Martínez y descrito oficialmente  así:
"Escudo español: De azur , un castillo de plata mazonado de sable, con puerta cerrada de la que sale un reguero de sangre y terrasado de oro. Acompañado de las letras mayúsculas "R" y "F", de plata. Bordura de gules cargada de la inscripción "MUY NOBLE Y MUY LEAL VILLA DE LA RODA", de oro. Al timbre, corona real cerrada."

                                                 ADOLFO MARTÍNEZ GARCIA                                                      

jueves, 27 de febrero de 2014

      LOS ANTIGUOS CARNAVALES
                     DE LA RODA
Los bailes de 1916 estuvieron muy concurridos
   Los carnavales antiguos  de esta localidad fueron muy importantes y tenían merecida fama.
  Pero sólo me voy a referir a los más inmediatos a nuestros padres y abuelos, anteriores a la guerra civil de 1936-39, que ellos solían recordarnos  de vez en cuando y de los que  he encontrado sus primeras crónicas y noticias en  los viejos periódicos locales de la época.
   Por lo tanto no quiero remontarme  ahora a los años más lejanos, como al año 1757,  relacionado con la cofradía de “Las Ánimas”;  ni a los bailes de máscaras en 1865 celebrados en la ermita de San Sebastián, etc. de los que en otras ocasiones y en otros medios de comunicación  pude  ya comentar.

Alegoría al baile de Carnaval de aquella época
  Sólo  deseo plasmar  brevemente las primeras referencias escritas  de esta alegre y milenaria fiesta,  publicadas en un periódico local. Y después de la correspondiente búsqueda las he encontrado  en el quincenal “Vigía Educador”, cuyo primer número se publicó en La Roda el 15 de enero de 1916.
 Así extractamos  de sus primeros ejemplares que, los bailes de máscaras de aquel año  estuvieron muy concurridos en los diversos salones donde se celebraron, como en el Teatro Liceo y el Casino La Amistad,  “…por los muchos devotos con que cuenta en todas partes la musa Terpsícore”. (Recordamos que el Liceo estaba situado en el antiguo convento de monjas trinitarias, frente al actual  Ayuntamiento rodense  y en donde ahora está el Colegio Público José Antonio. Y el Casino La Amistad  era el mismo gran edificio de cemento que hoy vemos en la Plaza Mayor).

   En los bailes del lunes fueron especialmente obsequiadas las máscaras asistentes con regalos. Ese día, tanto el Círculo Obrero como El Liceo estuvieron amenizados por las orquestas locales que dirigían los maestros  Gil y Alarcón, respectivamente.

Pintura de una enigmática máscara de entonces
  También la empresa del cine Novedades estuvo a la altura que se esperaba, celebrando bailes amenizados con acreditadas bandas de música, como “La Lira” de Albacete.

   El último día del carnaval rodense y el más importante de todos, que era el “Domingo de Piñata”,  el Teatro Liceo sorteó un bonito mantón de Manila que le correspondió a la  señorita Marina Toboso, y un cordero al  señor Wenceslao Cebrián.

 Recojo también alguna opinión  determinada de la época sobre lo que debía ser una máscara (según su autor), desdeñando a las clásicas y populares “de trapillo” o “de fantoches”, que el escritor llama “mamarrachos” o “quiterios”, que era así como definían a quienes se disfrazaban con lo primero que se encontraban, sin estética  ni arte aparente, “de trapillo”  repito,  sólo con un saco o una sábana con tres agujeros para ver y respirar:

"de trapillo", "fantoche" o "mamarracho"



















   (Pero tengo que contradecir a este señor de 1916 porque cuando más nos hemos divertido Carmen y yo en el Carnaval es cuando hemos  ido “de trapillo”, o como él dice de “mamarrachos” o de “quiterios”; tal vez porque nadie pensaba que íbamos a vestirnos así y por lo tanto no nos conocían. Aunque es cierto que no derrochábamos precisamente elegancia  y suntuosidad en los bailes. 
Año 1989, "de trapillo", "fantoche" o "mamarracho"
 Por ejemplo íbamos de nada,  "de trapillo" o  “mamarrachos”, en 1989, en el baile del Gran Cinema, con nuestros asientos, nuestro pan antiguo y nuestra merendera llena de chorizos que, a las tres de la madrugada, estaban deliciosos en medio del baile, cómodamente sentados  y rodeados de gente deseosa de probarlos, como aquel grupo de chinos ( que eran Juan José Simarro y sus hermanos) que casi acaban con las viandas.


  Aunque no siempre fuimos disfrazados de “mamarrachos”; sólo tres o cuatro veces, pues solíamos crearnos nuestros propios disfraces modelando sus cabezas con cartón mojado además de confeccionar los vestidos. Y así también lo pasamos estupendamente en los desfiles de inauguración y de clausura del año anterior, 1988, en el baile del Gran Cinema y en  la Discoteca Ainoa  disfrazados de “Inspector Gadget y su jefe”,  llevándonos el primer premio de parejas. 


          
              Año 1989, Flautista de Hamelín y Alcalde
Año 1988, Inspector Gadget y su Jefe
                 

  E igualmente hicimos el año 1989, “el mismo año de la merendera con chorizos”,  disfrazados de “Flautista de Hamelín y el Alcalde que no le pagó”, ganando igualmente el primer premio de parejas. ¡Qué recuerdos!).


                                           En otra ocasión en el baile del Gran Cinema                                                
   Pero volviendo al año  1916, también se hacía mención destacada al engalanamiento de los salones para esta fiesta especial, como el de la empresa Novedades: “…deseosa de corresponder al favor que el público viene dispensándole con su asistencia, no omitió gasto alguno para engalanar el Salón cual correspondía en honor de las fiestas consagradas a “Momo”.
    Hermosas guirnaldas de distintos colores y combinadas caprichosamente servían de marco a una artística araña que del centro pendía con movimiento giratorio, el cual daba lugar a que las ocho lámparas en ellas instaladas se apagasen y encendiesen automáticamente.
   Además contrató la orquesta del Teatro Liceo de Albacete, motivos todos para que este popular Salón se viera concurridísimo en las fiestas de Carnaval…”

  También la Literatura estuvo presente en las viejas crónicas de aquel carnaval de 1916, como este poético diálogo  entre una bonita máscara femenina y su improvisado admirador:

Cartel que creé un día y sirve a este poema
“La música nos presta su armonía,
             sus galas el salón;
 las mujeres, radiantes de hermosura,
        nos brindan con su amor.

La animación más grande nos rodea,
          el  baile va a empezar...
¡Qué ocasión más propicia se presenta 
           para  reír y gozar!

-¡Máscara! vislumbro un ángel
      a través de tu antifaz.
-Muy equivocado vives.
-Creo que eres una deidad.
-Pero, ¿me conoces?
-¡Claro!
- ¿ Y piensas que soy…?
- Sí, tal.
- ¿Y conociéndome, insistes?
-¡En que eres angelical!
- Pero ¿Con qué ojos me miras?
- ¡Con ojos de Carnaval! …”

   Ahora que nuestro Carnaval ha sido declarado de Interés Turístico Regional y está más lleno de alegres comparsas, de  colorido, ingenio y fantasía, es bueno volver los ojos atrás y saber que nos viene de tradición ancestral  el divertirnos en estos días de “Carnestolendas” o de “carnes toleradas”, ¡últimas  fechas a la inmediata prohibición  de comer carne que nos traerá la Cuaresma! ¡Y nos disfrazaremos a gusto!  ¡Avariciosamente a gusto!  Como hicieron nuestros ancestros en los lejanos años que comentamos, queriendo ser otra vez los personajes imaginados durante unas horas de alegría desbordada,  de ilusión y fantasía sin límites.

                             ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA

miércoles, 26 de febrero de 2014

QUIMERAS BAILANDO SUS CANCIONES

 Y en esta otra ocasión  veremos  y oiremos otro baile (jotas y torrás)  en el que intervinieron varias parejas  de vecinos rodenses, (el propio “Quimeras” y Amalia, Francisca, Josefa y Pilar Celaya, Ascensión Martínez, José  Celaya Lozano, etc.).










martes, 18 de febrero de 2014


RECORDANDO A “QUIMERAS” Y A SU ESPOSA AMALIA

(por ADOLFO MARTÍNEZ GARCÍA)

  “Quimeras” en la película de 1933
  Ahora, estimados amigos lectores, les invito a conocer el resultado de una de mis últimas búsquedas, referida  a Andrés Luciano Tébar Gabaldón, muy conocido popularmente como Andrés “Quimeras",que nació en La Roda  el 25 de mayo de 1890. Era hijo de Juan Miguel Tébar Lafont  ( este apellido segundo es el de su bisabuelo Juan,  que era francés) y  de Saturnina Gabaldón Argudo .   Se casó en La Roda el 26 de octubre de 1912 con Amalia Santos Castillo Escudero, hija de Antonio Castillo Cuchillo y de Aurora Escudero Luján. 

 
Amalia, la esposa de "Quimeras" con las castañuelas.
   “Quimeras”  con la guitarra y su mujer  Amalia con las castañuelas o postizas, fueron  una conocidísima pareja  que transmitieron sus conocimientos de bailes y canciones manchegas a las  generaciones más jóvenes, y son, junto a otras personas,  protagonistas destacados en la película “La Mancha y el Azafrán”, rodada en La Roda en el año 1933, que descubrí  y logré poseer  en la Navidad de 2013 y fue proyectada en la Casa de la Cultura de La Roda el día 21 de septiembre de 2013 ante los cientos de vecinos que llenaban totalmente el Auditorio.  

Año 1943. Quimeras y Amalia con un grupo de manchegas compuesto por
 Carlota Romero, Remedios Carrasco, Remedios Alarcón,  Carmen Toboso,   Conchita Carrión  ...)
Año 1948.Quimeras, Amalia, Blas Carrasco y otros con un grupo de manchegas entre las que están Enriqueta Romero, Pepita Belmonte, Remedios Alarcón, Pepita Sotoca …

   Por la década de los años sesenta, la Sección Femenina de La Roda a través de su Delegada Local Isabel Martínez (mi hermana)   y la de Albacete con Angelita Domínguez tomaron buena nota de las enseñanzas y estilo de esta tradicional pareja, incorporando a sus coros y danzas los pasos de baile, música y letras que utilizaba aquella típica pareja de nuestro folklore.

   Sin embargo, al comparar "Las Manchegas" que vemos en la película de 1933 y las que se bailan ahora desde hace varias décadas,  parece que son distintas y es como si se hubiera adulterado  aquella  genuina herencia que nos dejó Quimeras. 


   Por ejemplo, en la película nunca se mantienen las manos cogidas por detrás de la cintura como ahora ocurre durante los primeros acordes de la guitarra en “Las Manchegas”, sino que se bailaban con los brazos en alto desde un principio.   Ahora parece que está  unificado un mismo estilo de "Manchegas" para toda la provincia, ¡Todos las bailan igual!  Y sin embargo, aquí en La Roda eran diferentes esas posturas y formas, como se observa en la película de 1933. 

   No sé cuál grupo o localidad de nuestra región manchega ha contagiado a los demás este estilo actual en el baile de “Las Manchegas”, pero en la película vemos que no se colocan las manos unidas atrás  ni una sola vez: desde un principio y hasta el final la pareja bailaba con los brazos elevados. También difieren las melodías empleadas, aunque no el ritmo.


                       

                                 Andrés Quimeras y su esposa Amalia, ya muy mayores.
    
   En este breve recuerdo  que traigo a mi blog “La Roda, mi Patria Chica”, sobre  la famosa pareja manchega  de  “Quimeras” y  su esposa Amalia , he querido “importar”  una selección de escenas de la famosa película en donde “Quimeras “ tenía 43 años de edad, y a esas imágenes mudas les he incorporado el sonido donde canta y toca “Quimeras” además de bailar,  que podremos ver y escuchar en los archivos o vídeos especiales que he recompuesto acompañando a este texto.

   No me ha sido fácil adaptar y reconvertir un medio y formato  antiguo de sonido a las nuevas técnicas y soportes electrónicos para tener un hermoso recuerdo de aquella famosa pareja y del viejo folklore rodense que interpretaban.  Pero, así,  todos nosotros, los vecinos de esta tierra, podremos disfrutarlos a pesar del tiempo transcurrido.
                                                 
     Como he comentado, en  estas composiciones podremos escuchar  y ver algunas  de las canciones y bailes tradicionales de La Roda que interpretaba personalmente   “Quimeras” con su guitarra, acompañado de las castañuelas de su inseparable Amalia.

   Primero disfrutaremos  con “Las Manchegas” que bailaron en la película mencionada de 1933 Francisca Celaya Grande y su padre José Celaya Lozano, a cuyos fotogramas mudos les he incorporado el sonido apropiado interpretado por el propio Quimeras. Y en otra ocasión posterior veremos  y oiremos otro baile (jotas y torrás)  en el que intervinieron varias parejas  de vecinos rodenses, (el propio “Quimeras” y Amalia, Francisca, Josefa y Pilar Celaya, Ascensión Martínez, José  Celaya Lozano, etc.) que todavía no he insertado en el blog y lo haré más adelante.





                                                             

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